El PSOE “tratará de sobrevivir a la pinza entre Podemos y el PP” puede leerse en la portada de El País, que da en su editorial un toque de atención a los socialistas, en el momento en que su líder, Pedro Sánchez, se bate atrapado en una asechanza entre PP, Podemos y los propios barones socialistas. “El PSOE no debe bajar los brazos ante las acometidas que va a recibir por los flancos, ni distraerse en estériles luchas intestinas cuando está a punto de quedar pinzado”, argumenta el diario.

“Iglesias provoca a Sánchez con un pacto para ir juntos al Senado”, es la principal noticia en la portada de El Mundo, que explica que “el líder de Podemos trata de poner de manifiesto que el socialista rechaza una alianza de izquierdas”. Con el titular “Me han traicionado”, la gran fotografía de portada es, sin embargo, para la actriz Ana Duato. “Visita sin perdón a Hiroshima” anuncia que “Obama viajará el próximo día 27 a la ciudad arrasada por la bomba atómica para ofrecer ‘una visión de futuro’ pero no una disculpa pública”. De vuelta a España, este diario cuenta que “Pujalte cobró comisiones de empresas con informes falsos, según Fiscalía”. También hay sitio para la economía (“Carmena, contra el ‘ladrillo’ en la Operación Chamartín”) y la ciencia (“La NASA anuncia el descubrimiento de más de 1.200 nuevos planetas”).
“El Pacto de los Botellines, una apuesta de gran riesgo para IU” es el editorial destacado, que no obvia, además, que “el principal perjudicado es, en principio, Pedro Sánchez, que a lo largo de los últimos meses ha optado por un perfil moderado y centrista al elegir como socio a Ciudadanos en detrimento de Podemos”. De hecho, dice, “Pablo Iglesias sueña con sobrepasar al PSOE o con logran un resultado que le acerque mucho en las próximas elecciones de junio”. Sobre este mismo tema escribe también Rafael Porras, para quien “el rostro grave del Sánchez de las últimas horas contrasta con las sonrisas de botellín de los periscopes de Pablo Iglesias y de Alberto Garzón”. “Sin embargo”, añade, “quienes parecen que andan escribiendo el epitafio político de Sánchez no son otros que los barones del PSOE, sobrevolándolo como buitres que esperan a ver qué pasa con su cadáver la misma noche del 26 de junio”.
Ana Duato, con un gesto grave en el rostro, ocupa casi la mitad de la portada de La Razón con motivo de su comparecencia ante la justicia. Explica el diario que la actriz dijo sentirse traicionada por su asesor fiscal, Fernando Peña. El principal titular: “Iglesias levanta a los barones contra Sánchez: Puig y Lambán sí negocian con Podemos”. Otro titular: “Garzón entierra la historia de IU y ‘olvida’ la República en su programa”.
La Razón titula su editorial “Iglesias quiere que el PSOE se sume a su frente anti PP”. “ Pedro Sánchez ha resultado ser el líder socialista más débil para los intereses de Iglesias”, afirma el rotativo, que argumenta que “es evidente que la estrategia de Podemos de situarse como fuerza hegemónica de la izquierda obliga al Partido Popular a convertirse en la única formación con un proyecto claro y contrastable, guste o no, con resultados que empiezan a tener efecto en la actual crisis”.
Antonio Cañizares carga contra el “feminismo radical” o “de género”. Dice que “se trata de una revolución cultural en toda regla, una de las más insidiosas y de las más destructoras que puedan pensarse”.
El País se descuelga con un demoledor titular conjugado en futuro, que contrasta con los mensajes triunfalistas del socialismo en campaña: “El PSOE tratará de sobrevivir a la pinza entre Podemos y el PP”. Dice la información que “Sánchez diseña una estrategia para responder al pacto de Iglesias con IU y a la campaña de Rajoy, que se presenta como la única opción al ‘viejo comunismo’”.
La polarización nunca es buena para los sectores moderados. El ruido excesivo y el catastrofismo casan mal con una sociedad que busca soluciones a problemas concretos y no griteríos fundamentalistas. Por eso el PSOE no debe bajar los brazos ante las acometidas que va a recibir por los flancos, ni distraerse en estériles luchas intestinas cuando está a punto de quedar pinzado. Hay que respetar la libertad de los electores de todos los partidos, por supuesto; pero es muy deseable cortocircuitar las tentaciones de meter a España en la crispación de una lucha entre bloques ideológicos enrocados e irreconciliables. Ahí no queremos volver.
Con su portada de este miércoles ABC viaja hasta Francia, donde “Hollande desafía a la izquierda al imponer su reforma laboral”. Cuenta este rotativo que “el Partido Socialista expulsará a los diputados disidentes que apoyen la moción de censura de la derecha contra la aprobación ayer por decreto de la polémica Ley del Trabajo”. La imagen es para el propio presidente y su primer ministro, Manuel Valls.
La política nacional copa los editoriales de este periódico. “Los errores persiguen a Sánchez” analiza cómo “poco a poco, el PSOE está perdiendo el monopolio político de la izquierda en España”, explica que “es evidente” que la alianza Podemos-IU “ha descolocado por completo” al partido de Ferraz, recuerda que “ayer mismo Iglesias elevó otro punto su nivel de arrogancia, al ofrecer a los socialistas que diluyan sus siglas en las de Podemos para concurrir al Senado con listas conjuntas como único modo de superar al PP” y concluye que “cuando ya son sus propios barones los que hablan abiertamente de la sucesión, es porque [Sánchez] parece sentenciado”. El otro editorial, “Mal comienzo para el PP”, analiza el último vídeo de Mariano Rajoy en La Moncloa. Una grabación que hace que el líder de los populares comience su campaña para el 26J “con una torpe iniciativa”: “Si inapropiado es el continente, más lo es el contenido”, dice este diario, que añade que “aún está a tiempo el PP de revisar el nombramiento de Jorge Moragas como responsable electoral”.