la escritora rumano-germana gana el Premio Nobel de Literatura
Herta Müller: escritora de las minorías y del yugo de la Rumanía de Ceaucescu
jueves 08 de octubre de 2009, 16:29h
La escritora rumano-alemana Herta Müller, Nobel de Literatura 2009, ha narrado durante décadas el desamparo y voz de las minorías alemanas en los países del centro de Europa. Su obra, poco conocida en España, dibuja los paisajes de los desposeídos "con la concentración de la poesía y la objetividad de la prosa", según el fallo difundido por la Academia Sueca en Estocolmo.
La designación de Herta Müller como ganadora del Premio Nobel de Literatura de 2009 supone reconocer a una autora que encarna en buena parte el destino de las minorías alemanas en los países del centro de Europa, que, tras el fin de la II Guerra Mundial, en muchas ocasiones tuvieron que pagar por partida doble las culpas del nacionalsocialismo. La escritora rumano-alemana corona de esta manera décadas de escritura dedicadas al desamparo y a dar voz a las minorías.
La escritora, que vive en Berlín desde 1987, nació en Nytzkydorf (Rumanía) en 1953 en una familia de la minoría alemana. Muchos alemanes en Rumanía fueron deportados a la Unión Soviética, como le ocurrió a la madre de Müller, que pasó cinco años en un campo de trabajo en la actual Ucrania.
Esa experiencia ha quedado retratada en "Atemschaukel" (2009), su última novela, un intento por desentrañar lo que se escondía detrás del silencio de su madre y de otros muchos rumanos-alemanes de su generación, que no se atrevían a hablar de su época en la URSS.
Hertha Müller trató desde muy pronto de tender puentes entre las dos culturas a las que pertenecía, como revela el hecho de que estudiara simultáneamente filología germánica y rumana en la Universidad de Timisoara, donde tuvo su primer contacto con jóvenes escritores de habla alemana opuestos al régimen de Nicoale Ceacescu. Su primer encontronazo con la Rumanía oficial llegó en 1979, cuando fue despedida de su trabajo como traductora en una fábrica por negarse a colaborar con la "Securitate", el servicio secreto de la Rumanía comunista, que siguió acosándole a partir de entonces.
Su primer libro, "Niederungen" (En tierras bajas) también fue motivo de conflicto: el manuscrito reposó durante cuatro años en la editorial antes de poder publicarse censurado, en 1982. Tanto en "Niederungen" como en "Drückender Tango", Müller retrata la vida en un pequeño pueblo germanoparlante y la corrupción, la intolerancia y la opresión que en él encuentra.
Eso le valió la crítica de la prensa rumana, todo lo contrario de lo que ocurrió en Alemania, en donde "Niederungen" recibió en 1984 el premio Aspekte, al mejor debut en lengua alemana del año. Tres años más tarde, Müler emigró a Alemania con su esposo, el escritor Richard Wagner, y allí ha seguido desarrollando su carrera, con novelas como "Der Fuchs war damals schon der Jäger" (La piel del zorro) y "Herztier" (La bestia del corazón), donde relata de forma detallista la vida cotidiana en una dictadura estancada.
Miembro desde 1995 de la Academia Alemana de la Lengua y de la Poesía, ha desarrollado también una carrera docente como profesora invitada en varias universidades como Hamburgo, Swansea y Zúrich.
"No me lo creo, no me lo puedo creer, no lo merezco. Estoy desbordada", ha declarado a la televisión pública sueca SVT tras conocer que había sido distinguida con el premio. Müller se convierte en la duodécima mujer en recibir el Nobel de Literatura, dos años después de Doris Lessing y cinco más que la anterior premiada en lengua alemana, la austríaca Elfriede Jelinek.