Un equipo internacional de investigadores liderado por el CENIEH ha publicado en la revista Climate Dynamics un artículo sobre la cueva eslovena de Postojna, en la que ha estudiado los efectos del cambio climático en su conservación.
David Domínguez Villar, investigador del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, ha analizado primera vez cómo el calentamiento global está afectando a la temperatura de las cuevas, a pesar de ser entornos de gran estabilidad frente a los cambios climatológicos.
Su artículo, que se centra en las investigaciones llevadas a cabo en una de las galerías de esta cueva eslovena, monitoreada entre 2009 y 2013, “describe por primera vez con precisión los múltiples procesos que afectan a la temperatura de las cuevas, como el proceso de advección, es decir, corrientes de aires que se producen por diferencias de densidad o de presión”, explica el CENIEH en una nota de prensa, que recoge declaraciones de Villar: “Aunque el mecanismo de transmisión de calor más determinante es la conducción”.
La variabilidad térmica de la galería que se encuentra aislada del resto de esta cueva, que es Patrimonio de la Humanidad, está dominada por la conducción de calor desde la superficie a través de la roca: “A pesar de que las cuevas suelen tener una temperatura muy estable con independencia de las condiciones climáticas cambiantes del exterior, hemos desarrollado un modelo deconducción térmica que reproduce los gradientes térmicos de baja frecuencia, esto es, a largo plazo, que confirma que el calentamiento que registra la cueva tiene relación directa con el cambio del clima en la superficie”, declara Villar.
La profundidad es un factor decisivo para saber si una cueva ya ha registrado el inicio del calentamiento global, y a 37 metros de esta galería, conocida como sala Blanca y Roja, “el modelo confirma que ya se está registrando el calentamiento global exterior, pero con un retraso de 20 años, y predice un calentamiento de la cueva durante las próximas décadas”.
El geólogo del CENIEH explica que es importante conocer los cambios en la temperatura ya que pueden afectar a la ventilación, lo que a su vez puede provocar procesos de corrosión por condensación de la humedad de la atmósfera. “Y estos procesos podrían resultar críticos para la gestión de cuevas turísticas, como la de Postojna, la más visitada de Europa, así como para la conservación del patrimonio, especialmente del arte rupestre”, concluye.
En el artículo, titulado Is global warming affecting cave temperatures? Experimental and model data from a paradigmatic case study, también han colaborado Sonja Lojen (Jozef Stefan Institute, Eslovenia), Kristina Krklec (University of Zagreb, Croacia), Andy Baker (University of New South Wales, Australia) e Ian J. Fairchild (University of Birmingham, Reino Unido).