Solbes compromete hasta 3.000 millones de dólares para el FMI
El G-20 exige políticas expansionistas del crédito sin límite de tiempo
sábado 14 de marzo de 2009, 17:57h
Los ministros de Economía y Finanzas del G-20, reunidos este sábado en el sur de Inglaterra, se han mostrado dispuestos a "tomar todas las medidas que sean necesarias para restablecer el crecimiento" de la economía internacional sin ningún límite de tiempo. Así lo manifestó el ministro británico de Economía, Alistair Darling, al término del encuentro celebrado en un hotel a 70 kilómetros al sur de Londres, preparatorio de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que el G-20 celebrará en Londres el 2 de abril.
Darling subrayó que se compartió "la sensación de urgencia" de que hay para adoptar medidas que reviertan la recesión, en el contexto de "reparar y garantizar la recuperación", y explicó que esas medidas serán una combinación de políticas económicas y monetarias. Según dijo el anfitrión de la reunión, hubo un acuerdo sobre la necesidad de "adoptar medidas decisivas y exhaustivas para impulsar la demanda y el empleo" y para enviar el mensaje de que no se cierran las puertas a ninguna posible solución a la crisis. "Nos hemos comprometido a poner en marcha un esfuerzo continuado", agregó Darling en la conferencia de prensa en la que explicó el contenido de la declaración conjunta que firmaron los ministros.
En el texto, se destaca que el objetivo principal es "restablecer el crecimiento global, apoyar el restablecimiento del crédito y reformar y fortalecer el sistema financiero global". Los ministros se comprometieron también a luchar contra cualquier tipo de proteccionismo y mantener un sistema comercial y un sistema de inversiones abierto, pero con una mayor supervisión. En el encuentro se reconoció que muchos países han tomado ya medidas sustanciales, pero se dejó claro, dijo Darling, que "estamos preparados a hacer más si es eso lo que hace falta". "Nuestra prioridad ahora –continuó el canciller del Exchequer– es restaurar el crédito por parte de los bancos y otras instituciones financieras y establecer las acciones necesarias que nos permitan recuperar el sistema financiero".
En relación con las medidas de estímulo fiscal, sobre las que tienen diferentes opiniones EEUU y países europeos como Francia y Alemania, los ministros reconocieron que "la expansión fiscal está dando un apoyo vital al crecimiento y el empleo". Al mismo tiempo, se señaló la importancia de mantener "la sostenibilidad fiscal" para no hipotecar el futuro.
El G-20 instó al Fondo Monetario Internacional (FMI) a evaluar el impacto de las medidas que se han adoptado hasta el momento y a contribuir en la propuesta de nuevas acciones para el futuro, y respaldó incrementar los recursos para este organismo multilateral. Darling también subrayó "el compromiso con las economías emergentes, que tienen que hacer frente a una reversión de los flujos de capital internacional, algo que les preocupa a ellos de manera especial, pero también a nosotros".
Solbes dará 3.000 millones de dólares al FMI
El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, se ha mostrado "satisfecho" por el "gran grado de consenso" que detectó entre Estados Unidos y la Unión Europea en la reunión preparatoria de la cumbre del G-20 que se celebra el próximo 2 de abril.
Después de que la cita arrancase con las diferencias entre la apuesta de Washington por incrementar el gasto público y los estímulos fiscales para superar la recesión, frente a la reticencia de los europeos a aumentar nuevamente el endeudamiento, el vicepresidente segundo recordó que España "ya ha dicho que se ha hecho un gran esfuerzo" y condicionó cualquier decisión adicional a la eficacia probada de los paquetes adoptados hasta ahora.
"Si se demuestra que esos impulsos tienen un impacto positivo, estamos de acuerdo", declaró, si bien consideró que "de la reunión se puede salir satisfechos porque ha habido un gran grado de consenso para lo que es habitual en estos casos", con líneas comunes en ámbitos como la reforma del sistema financiero, en el que destacó el "gran recorrido" de Estados Unidos, y la posición compartida en la necesidad de ampliar las aportaciones al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Al respecto, Solbes detectó que Europa y Estados Unidos "también se acercaron", si bien aclaró que, por el momento, no hay novedades respecto a la cifra inicialmente manejada de 250.000 millones de dólares, aunque asumió que podría incrementarse después de que Japón haya aportado ya 100.000 millones. "Es una decisión global, de cuánto corresponde a cada uno", explicó, para recordar que no se trata de dinero del contribuyente, sino de reservas de los bancos centrales que se pondrían a disposición del fondo. No obstante, de mantenerse la cifra apuntada hasta ahora, España podría destinar 3.000 millones de dólares si la UE asumiese la mitad de los 150.000 millones restantes.