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Crónica económica
La recesión es aquí y ahora
El servicio de estudios de BBVA ha publicado su informe Situación España sobre el cuarto trimestre de 2011, en el que traza un cuadro muy pesimista para la economía europea, y para la española. De nues
Los datos de paro de octubre apuntaban claramente a la posibilidad de que estemos ya en un crecimiento negativo. Hace un año, BBVA pensaba que la economía española crecería nueve décimas. Ahora espera que lo haga en ocho. Pero hay mucha diferencia entre la previsión de antaño y la de hogaño. Entonces creía que comenzaríamos el año muy débilmente y nos iríamos recuperando. El crecimiento del primer semestre, en ese sentido, desbordó las previsiones del servicio de estudios del banco. Pero luego la actividad ha ido perdiendo impulso, “incrementándose significativamente la probabilidad de que se produzca una contracción económica durante el trimestre actual”. “Así”, sigue el informe, “las previsiones de corto plazo del PIB realizadas a partir del modelo MICA-BBVA sugieren que el tercer trimestre del año se habría cerrado con un crecimiento trimestral del 0,0 por ciento, y que éste será negativo durante el cuarto trimestre de mantenerse las señales observadas en octubre”. Es decir, que como ya adelantó el Banco de España la pasada semana, el BBVA considera que la economía española se estancó en el tercer trimestre. Y al respecto del último, el responsable del departamento de Economías Desarrolladas, Rafael Domenech, ha declarado que “ha aumentado el riesgo de entrar en recesión”. Esta debilidad de nuestra economía se explica sobre todo por la demanda interna. Mientras que la demanda exterior sigue haciendo aportaciones positivas al crecimiento, la interior está drenando actividad. El banco detalla el comportamiento de la demanda nacional así: “Tras un año marcado por los efectos del proceso de consolidación fiscal sobre las decisiones de gasto de los hogares, el primer semestre de 2011 se caracterizó por la apatía del consumo privado. La evolución positiva de la renta disponible nominal, especialmente del componente no salarial, fue insuficiente para compensar el incremento de los precios, lo que provocó un deterioro de la renta real que presionó a la baja el gasto en consumo de los hogares a pesar de la disminución de su ahorro”. Por lo que se refiere al comportamiento del gasto público, el informe recuerda que subió sobremanera en los tres primeros meses, pero que se corrigió en los tres siguientes. “la información más reciente”, sigue, “muestra que el Estado continúa con la senda de consolidación fiscal, acumulando un déficit hasta septiembre del 3,4 por ciento del PIB, 0,8 puntos menos que el déficit registrado el año pasado”. Por lo que se refiere al panorama para lo que queda de año más lo que haya de ocurrir en 2012, BBVA apunta que “la ausencia de medidas definitivas, tanto a nivel europeo como a nivel interno, que despejen por completo las dudas que persisten sobre la gobernanza europea y la capacidad de crecimiento y creación de empleo de la economía española, supone un aumento significativo de la probabilidad de escenarios de riesgo”. Por lo que se refiere a sus previsiones, considera que el año que viene habrá crecimientos intertrimestrales en los cuatro cuartos del año, pero que serán moderados, lo que arrojará en el conjunto del año un 1,0 por ciento. Un crecimiento incapaz de crear empleo. De hecho, la tasa de paro media alcanzará el 22,1 por ciento, y el empleo neto caerá ocho décimas. En empleo de contabilidad nacional, es decir, en la pérdida de empleos equivalentes a jornadas completas, la caída será de nueve décimas. De nuevo, la pérdida de puestos de trabajo será la vía que siga la economía española para mejorar su productividad, aunque sólo lo hará en un 1,9 por ciento. Mientras, la remuneración por asalariado seguirá creciendo, alegremente, un 3,4 por ciento, y los costes laborales unitarios, que se habrán contenido este año (un -0,1 por ciento), volverán a crecer un 1,5 por ciento en 2012. Por lo que se refiere a los precios, se moderarán, medidos en IPC (del 3,1 al 1,2 por ciento) y en el deflactor del consumo privado (del 3,6 al 0,8 por ciento), pero se mantendrán en el deflactor del PIB (2,3 por ciento por el 2,2 de 2011). Vayamos con el ahorro. O, en el caso de las Administraciones Públicas, con el desahorro. Pues España cerrará 2011 con un déficit del 6,5 por ciento, dice BBVA en una previsión muy optimista en comparación con otras. Eso dejará la tasa de deuda pública en el 65,1 por ciento. BBVA cree que España cumplirá el 4,4 por ciento comprometido para 2012, lo que es razonable, y dejará la deuda en el 67,6 por ciento. Mientras, la renta disponible de los españoles mejorará un 1,7 por ciento el año que viene, cuando este año apenas ha mejorado (lo habrá hecho en una décima, dice el banco). Y el ahorro se mantendrá en un 10 por ciento de esa renta disponible, cercana a la tasa media que espera para 2011 (9,7 por ciento). Es un panorama poco alentador para España, pero que todavía se puede empeorar mucho más. Pues recordemos que lo que aporta crecimiento a nuestra economía es el sector exterior. Y un análisis de Bank of America Merrill Lynch prevé, según cuenta El Economísta, nada menos que la recesión en Alemania. El banco estadounidense prevé, así, una caída de una décima en el PIB para 2012.


