El pleno del Congreso ha aprobado hoy por 311 votos a favor, 19 en contra y 6 abstenciones que se tramite en lectura única por la vía de urgencia el proyecto de ley orgánica que hará efectiva la abdicación del Rey Juan Carlos I. Mariano Rajoy ha dado comienzo, entonces, a su intervención en la tribuna de oradores, que será seguida por la de Rubalcaba.
El Congreso de los Diputados ha aprobado por una amplísima mayoría de 299 votos a favor, 19 en contra y 23 abstenciones la ley orgánica que permitirá la abdicación del Rey y la sucesión en la Corona en la figura de su hijo, el futuro Felipe VI.

En una sesión con sonadas discrepancias pero en la que ha imperado la mayoría del bloque PP-PSOE, a la que se han unido UPyD, Foro Asturias y UPN, los socialistas no se han partido finalmente, pese a que días atrás algunas voces pedían en su seno un debate sobre la Monarquía. Sólo Odón Elorza, que se ha abstenido, y el balear Guillem García, que se ha ausentado para no tener que pagar la indisciplina (600 euros de multa por saltarse la disciplina de voto), se han salido del guión exigido por Alfredo Pérez Rubalcaba. Eduardo Madina, que horas antes se reconocía republicano, ha apoyado el texto.
Han votado ‘no’ la Izquierda Plural, ERC, los integrantes del Grupo Mixto Compromís, Nafarroa Bai, BNG y Nueva Canaria y las abstenciones han llegado de mano de los máximos exponentes nacionalistas en el Hemiciclo, CiU y PNV, y de Coalición Canaria. El proyecto viaja ahora al Senado, donde se repetirá el proceso el 17 de junio. Dos días después, ya de nuevo en la Cámara Baja, Felipe VI será proclamado Rey de España.
Rajoy ensalza la "normalidad" del relevoMariano Rajoy ha comenzado su intervención en el pleno monográfico sobre la abdicación del Rey con la palabra “normalidad”. Con esta se procedía este miércoles, ha asegurado, a la ratificación de la voluntad de don Juan Carlos, y que por su sencillez pero también relevancia merecía el ágil procedimiento de lectura única, como segundos antes había aprobado la mayoría del Congreso con 311 votos a favor, 19 en contra y seis abstenciones.
El trámite de ocupaba al hemiciclo esta jornada, ha continuado, “permite ofrecer una imagen de seriedad y responsabilidad en el funcionamiento de las instituciones”, la “sintonía con el sentir de los españoles, los de 1978 y los de 2014”. Para el presidente del Gobierno, “hay que estar ciego de obstinación para no reconocer los méritos del Rey que nos deja, el mejor símbolo de nuestra democracia en el mundo”. Además, ha dicho Rajoy, hay que admitir el “cuidado en la preparación de quien está llamado a sucederle”.
El líder del Ejecutivo ha repasado la España que recogió el Monarca y la que legará a Felipe VI. A su juicio, habrá quienes lamenten el adiós del Rey y habrá quienes lo “aplaudan”, pero “a ninguno le intranquiliza o siente vacío de poder o haber entrado en una etapa de incertidumbre”. La “respuesta” al “mandato constitucional” de esta sesión parlamentaria, ha sentenciado, es una muestra de que “España permanece tranquila”.
Rajoy ha concluido con halagos a don Felipe. “El Príncipe se ha esforzado en conocer de primera mano los problemas y las ambiciones de los españoles, en defender la diversidad y entender la importancia de su contribución a la unidad de todos”, ha destacado. Las características que definen al futuro Rey, en opinión del presidente, son “responsabilidad, serenidad, carácter, preparación, competencia y madurez”.
El broche al discurso ha consistido en una llamada a la unidad: “Disponemos de ocasiones sobradas a lo largo del año para subrayar nuestras diferencias. No estamos hoy aquí para eso, sino para cumplir la voluntad de los españoles, que eso y no otra cosa es la Constitución”.
Rubalcaba insiste en la urgencia de una reforma constitucionalAlfredo Pérez Rubalcaba ha cumplido el guión previsto en su ponencia en el Congreso en relación con la abdicación del Rey. Al igual que Rajoy, ha enfatizado el concepto “normalidad”, que resumía, también desde su punto de vista, la sesión de este miércoles. “No cabe otra posibilidad” que el “sí”, ha defendido, pese al ‘no’ de opositores de izquierda o la abstención de grupos relevantes como el Catalán de CiU. “Votar ‘no’ sería decirle al Rey que siga aunque no quiera”, ha señalado.
Para Pérez Rubalcaba, el acontecimiento que tendrá lugar el próximo jueves “no es sólo un relevo generacional”, sino que “debería suponer la apertura de un nuevo tiempo de diálogo y renovación institucional que requiere del esfuerzo de todos, no sólo del nuevo Rey”. El por poco tiempo más líder de los socialistas ha invitado a resolver en un corto plazo una reforma constitucional para atajar las que, ha enumerado, son las tres crisis que vive España, además de la económica: la social, la política y la territorial, problema este último para el que propone federalismo.
En resumen, Pérez Rubalcaba, sabedor de vivir “un acto de enorme transcendencia histórica y política”, ha apostado por que la proclamación de Felipe VI sea el principio de otras transformaciones urgentes para el país.