Jean Nouvel se ha preguntado si París es una ciudad acogedora. Este prestigioso arquitecto y urbanista francés considera que esta mítica ciudad mítica se ha desarrollado durante los últimos 80 años de forma caótica por culpa de unas “politicas urbanas incoherentes” que intentaron responder a problemas urgentes como la llegada masiva de inmigrantes. Así nacieron grandes aglomeraciones “sin gracia” con “inmuebles autistas” que no ofrecen calidad de vida a sus habitantes.

Nouvel propone transformar “atmósferas patéticas en atmósferas simpáticas” para devolver y reforzar el aura de París. Para ello apuesta por destacar los puntos fuertes de la geografía, historia y patrimonio de la región. Sin tirarlos abajo, este francés pretende transformar y mutar los territorios y edificios “indigentes, lamentables y agresivos”. Dotar de sensibilidad a los barrios de París para “borrar lo grosero” y “los grafitis pintados en un Sisley”.


El arquitecto y su equipo han diseñado una serie de medidas para lograrlo: invadir París con “el verde y la vida”; introducir las claves del desarrollo sostenible; dotar a la ciudad de un mobiliario urbano y de unas señalizaciones que los identifiquen y distingan; convertir las “zonas industriales” en despachos, apartamentos y equipamientos sociales; animar a los habitantes del barrio a involucrarse en la remodelación sensible de su zona para que en ella encuentren una estética y un modo de vivir que les identifique y de la que se sientan orgullosos; conectar los “faubourgs” de París entre ellos sin necesidad de pasar por el centro; dotar a la ciudad de nuevos centros excepcionales por su calidad “estética, poética, urbana y paisajística”; desarrollar núcleos de competitividad con alta tecnología y nuevos sistemas de comunicación; animar a través de una gran politica pública a resaltar el arte urbano y, por último, revitalizar su rico patrimonio histórico.
Todo esto porque, dice el arquitecto, “vivir en una ciudad no tiene porque significar vivir peor que en el campo” ya que lo urbano para Nouvel significa acogedor, amable y limpio.
