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BIOGRAFÍA

Silvana Paternostro: Soledad y compañía. Un retrato compartido de Gabriel García Márquez

domingo 17 de agosto de 2014, 13:27h
Actualizado el: 17/08/2014 13:44h
Silvana Paternostro: Soledad y compañía. Un retrato compartido de Gabriel García Márquez

Debate. Barcelona, 2014. 288 páginas. 17,90 €.

 La periodista colombiana Silvana Paternostro nos ofrece una sugestiva biografía del Premio Nobel de Literatura basándose en poliédricos testimonios orales sobre la persona de carne y hueso que fue Gabo, y no sobre la figura pública que construyó.

 Por Verónica Meo Laos

Silvana Paternostro es colombiana y  reside en Nueva York. Autora de los libros: My Colombian War: A journey through the country I left behind y En la tierra de Dios y el hombre: hablan las mujeres de América Latina. Ha sido premiada y sus artículos han sido publicados en prestigiosos periódicos de habla hispana y en inglés. Con Soledad y compañía. Un retrato compartido de Gabriel García Márquez, Paternostro arma una biografía del ganador del Premio Nobel cuya suma de las partes se propone ser mucho más que el todo.

En efecto, como un modo de eludir los recortes propios de los análisis biográficos, la censura de los recuerdos  o la prosa del propio autor, el libro de la periodista colombiana apela a los recursos de la historia oral para elaborar un rompecabezas donde cada pieza que reconstruye al personaje es clave porque nos muestra que de aquel “Gabito”  o “costeño corroncho” -como lo llamaban sus paisanos- a éste “Gabo” hay un trecho enorme atravesado por el esfuerzo, la prepotencia de trabajo, los sinsabores, las mujeres, las bromas, el exilio, y una fuerza de voluntad inclaudicable. Porque el célebre Gabo fue una construcción ardua de penurias económicas e, incluso, de espaldas al desdén de los editores. A pesar de eso, el autor de Cien años de soledad nos deja una enseñanza: él era consciente de su valía por eso, a pesar de los tropiezos, nunca bajó los brazos. García Márquez sabía muy bien que su prosa iba a pasar a la historia, solo era cuestión de tiempo. Si no nos valoramos a nosotros mismos primero, difícil va a ser que los demás nos valoren, un secreto que nuestro autor conocía de memoria.

“Este libro es un boleto de entrada para una fiesta en la que todos hablan, todos gritan, todos opinan y hasta dicen mentiras”, aclara la autora desde la introducción.  Sabemos que en historia oral no son los hechos reales, la facticidad lo que importa. Lo realmente relevantes es de qué manera los relatos son estructurantes, o sea, cómo estos conceptos fundamentales que están detrás de los relatos nos permiten comprender el sentido de las historias. No importan si ocurrieron realmente, lo significativo es saber por qué son recordados y son recuperados por los testigos.

Por esta galería de voces que conocieron no al escritor-famoso-ganador-del-premio-Nobel sino a la persona de carne y hueso, con sus contradicciones y sus aciertos es posible distinguir a los personajes de ficción que dan vida al realismo mágico de García Márquez porque muchos de ellos fueron los que inspiraron la obra del escritor latinoamericano más importante y popular del siglo XX.

El libro de Silvana Paternostro tiene la peculiaridad de poder ser leído de varias maneras: siguiendo la línea argumental o a los saltos, como lo hace la memoria colectiva de los narradores. Y, en este derrotero en apariencia desordenado, es posible reconstruir la figura del escritor  de acuerdo con un itinerario personal. Quizá también la autora haya decidido ex profeso que  fueran los  lectores los que participen de esta fiesta donde todos hablan, opinan y gritan. Y lo bueno de ello es que uno puede elegir desde donde retomar la lectura sin sentirse culpable por haber salteado algunas páginas.

Así, la cita de Gabriel García Márquez que pertenece a Vivir para contarla, se vuelve profética: “Me consuela, sin embargo, que  alguna vez la historia oral podría ser mejor que la escrita y, sin saberlo estemos inventando un nuevo género que le hace falta a la literatura: la ficción de la ficción”. Porque no se trata de la verdad sino de la verosimilitud de los relatos.

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