Cuando fallece un monarca se pone en marcha todo el proceso de sucesión, a lo que en siglos pasados se sumaba el dolor del pueblo y algún que otro rito que llegaba a ser macabro. Así ocurrió en la China de 1723 al acaecer la muerte del emperador Kangxi,
Dos de las concubinas del tercer soberano de la del dinastía Quing deciden compartir la muerte con él, de este modo fueron enterradas vivas en el momento en el que se dio sepultura al fallecido monarca.
Una de estas concubinas, de nombre Xiaomei, tiene una hermana también concubina del emperador, LinShui, y que junto a ella compartía la vida dentro de los muros de la Ciudad Prohibida. Ella no entiende la decisión que ha tomado su hermana, una decisión que se supone basada en el amor, en la reflexión, y adoptada con total libertad. Hasta tal punto llegan la incomprensión y las sospechas, que su hermana cree que hay algo más detrás de tan terrible determinación, que marcará su vida para siempre convirtiéndose en el hilo conductor de esta novela histórica.
Para tratar de confirmar esas sospechas y de este modo resarcir el dolor y el daño que le ha causado la decisión de su hermana, LinShui deberá avanzar hasta más allá de los muros de la Ciudad Prohibida, saliendo del redil que pastorea el eunuco al servicio del emperador. Por lo tanto cambiará la comodidad de tenerlo todo por un auténtico infierno para intentar encontrar esa respuesta. A todo esto hay que añadir la condición del linaje real al que pertenece LinShui, emparentada con la dinastía Tang, y, que tras la detención de toda su familia acusada del delito de traición, hizo que ella y su hermana fuesen ofrecidas como concubinas al emperador Kangxi.
Por último, hay otra trama de peso en esta narración, la que deriva de la llegada del nuevo y ambicioso emperador Yongzheng, tras cuyo ascenso al trono comienza una terrible purga dentro de los infranqueables muros de la Ciudad Prohibida. Diferentes tramas, mezcla de personajes reales con otros inventados y una descripción exhaustiva de la forma de vida dentro de los muros del palacio indican la enorme labor de documentación que ha realizado el autor antes de iniciar la redacción de esta interesante novela histórica.