Rafael Mayoral, diputado de Podemos y secretario de Relaciones con la Sociedad Civil del partido, se mostraba ayer contrario a un referéndum unilateral en Cataluña. Contrapone así declaraciones anteriores de otros compañeros suyos -entre ellos el propio Pablo Iglesias-, quienes en más de una ocasión se han posicionado a favor del “derecho a decidir”.
Mayoral, que es favorable “a los procesos participativos para conocer la opinión de la gente”, apunta igualmente al “acuerdo” ante una eventual consulta, rechazando a su vez que de llevarse a cabo de modo arbitrario pueda originar “un aberrante procedimiento penal”. Nada nuevo, por otra parte. Nadie en Podemos es capaz de hilvanar un modelo territorial en condiciones, teniendo que recurrir a declaraciones confusas y ambiguas cada cierto tiempo para no perder el foco mediático.
Si ayer era Mayoral quien se oponía a una consulta unilateral, en breve será otro quien diga lo contrario. No hay más que ver el discurso de la formación morada en Andalucía y en Euskadi o Cataluña, diametralmente opuesto en esta materia. La indefinición de Podemos y el “federalismo” del PSOE -que hasta la fecha ningún socialista ha sido capaz de explicar- reflejan la inquietante idea de España de la actual izquierda.