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Rajoy y la moción de censura

10-02-2010

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El presidente del PP decidió hace tiempo mantener una postura de esperar y ver, mientras Zapatero se autoconsumía con la crisis. Sin
embargo, en su entorno se preguntan si no hace falta dar un golpe enérgico en algún momento de esta Legislatura, que parece agonizante
aunque está en su ecuador.

Sobre la mesa está la presentación de una moción de censura. Tanto el propio hecho de presentarla, como el momento de hacerlo.

Ahora, durante la presidencia española de turno en la Unión Europea, ese movimiento es impensable, porque daría lugar a una defensa cerrada de los socialistas bajo la acusación al PP de atentar contra los intereses del Estado. De hecho, aunque el Partido Popular ha mantenido su línea crítica en este semestre europeo, no ha llegado a niveles de verdadera confrontación. Por eso se han visto más las críticas de dirigentes europeos a Zapatero, incluido el comisario socialista Almunia, que del propio Rajoy.

El pacto previo a la presidencia rotatoria entre PSOE y PP ha funcionado en lo sustancial. Otra cosa será cuando esta presidencia termine. Pero el calendario no favorece, precisamente, la moción, al menos hasta la celebración de las elecciones catalanas.

Porque, en medios del PP sólo se concibe un escenario para la presentación: que Rajoy lograra al menos la abstención de los principales grupos nacionalistas de la Cámara, PNV y CiU. Eso no le daría la victoria, pero sí describiría una imagen de definitiva debilidad de Zapatero.

El obstáculo, a día de hoy, es que CiU ha salido en sorprendente defensa de Zapatero, y le ha garantizado su apoyo. Y, sin CiU, Rajoy,
por bien que lo hiciera en la moción de censura, no podría dar la imagen siquiera de victoria moral.

Otra cosa sería que CiU necesitara al PP para gobernar en Cataluña, lo que se sabrá al final de este año. Por eso, a los socialistas ahora
sólo les preocupa una cosa, como no dudan en afirmar en privado sus dirigentes: las elecciones catalanas. Su reto: impedir que CiU pueda
gobernar gracias al PP, para que el PP no le pueda pedir el favor a CiU de dejar en soledad a Zapatero.







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