Crítica
[b]En tierra hostil[/b]: la mejor película de 2009
lunes 01 de febrero de 2010, 16:15h
Su estreno el pasado viernes en nuestro país ha pasado casi desapercibido, con muy pocas salas para su exhibición, pero en Estados Unidos ha conseguido algo tan difícil como poner de acuerdo a la inmensa mayoría de los críticos, cuya Asociación ha elegido a “En tierra hostil” como la mejor cinta de 2009 y está considerada como una de las claras favoritas para la próxima edición de los Premios Oscar.
Dirigida por la californiana Kathryn Bigelow, responsable de obras de culto como “Acero Azul”, “Le llaman Bohdi” o “K19: The Widowmaker”, esta cinta bélica filmada en Jordania con un estilo muy cercano al documental, narra, con un increíble realismo y muchas escenas de acción, el infernal día a día de un equipo de desactivadores de explosivos del ejército estadounidense en la guerra de Irak. Mark Boal, su guionista, ha explicado que el origen de la película está en las tres semanas que pasó en aquel país como corresponsal, acompañando a un equipo de artificieros, y su resultado, muy cercano a las notas que tomó durante aquellos duros y peligrosos días de 2004, que le marcaron para siempre. Pero tanto Bigelow como Boal han querido situar la narración fuera de argumentos políticos a favor o en contra de la guerra, sin hablar para nada de George Bush o de Hassan Hussein, para centrarse en las experiencias y en los sentimientos de los que viven la lejana contienda en primera línea, a la vez que se aborda la cara más amarga del heroísmo.
Los protagonistas son los artificieros de la compañía Bravo, a quienes les quedan cinco semanas para su relevo cuando su jefe muere durante la desactivación de una bomba casera en una avenida de Bagdad. Entonces, pasan a depender del sargento superior William James, muy bien interpretado por Jeremy Renner, un joven veterano al que le encanta desafiar todo protocolo de seguridad, así como las reglas de la más elemental prudencia, poniendo en peligro también las vidas de sus subordinados. Y es que para James, la guerra es una droga. Por ello, busca el peligro constantemente y sólo sabe vivir de esta forma a pesar de que en casa le esperan su mujer y su hijo de muy corta edad. Para el desconocido actor Jeremy Renner, este difícil papel ya le ha valido para ganar una docena de premios en Estados Unidos y es uno de los favoritos para el Oscar. Como él, el resto del reparto está compuesto por caras nuevas, incluidos varios actores iraquíes, y sólo en papeles muy breves, se puede reconocer a actores consagrados como Guy Pearce, Ralph Fiennes y David Morse.