josé maría aznar Recibe el premio "educación y libertad"
Aznar: "Nunca en democracia ha habido menos oportunidades de progreso a través de la educación"
viernes 26 de noviembre de 2010, 11:57h
El ex presidente del Gobierno y presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales FAES, José María Aznar, ha recibido hoy jueves, 25 de noviembre, el Premio ‘Educación y Libertad’ en el ámbito político que otorga la Fundación Europea Educación y Libertad (FUNDEL). El acto ha tenido lugar en el marco del VI Foro Europeo ‘Educación y Libertad’ organizado por la Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada (ACADE).
A continuación, se reproduce íntegramente el discurso de Aznar:
“Es para mí un honor recibir el premio “Educación y libertad en el ámbito político” de la Fundación Europea Educación y Libertad. Les quedo muy sinceramente agradecido.
Es un premio muy importante que me llena de orgullo.
Queridos amigos,
Me temo que no voy a sorprender a nadie si afirmo que España no va bien.
En estos momentos críticos para España, se hacen más evidentes que nunca los problemas que vive nuestra nación y los errores cometidos.
Se hacen inocultables sus carencias políticas, económicas, sociales e institucionales, y los errores cometidos. La crisis es también evidente en el terreno de la educación.
Creo que tampoco voy a sorprender a nadie si afirmo que el sistema educativo en España no va bien.
La educación en España no va bien porque uno de cada 3 jóvenes españoles fracasa escolarmente.
La educación en España no va bien porque nuestro país está en la posición 100 del mundo en nivel de conocimientos educativos, muy por detrás de lo razonable.
La educación en España no va bien porque 1 de cada 2 jóvenes españoles se va al paro.
La educación en España no va bien porque se cuentan por cientos los casos de agresiones a profesores cada año.
La educación no va bien en España porque millones de familias españolas no pueden elegir que sus hijos sean escolarizados en la lengua común de todos los españoles.
La educación no va bien en España porque a los escolares españoles se les enseña lo particular, lo que nos diferencia, lo local, y se ha dejado de enseñar lo común, lo que nos une, lo nacional.
La educación en España no va bien porque las familias españolas, sobre todo las que cuentan con menos recursos, no pueden elegir centro educativo.
La educación no va bien en España porque nunca en estos 32 años de democracia ha habido menos oportunidades de progreso personal a través de la educación que ahora. El ascensor social que ha venido siendo la educación se ha averiado. Y la igualdad de oportunidades ha desaparecido.
La educación en España no va bien por todas estas cosas que he dicho. Y eso significa que el modelo educativo español es hoy un fracaso.
La expresión legal de ese fracaso se llama LOGSE, o, lo que es lo mismo, la LOE, que es el modelo educativo del socialismo, un modelo que nunca ha dejado de estar vigente en España desde la aprobación de la LOGSE.
Señoras y señores,
Supongo que hoy se me premia por haber intentado cambiar el modelo educativo en España cuando tuve el honor de presidir el gobierno de España.
Yo agradezco mucho este premio, y les digo que, en efecto, lo intenté.
En la primera legislatura, sin mayoría suficiente en el Parlamento, intentamos sacar adelante una reforma de los contenidos que estudiaban los jóvenes españoles, en materia de humanidades, para que, además de conocer la historia de su región, conocieran la historia de España.
Para que, además de conocer los ríos de su provincia, conocieran los ríos españoles. Algo que no parece muy disparatado.
No nos fue posible. Pero lo intentamos.
En la segunda legislatura, pusimos en marcha una reforma educativa que creo, sinceramente, que iba en la buena dirección. Una reforma educativa que se materializó en la Ley Orgánica de Calidad de la Educación.
Esa reforma nunca llegó a aplicarse, como todos ustedes saben. Se derogó por decreto en las primeras semanas tras el cambio de gobierno.
Y ahora nuestros jóvenes, y toda España, paga las consecuencias.
Queridos amigos,
España necesita hoy cambios políticos, económicos, sociales e institucionales muy profundos para salir de esta crisis brutal a la que algunos nos han conducido.
España necesita poner en marcha un proyecto de recuperación nacional de gran alcance, en el que la reforma educativa deberá tener protagonismo.
Esa reforma educativa requiere, en primer lugar, reconocer que la causa profunda del fracaso del modelo educativo vigente es el desprecio a los principios, valores y virtudes sobre los que debe estar construido un buen sistema educativo.
Hablo de mérito, de esfuerzo, de estudio, de trabajo, de adquisición de conocimientos, de disciplina, de respeto a la autoridad.
Hablo por tanto de exámenes, de evaluación de centros, de publicidad de resultados y de libertad de elección.
Hablo de un sistema educativo al servicio de la sociedad y no de una sociedad al servicio del sistema educativo.
Hablo de un sistema educativo en libertad, y no de un sistema educativo en manos de ingenieros sociales.
Hablo de un sistema educativo en el que los escolares y los padres respeten al profesor, en el que la autoridad sea el profesor, en el que el profesor es el que enseña y los escolares son los que aprenden.
Hablo de un sistema educativo para todos los españoles, y no de diecisiete sistemas educativos diferentes.
Hablo de un sistema educativo en el que se enseñe Historia de España.
Hablo de un sistema educativo que garantice que nuestros escolares adquieran un buen nivel de conocimiento en el manejo de la lengua, en comprensión lectora, en matemáticas y en ciencias, algo que no ocurre ahora.
Hablo de un sistema educativo en el que las familias puedan elegir la lengua en la que sus hijos sean escolarizados.
Hablo de un sistema educativo en el que las familias, sobre todo las de menos recursos económicos, puedan elegir libremente el colegio al que desean llevar a sus hijos.
Hablo de un sistema educativo en el que se hagan públicos los resultados académicos de cada centro para que las familias estén informadas y decidan libremente, con esa información, el centro en el que escolarizar a sus hijos.
Hablo de un sistema educativo en el que el único parámetro de diferencia entre centros educativos sea su calidad, y no su titularidad pública o privada.
Hablo de abrir espacios de libertad a la iniciativa privada en el sistema educativo, y no de convertir en pública o semipública una parte cada vez más amplia del sistema educativo.
Y hablo por tanto de instrumentos que hagan efectivo ese derecho de las familias a elegir en libertad, sea a través de bonos sociales públicos para la libre elección, a través de instrumentos de fiscales o cualesquiera otros.
Señoras y señores,
Ese nuevo modelo educativo requiere un cambio político.
Cuanto antes se produzca, mejor para nuestros escolares y mejor para las familias españoles.
Es decir, mejor para España”.