alarmismo climático
Reclaman 36.000 euros a Greenpeace por falsear las previsiones de la ONU
miércoles 18 de noviembre de 2009, 19:58h
Greenpeace se ha enfrentado a la acusación de alarmismo climático debido a la publicación, hace dos años, de un fotomontaje en el que La Manga aparecía inundada. El empresario que demandó a la organización ha esgrimido que esta publicación ha erosionado sus intereses. Al parecer, Greenpeace multiplicó las previsiones de la ONU por 20.
El grupo ecologista se ha enfrentado a un juicio por falsear la previsión de La Manga del Mar Menor dentro de cien años. El fotomontaje de Greenpeace mostraba esta parte de la geografía española totalmente inundada. Según la acusación, los ecologistas multicplicaron por 20 la previsión que la ONU ha hecho pública de dicha área geográfica.
El proceso fue iniciado por un propietario de la zona afectaba que ha visto cómo sus intereses han sido perjudicados por la imagen alarmista que Gereenpeace ofrecía de La Magna. José Angel Abad, abogado de la acusación, explicó que el propósito de la demanda era conseguir que Greenpeace se retracte y reconozca que la simulación de los posibles efectos que el cambio climático tendría en La Manga no se corresponde con las dimensiones que alcanzaría en la subida del nivel del mar. A su juicio, se trata de "una acción maliciosa" que se realizó de forma premeditada y que debe calificarse como "una conducta dolosa".
El propietario consideró que esta imagen había perjudicado sus intereses, dado que el valor de los edificios que tiene en La Manga quedó reducido a la mitad y, además, ha sufrido "un daño moral", por lo que reclama una compensación económica de 36.000 euros para resarcirse por los perjuicios sufridos.
El abogado precisó que la imagen de los edificios sumergidos en las aguas del mar que ofreció la organización en su fotomontaje se correspondería con una subida del nivel del mar de 10 metros, cuando la proyección de los científicos, según las estimaciones de los testigos que aportó, se limitaría a 50 centímetros. Añadió que "hemos aportado informes de dos arquitectos" en los que se señala que la subida del nivel del mar previsible de acuerdo con las proyecciones de los científicos no se corresponde con la imagen del fotomontaje. Su objetivo era demostrar que las imágenes eran "una auténtica barbaridad" y que "si no se hubiese exagerado tanto, no habría tenido efectos tan perjudiciales".