Han sido estudiados huesos con marcas de cortes y signos de cremación.

Un
estudio publicado por Scientific Reports, en el que ha participado Jordi Rosell, investigador del
IPHES, señala que los
neandertales también habrían cazado
palomas salvajes formando parte de su dieta.
Para llegar a esta conclusión, un equipo internacional encabezado por Ruth Blasco y Clive Finlayson, ambos del Gibraltar Museum, "han analizado
huesos de palomas salvajes descubiertos en la cueva de Gorham (Gibraltar), con una cronología comprendida entre los 67.000 y 28.000 años", informa el IPHES en su
página web.
"En algunos de estos huesos -comenta Jordi Rosell-, hemos observado marcas de corte o
signos de cremación, que pueden indicar que aquellas aves podían haber sido descuartizadas y cocinadas". La proporción de los huesos encontrados con marcas de corte fue relativamente pequeña, "pero debemos tener en cuenta que este tipo de animales requerirían una carnicería mínima y podían ser comidas directamente con las manos", añade. En este sentido, se han identificado marcas de dientes humanos en algunos huesos, "las cuales son una evidencia más de que las aves fueron consumidas por los habitantes de la cueva".
Con este trabajo, los investigadores proponen que los neandertales "podrían haber tenido habilidades similares a los humanos modernos en cuanto a la obtención de alimentos".