En la última nota que publicamos en El Imparcial afirmábamos que, para que un país pueda asegurar buenos empleos y condiciones dignas de vida a su gente es necesario sustentar, durante un periodo prolongado un alto nivel de inversiones productivas. Es cierto que los países pueden en el corto plazo sustentar su crecimiento en un consumo robusto, pero atención esto es meramente transitorio y coyuntural, no hay crecimiento económico sostenido en el tiempo sin un flujo importante de inversiones.
La clave del desarrollo son siempre las inversiones productivas financiadas con ahorro interno, que si no alcanza debe ser reforzado con el aporte adicional de los países exportadores de capitales. Comencemos por ver que ocurrió con la evolución mundial del PBI en esta era de la globalización que nace en la pasada década del ochenta. Desde 1980 el PBI mundial se multiplico 9 veces, pero atención no a todas las naciones le fue igual, ya que mientras las antiguas naciones industrializadas crecían apenas 6 veces entre 1980 y el 2016, las naciones emergentes crecían nada menos que 15 veces. Por esta razón en esta era de la globalización disminuye drásticamente el peso relativo de las naciones industrializadas, que en 1980 representaban el 64 por ciento del PBI mundial, mientras que hoy representan apenas el 42 por ciento. La explicación de este gran cambio se encuentra en el acelerado crecimiento registrado en las naciones asiáticas emergentes, que crecen 32 veces entre 1980 y 2016, mientras en este mismo periodo el PBI de la Unión Europea creció apenas 5 veces.
Veamos que ha venido ocurriendo en las principales economías mundiales en esta etapa histórica de la globalización. Estados Unidos, que desde la Segunda Guerra Mundial se ubicaba como la primera economía mundial hoy se ubica por debajo de China, de acuerdo a la medición del PBI que realiza el FMI. Entre 1980 y el 2016 el PBI evolucionó de la siguiente manera: Japón, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos lo multiplican entre 5 y 6 veces, mientras India lo multiplica 23 veces y China, que bate el record mundial de crecimiento acelerado, lo multiplica nada menos que 70 veces.
Por qué India y China crecen todos los años mucho más que Estados Unidos? responder a este interrogante exige considerar muchos factores, no solo económicos sino también políticos. Pero hay un elemento clave, ya que crecen únicamente las naciones que invierten en acumular capital productivo. Aquí las cifras son contundentes, el promedio mundial de participación de las inversiones en el PBI se ubica en el 25 por ciento, pero mientras en India esta inversión llega al 32 por ciento del PBI, trepa al 43 por ciento en China, se ubica apenas en 20 por ciento en Estados Unidos, 19 por ciento en Alemania y 17 por ciento en el Reino Unido.
El escenario económico internacional es hoy, cuando asume como Presidente de los Estados Unidos el republicano Trump, muy pero muy distinto al vigente en los años ochenta cuando Reagan era Presidente y Mao gobernaba China, en esos años el PBI de los Estados Unidos era 9 veces mayor al de China, pero hoy es muy distinto ya que es un 12 por ciento menor. Este gran cambio en el mapa del poder económico mundial no puede ser ignorado cuando se habla de las relaciones no solo económicas, sino también políticas entre las naciones.