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ESTABAN INCRUSTADOS EN ÁMBAR EN EL YACIMIENTO TUROLENSE DE SAN JUST

Dos escarabajos que convivieron con dinosaurios

EL IMPARCIAL
viernes 11 de julio de 2014, 14:46h
Actualizado el: 07/11/2014 15:22h
Investigación de los paleontólogos David Peris y Xavier Delclòs, de la Universidad de Barcelona.
(Foto: Universidad de Barcelona)
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(Foto: Universidad de Barcelona)
Los paleontólogos David Peris y Xavier Delclòs, del departamento de Estratigrafía, Paleontología y Geociencias Marina de la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona, han catalogado dos ejemplares de escarabajos incrustados en ámbar en el yacimiento de San Just, en la localidad turolense de Utrillas. Se trata de unos insectos que convivieron con los dinosaurios hace unos 110 millones de años, en la época del Cretácico inferior.

"El ámbar de San Just y las bioinclusiones conservadas en su interior son sobradamente conocidas para la comunidad científica mundial", explican los investigadores en una nota facilitada a este periódico. Se trata de muestras de extremado valor por su edad y conservación: "Son ejemplares fósiles del periodo Cretácico conservados en tres dimensiones, como si de una ventana hacia el pasado se tratara".

A día de hoy, han sido catalogados en San Just 14 ejemplares del orden Coleoptera, la mitad de ellos tras la última excavación realizada en el yacimiento en julio de 2012. "Algunos de estos ejemplares ya se conocían desde hace más de una década, pero su estudio ha sido pospuesto en más de una ocasión por la dificultad que representaban. Finalmente, y con ayuda de imágenes tridimensionales obtenidas con el Sincrotrón de la European Synchrotron Radiation Facilities (Grenoble, Francia), ha sido posible comenzar a describir miembros de este orden”.

Los escarabajos recientemente estudiados pertenecen a los curculiónidos, conocidos como gorgojos, y a los ptínidos, conocidos como carcomas, unos escarabajos barrenadores de la madera.

De entre todos los grupos de coleópteros actuales, "la identificación de un ejemplar como miembro de la superfamilia Curculionoidea puede ser relativamente sencilla debido a su peculiar alargamiento del rostro, característica muy extendida entre sus especies". Sin embargo, hay una "gran controversia" a la hora de identificar estos fósiles, pues los caracteres necesarios para ello no se conservan muchas veces en los fósiles: "El ámbar favorece enormemente esta labor, porque aquí los fósiles se conservan con estructura tridimensional. Pero, en ocasiones, incluso así resulta imposible su estudio, y nuevas técnicas como la microtomografía utilizando luz Sincrotrón y obteniendo imágenes virtuales 3D del fósil facilitan el trabajo enormemente".

Mediante esta técnica ha sido posible describir la especie Arra legalovi, perteneciente a la familia Nemonychidae, y descrito recientemente por estos investigadores en la prestigiosa revista Zoological Journal of the Linnean Society; un estudio para el que han contado con la colaboración de Steven Davis y Michael Engel (Kansas University, EEUU).

El fósil de San Just es muy similar a otro ejemplar de la misma especie que ha sido descrito en el yacimiento de ámbar de El Soplao (Cantabria). "Esta familia es la más antigua descrita dentro del grupo de los gorgojos y exhibe numerosas características ancestrales tanto en su morfología como en su biología".

El otro grupo de escarabajos encontrado pertenece a la familia Ptinidae, y será publicado en la revista Cretaceous Research. El nombre de este nuevo escarabajo barrenador es Actenobius magneoculus. En la descripción de esta nueva especie han participado Peris y Delclòs, pero esta vez en colaboración con Keith Philips (Western Kentucky University, EEUU).

“El género Actenobius es conocido actualmente, y no es el primer caso en el que fauna fósil del Cretácico se clasifica dentro de géneros actuales; el pequeño tamaño y un hábitat oculto parecen ser características que favorecen una ralentización evolutiva en la escala geológica”, explican.

El estudio ha sido posible gracias al uso de nuevas tecnologías. "En el caso de los ptinidos españoles, se cree que pudieron estar relacionados con cuerpos fructíferos de hongos o restos de materia orgánica en descomposición, que se hallaría en los bosques subtropicales húmedos, tal como se cree que ocurre con la mayoría de grupos de coleópteros encontrados dentro de ámbar".

Los ejemplares tipo (holotipos) de estas dos nuevas especies de coleópteros se encuentran depositados en el Museo de Territorio Dinópolis (Teruel). "Los estudios sobre el ámbar de San Just permiten mirar al pasado para comprender cómo eran los ecosistemas de hace 110 millones de años, así como los pequeños bichos que vivían y volaban alrededor de los dinosaurios”.

Estos estudios se enmarcan dentro del proyecto AMBARES, dirigido desde la Universidad de Barcelona y financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad. Las excavaciones en San Just han tenido financiación adicional de Caja Rural de Teruel y el Conjunto Paleontológico Dinópolis.
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