Antonio D. Olano
ANTONIO D. OLANO es periodista de larga trayectoria en el ámbito cultural. Amigo personal de Pablo Picasso, es especialista en la figura del malagueño, de quien ha publicado una docena de libros.
LO INSOLITO COTIDIANO
Picasso y Franco
A buenas horas mangas verdes, con motivo de la aparición de uno de los tomos de la mejor biografía echa a Picasso por Jhon Richardson, se ha desencadenado otra vez la polémica. Corresponsales y comentaristas sin idea de la realidad se rasgan las vestiduras porque el autor de la biografía afirma que Picasso negoció con el franquismo para ofrecer una exposición retrospectiva en Madrid. La posible relación entre el régimen franquista y el pintor auto exiliado se relata fidedignamente en las obras citadas y en mi libro “El Señor de las Palomas”.
Picasso no tuvo que negociar nada porque fueron varias las alas de arte españolas que nos mostraron su obra. Recordemos la primitiva “Galería Theo” en la que se expusieron dibujos y litografías del pintor que fueron consumidas por el fuego, debido al desconocimiento y la inquina hacia un extraordinario artista del que los pirómanos solo sabían que era un “rojo”.
Aquella noche, me comunique con Pablo Picasso que no se indignó con lo sucedido, incluso llegó a decirme:
-Tú puedes llamarme cuando te dé la gana. Sobre todo si es para algo importante y ten en cuenta que lo sucedido no lo es. Puedes llamarme si tienes una buena y aprovechable noticia.
¿Qué sería para ti una buena noticia?
Pablo me respondió: Por ejemplo, que han quemado el “Museo del Prado”.
Por otra parte, sabido es que merced a la espontanea actuación de Luis Miguel Dominguín, el generalísimo dio una orden a todos los puestos fronterizos para que, si Picasso quería entrar en España, no solo se le permitiese sino que se le acompañase e hiciese un recibimiento digno de su extraordinaria personalidad. Durante “el verano sangriento”, Luis Miguel sufrió una cornada gravísima durante la lidia de uno de los toros. Enterado Picasso le llamó por teléfono y le dice que inicia el viaje para visitarle en el hospital.
El torero es trasladado a Madrid y está a punto de ser dado de alta. Llama a su compadre Pablo Picasso y le pide que suspenda el viaje. Esta petición impidió que el genio malagueño volviese a su país.
Picasso jamás acepto la nacionalidad francesa y su carnet de identidad siguió siendo siempre español. Es un disparate afirmar que el buen critico Moreno Galván haya intervenido en las negociaciones con Picasso. Ente otras cosas porque se trataba de un firme convencido de las bondades del comunismo.
He salido al paso de tantas estúpidas noticias porque me creo con derecho a defender la memoria más que histórica de Picasso.
Nadie olvide que se hizo del Partido Comunista francés para solidarizarse con sus amigos, con los artistas y escritores que compartían su vida en Paris y que muchos pasaron de los frentes a la Resistencia.
Nadie olvide tampoco que, los invasores alemanes, protegieron día y noche al artista español. El escultor Breqer fue una especie de embajador alemán ante Picasso.
En cuanto a éste, pudo pintar libremente y tuvo entre los alemanes a sus mejores clientes.
Ahora bien, si determinados medios informativos así lo desean, vamos a contar mentiras.




