Alicia Huerta firmará ejemplares de la novela este viernes de 19:00 a 21:00 horas
[i]Los nombres que jamás serán pronunciados[/i], también en la Feria del Libro
lunes 30 de junio de 2014, 14:12h
Sin embargo, el robo de niños, cuyas partidas de defunción y nacimiento eran falsificadas, no es el único asunto que aborda la tercera novela de la escritora madrileña, que ha escogido un periodo clave de nuestro pasado – el final de la dictadura – para contar la historia de su protagonista, Silvia Salgado. El relato da comienzo en 1962, cuando Silvia, una niña de 14 años, ve cómo cambia de manera abrupta su vida por culpa del misterioso secuestro del que es víctima junto a otra joven que vive en el mismo edificio de la calle Alfonso XII. A pesar de sobrevivir a tan dramática experiencia, Silvia tendrá, a cambio, que regresar a Madrid con un nombre falso. Y guardar para siempre un terrible secreto.
De este poderoso afán por mantener oculta la identidad de sus secuestradores, así como lo que de verdad ocurrió durante el tiempo que pasó lejos de casa, se aprovecharán, por otra parte, los Servicios Secretos de la época, SECED, para obligar a Silvia a que colabore con ellos en una peligrosa misión.
De esta forma, la protagonista se verá inesperadamente involucrada en turbios asuntos de espionaje y de política internacional e, incluso, en los preparativos del atentado que terminó con la vida del almirante Carrero Blanco, a quien Franco había nombrado Presidente del Gobierno unos meses antes. Y será, también, el momento en el que Silvia se vea mezclada en un asunto del que hasta hace pocos años nadie quería hablar: el robo de niños a madres a las que hacían creer que sus hijos habían muerto durante el parto o pocas horas después, para entregarlos, a continuación, a sus nuevas familias. Pero, ¿quién estaba detrás de todo aquello? ¿Se trató de casos aislados o existía una trama perfectamente organizada? El caso concreto de uno de estos niños - que aún hoy siguen buscando a sus verdaderas madres, a través de diversas asociaciones que les facilitan el cruce de ficheros de ADN - será la espita que encienda la particular rebelión de Silvia, una mujer convencida de que todo el mundo tiene derecho, si quiere, a conocer sus verdaderos orígenes.
Publicada a finales del pasado mes de diciembre por la editorial Palabras de Agua, la novela Los nombres que jamás serán pronunciados acaba de agotar su primera edición y serán ejemplares de la segunda, los que la escritora madrileña firme el viernes 6 de junio, de 19 a 21 horas, en la caseta número 191 – Librería Muga - de la Feria del Libro de Madrid. Se trata, sin duda, de uno de los reclamos de esta 73 edición de la tradicional feria que, como cada año, reúne a editoriales, libreros y, por supuesto, escritores de toda clase de géneros literarios o de ensayo.
Es la ocasión en la que los lectores buscan encontrarse con sus escritores favoritos o, bien, descubrir autores y títulos nuevos. Huerta llega este año a la FLM14 con el tercero de sus libros, en el que continúa fiel a la intriga propia de la novela negra, sin dejar de lado otros temas de siempre - los amores equivocados o imposibles -, como ya hizo en sus dos anteriores títulos, Delirios de persecución y Cosas que ocurren aunque Tú no las veas.