El presidente del Gobierno reconoce que "aún no hemos tocado fondo"
Rajoy acusa a Zapatero de mentir y despilfarrar el dinero de los españoles
martes 10 de febrero de 2009, 17:51h
El líder de la oposición, Mariano Rajoy, ha acusado al presidente del Gobierno de falsear no la realidad "porque teme a la verdad". Asegura que Rodríguez Zapatero "no quiere reconocer la realidad y en su afán por aparentar que hace algo, toma medidas erráticas, despilfarra el dinero y contribuye a empeorar la situación".
Durante la sesión en el Congreso para analizar el deterioro de la situación económica y el fuerte aumento del desempleo, el presidente del PP ha hecho hincapié en que el jefe del Ejecutivo y el actual Gobierno "son parte importante del problema".
"¿Cómo se puede abordar una crisis de la que no se quiere reconocer su extensión y se anuncia que va a durar poco?" se preguntaba Mariano Rajoy en la tribuna del Congreso, apuntando la dificultad de de abordar eficazmente la crisis sin conocer "las dimensiones del problema".
En este sentido, sostiene que las medidas tomadas hasta ahora son erráticas porque el Gobierno actúa "sin método". Prueba de ello, según el líder de la oposición, es que "ronda el fantasma de los cuatro millones de parados y asoma ya las orejas un viejo conocido de ustedes: el déficit de la Seguridad Social".
Además, Rajoy ha acusado a zapatero de "apagar el fuego echándole gasolina", perdiendo el tiempo y despilfarrando el dinero de los españoles. Como consecuencia, "ha pulverizado la confianza de las familias y de los inversores".
"La confianza no se pide, hay que ganársela con hechos y soluciones serias." Si bien Rajoy considera que este indicador no volverá a remontar con el Gobierno socialista.
Ya no se puede predecir el fin de la crisis
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, reconoció hoy que es "arriesgado" tratar de "predecir con precisión cuándo empezaremos a ver la luz al final del túnel" que supone la crisis económica.
No obstante, insistió en que las distintas medidas aprobadas deberían empezar a mostrar "indicios favorables de salida de la crisis" en la parte final de este año, "como pronostican los analistas".
Sin embargo, el PP no lo ve tan claro. “¿Cuáles de sus milagrosas medidas han dado resultado en términos de crecimiento de empleo?” ha espetado Mariano Rajoy a Zapatero, resaltando que “la eficacia de las líneas de crédito del ICO anunciadas en noviembre no llega ni al uno por ciento.
Para el líder de la oposición, “la primera medida para combatir la crisis y el paro es manejar el gasto público”. Sin embargo, critica que el Ejecutivo “lo aumenta irresponsablemente”.
“Tenemos una deuda pública desbordada, cada día más cara porque no la quiere nadie como no sea a intereses desorbitados.”
De nuevo, una crisis sin precedentes
Durante su comparecencia en el pleno del Congreso para analizar el deterioro de la situación económica y el fuerte aumento del desempleo, Zapatero insistió en que "no hay precedentes" de la actual situación y "nadie ha transitado por este camino antes" y "no es fácil buscar analogías en el pasado".
En un discurso que empezó con una cifra, la de los 3.207.900 desempleados que había en España al cierre del año pasado según la Encuesta de Población Activa (EPA), el jefe del Ejecutivo aseguró que es consciente de las vidas que se esconden detrás de este número y de que tiene la "obligación moral y política" de preocuparse por el colectivo de parados.
"No hay nada en la vida actual de nuestro país que me pueda producir mayor preocupación", dijo Zapatero, quien también reconoció que "no hay nada más importante que la necesidad de que acertemos en las decisiones" para afrontar esta crisis.
El Gobierno, dijo, tiene "identificadas" las prioridades y las irá ejecutando en los próximos meses sin que eso suponga "dejar a nadie en la cuneta", sin que aumente la exclusión social y "sin que sufran las consecuencias de la crisis los que están en una posición más vulnerable".
Zapatero admitió que la economía entró en recesión en el cuarto trimestre del año pasado -las cifras oficiales de este periodo se conocerán el 18 de febrero- unos meses en los que el deterioro económico fue mayor debido al "crash" financiero de septiembre.
También recordó que en el conjunto de 2008 se destruyeron 620.000 empleos, el 80 por ciento de ellos sólo en el cuarto trimestre, un periodo en el que el deterioro ha sido general, rápido e intenso, y es en el mercado laboral "donde esta crisis muestra su faz más negativa e inquietante".
Insistió en que el Gobierno sabe lo que significa el trabajo como "el cauce de la integración social", así como lo que supone perder el empleo y las consecuencias que tiene: no poder emanciparse, no poder tener a tiempo una casa o un hijo o ser un parado de largo duración.
"Nadie duda de que nos encontramos ante la peor recesión de carácter global de la historia reciente y aún no hemos tocado fondo", admitió Zapatero, quien añadió que esta circunstancia es la que ha obligado a todos los organismos internacionales a revisar a la baja sus previsiones.
También reconoció que "estamos atravesando los peores momentos" y "sufrimos" todavía las consecuencias de la crisis del sistema financiero, ya que "aún no se notan suficientemente los efectos de las medidas adoptadas para restablecer su normal funcionamiento".
El Gobierno pide colaboración
Tras hacer un repaso exhaustivo de las medidas puestas en marcha, que en su opinión el Gobierno adoptó con la "urgencia que requería la gravedad de la situación", Zapatero reconoció que el Ejecutivo es "el principal responsable" de luchar con "determinación" y "acierto" contra la crisis.
Añadió que el "desafío" es "colectivo", y por eso reclamó "cooperación nacional" a los empresarios y los sindicatos, a las comunidades autónomas, los ayuntamientos, las fuerzas políticas y, en general, al conjunto de la sociedad.
Sin embargo, el Partido Popular ha acusado al Gobierno de no pedir ayuda sino "complicidad con una política" ruinosa. Desde esta formación -dice Rajoy- "hemos hecho ya un sinfín de propuestas que no ha querido aceptar". Entre otras medidas, propone una bajada de impuestos y de las cuotas de la Seguridad Social "si quiere evitar la asfixia de las pymes y autónomos".
"Lo único que yo he sacado en limpio de mi oferta es que se me llame antipatriota por llevarle la contraria" al presidente del Gobierno.
Por ello, para cerrar su discurso, Mariano Rajoy se ha brindado únicamente una política económica distinta. "Si decide a afrontar en serio la crisis, estoy dispuesto a respaldarlo."