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entrevista

Rafael Alfaro: "La Sagrada Escritura está llena de un indecible sentido poético"

domingo 19 de abril de 2009, 22:09h
afael Alfaro lleva entregado al sacerdocio y a la oración desde 1957, aunque admite que la poesía ha estado unida a él desde su nacimiento. Ha publicado una veintena de libros, en los que sus versos irradian contenido humano y religioso. También periodista, Alfaro recibió en 2008 el Premio Mundial de Poesía Mística Fernando Rielo.
Es sacerdote, poeta y periodista. ¿Cómo logra compaginarlo?
Sí, soy sacerdote salesiano. Recibí la ordenación en la Mezquita de Córdoba en 1957. Ya hace unos pocos años. Soy periodista desde 1972 y he dirigido el Boletín Salesiano y la Editorial CCS de Madrid, y creo ser poeta de nacimiento. ¿Cómo logro compaginarlo? Me parece que no son cosas incompatibles, sino complementarias. El sacerdote, el periodista y el poeta cultivan de distintas maneras ese misterio de la palabra y con distinto lenguaje. Me siento cómodo en las tres dimensiones confiriéndoles sentido humano y profesional.

Ha escrito 25 libros, de los que la mayoría son de poemas. ¿Qué tiene la poesía que no encuentra en la prosa?
La poesía tiene un lenguaje distinto del de la prosa. Ahí está la diferencia. Hay poesía prosaica y prosa poética como hay versificadores y poetas. La poesía es indefinible y no es necesario que siga la lógica. El que tenga oídos para oír, que oiga…

Estudió canto gregoriano. ¿Qué le aporta la música?
Sí, hice unos cursillos de gregoriano hace siglos en Vitoria. Es una delicia oír el gregoriano bien cantado y con el ritmo preciso. Te eleva el espíritu y te infunde una gran serenidad; el aire se viste de hermosura…, como decía Fray Luis de León. La poesía es, a veces, como el canto gregoriano. No hay poesía sin ritmo. Enseguida se nota el buen oído y los versos cojos, mal hechos y sin oficio. Sur tout, de la musique…, decía Verlaine. Hoy se escribe mucho en verso libre, pero ha de tener también su ritmo y su lenguaje poético, naturalmente.

Rafael Alfaro (Foto: Fundación Fernando Rielo)
Su poemario “Hora de la tarde” recibió el Premio Mundial de Poesía Mística Fernando Rielo, por tratarse de “una meditación sobre la tarde de la vida con una voz de hondo contenido humano y espiritual”. Pero, ¿cómo lo define usted?
“Hora de la tarde” comprende un manojo de unos 50 poemas de contenido religioso y humano, que nos acercan a la vida espiritual y expresan algo de una experiencia mística o inefable. Para mí, la hora de la tarde es la más apropiada para la oración. Al final del día se siente como una calma especial para expresar el sentido espiritual y profundo del hombre. Puede ser también el atardecer de la vida. Toda mi poesía expresa un gran amor a la vida. Si hay alguna reflexión sobre la muerte es precisamente para detestarla, aunque sea una terrible realidad. Por eso subrayo al principio del libro las palabras de Margarita Yourcenar: “La inclinación hacia la muerte es frecuente en los seres dotados de avidez por la vida”. “Hora de la tarde” es un libro profundamente humano.

Ha dicho que la Sagrada Escritura es la Biblia en verso y que la Palabra de Dios está llena de lírica poética. ¿Cómo lo explica?
No hay que tomar las cosas al pie de la letra. La Biblia tiene muchos libros poéticos. Basta citar el libro de los Salmos o El cantar de los cantares. Pero hay otros libros de un gran contenido poético como el libro de Job o los de los Profetas Isaías, Jeremías, Daniel. El mismo Génesis tiene poemas maravillosos como el de la Creación. El Apocalipsis tiene ese lenguaje especial de exaltación. Toda la Sagrada Escritura está llena de un indecible sentido poético.

¿Cree que se valora lo suficiente la poesía mística?
Mi poesía no difiere de la de los poetas de mi generación. Mis obras, en su mayoría, no son de tema religioso. Sólo tengo unos cuatro libros de tipo religioso que, en el fondo son también de poesía entrañablemente humana. En realidad, toda poesía es mística porque aborda el misterio desde distintos aspectos. Dámaso Alonso ya dijo aquello de “toda poesía es religiosa”. Yo creo que, en general, no se valora la poesía. Pocos libros de poesía ocupan los primeros puestos entre los lectores.

Es también crítico de poetas y amigo de muchos de ellos. ¿Qué debe tener una composición para embaucarle?
Creo que todo lector es, en el fondo un crítico, y expresa su gusto o su disgusto por lo que lee. Claro que el gusto difiere tanto de acuerdo con la formación del lector…Me gusta toda poesía bien hecha. Hay alguna poesía que no resiste un juicio crítico. Es detestable la mala poesía que, por desgracia, abunda como la mala hierba. Es necesario leer mucho y sintonizar con los buenos poetas, que los hay en toda la historia de nuestra literatura, cada uno en su estilo y en su época. ¿Nada más? ¡Nada menos!
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