www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

NOVELA

Emmanuelle Laborit: El grito de la gaviota

domingo 01 de marzo de 2015, 16:24h
Emmanuelle Laborit: El grito de la gaviota

Traducción de María José Buxó-Dulce Montesinos. Seix Barral. Barcelona, 2015. 222 páginas. 15 €. Libro electrónico: 9,99 €

Por Jorge Pato García

Cualquier limitación que tengamos dentro de nuestras relaciones sociales y en nuestro desarrollo personal y profesional es una barrera que casi siempre, de una manera o de otra, podemos acabar solventando o en el peor de los casos, minorando. No cabe ninguna duda de que cualquier discapacidad, congénita o adquirida, es un reto tanto para la persona que la sufre como para su entorno, convirtiéndose en una lucha permanente por reducir la brecha que le separa del resto de la sociedad, pero también es un desafío para la sociedad en general, ya que tiene que existir una conciencia general de integración y comprensión hacia ellos.

Quizás Emmanuelle Laborit debió pensar que la mejor forma de favorecer esta necesidad de concienciación social era relatar su propia experiencia vital. En 1994 veía la luz El grito de la gaviota, convirtiéndose sin ninguna duda en un relato biográfico de lo más interesante, buena prueba de que lo ha sido es su traducción a diez idiomas, llegando a nuestro país hace ahora veinte años. Ahora, Seix Barral recupera este clásico de la literatura testimonial. Emmanuelle es la perfecta imagen de la lucha por la superación, de la pelea por la inclusión y del sufrimiento cada vez que la sociedad le dio la espalda.

Como cualquier sordo de nacimiento, el hecho de no poder escuchar a tus semejantes hace imposible el desarrollo del lenguaje y del uso correcto del aparato fonador, de ahí que cuando de pequeña gritaba su padre llamase a aquellos sonidos gritos de gaviota. Pero unos años después, al igual que el primer rayo de sol que anuncia el amanecer, la lengua de signos se convierte en el inicio de una revolución en su vida, una vía de comunicación que parecía acabar con el aislamiento. Pero la sociedad no siempre avanza al ritmo que se requiere en ciertas facetas y en la cruel etapa de la adolescencia Emmanuel vuelve a sentirse marcada, estigmatizada y rechazada. En lugar de rendirse iniciará una batalla personal contra el sistema que tendrá su culminación en 1991 con la aprobación de la enseñanza de la lengua de signos en los centros de educación de Francia. Sin duda, su carácter luchador le ha llevado a
ser actriz, derribando barreras y ganando espacio de comprensión e integración.

Esta novela autobiográfica nos abre los ojos a un universo que o desconocemos o no queremos ver, ya que en muchas ocasiones volvemos la espalda a todo aquello que no nos resulta cómodo o agradable. Por suerte en los últimos años nuestra sociedad está evolucionando a una posición más integradora e inclusiva, transformando las miradas mezcla de desprecio y estupor, en miradas de igual a igual. El grito de la gaviota nos golpea para que nos demos cuenta de cuantas situaciones similares a la de Emmanuelle puede haber a nuestro alrededor, y de nuestro importante papel para hacer que todos nos sintamos por igual parte de la sociedad, con independencia de las diferentes capacidades que podamos tener.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios