Cacerolas en Argentina, segunda vuelta
Enrique Aguilar
x
enrique_aguilarucaeduar/15/15/19/23
jueves 27 de marzo de 2008, 20:26h
Fatal arrogancia, para valerme de un título algo divulgado, es la expresión que podría utilizarse para calificar la actitud del gobierno argentino frente al paro agropecuario que lo tiene en jaque desde hace dos semanas y que, para algunos observadores, ha caído como un baldazo de agua fría que descolocó hasta a los menos optimistas.
Se creyeron dueños del porvenir, intérpretes de no se sabe qué designio providencial que solamente ellos podían descifrar y, por lo mismo, traducir en hechos. Y lo peor del caso es que, habiéndose dado de bruces con una realidad que no resultó ser tan maleable como pretendían, siguen actuando (literalmente lo digo) sobre un escenario levantado a su medida. A la medida, precisamente, de una arrogancia sin límites que, como no podía ser menos, nos deja de nuevo a las puertas del vacío institucional y la fractura social.
Es evidente que eso les gusta: el conflicto. Saben que si dividen, reinan. Pero el trono les queda grande y la historia también. Ya disfrutaron de su gloria episódica. Ahora, mientras la realidad se les escurre de entre las manos y la sociedad argentina expresa su desánimo, ha llegado el tiempo de fijar prioridades, ninguna de las cuales pasa por la cerrazón sino por la modestia de quien es capaz de reconocer sus errores, dar marcha atrás y, eventualmente, empezar de nuevo.
Ya pasamos por esto. El sonar de las cacerolas, la bronca en las calles, a lo que se añade hoy el gesto adusto de un gobierno que reparte culpas y reprimendas. Es su modo de hacer política. Muchos pensamos, en cambio, que la política es otra cosa: el arte de conciliar soluciones que son siempre y necesariamente parciales. Un arte que, por consiguiente, no se nutre de la imposición sino de la buena voluntad como también, vale recordarlo, de la previsión que tanto se echa de menos en la Argentina. Porque, como enseñaba Raymond Aron, la acción política “es pura nada cuando no es un esfuerzo inagotable para obrar con claridad y no verse traicionado por las consecuencias de las iniciativas adoptadas”.
|
Politólogo
ENRIQUE AGUILAR es director del Instituto de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina
|
enrique_aguilarucaeduar/15/15/19/23
|