Los "intelectuales de la ceja" recogen los frutos de su apoyo a Zapatero
domingo 07 de diciembre de 2008, 17:42h
A Juan Goytisolo le da “exactamente igual” que el Ministerio de Cultura le vaya a otorgar el Premio Nacional de las Letras Españolas 2008. El escritor alega que “desconoce” la magnitud del premio porque vive “muy al margen de todo esto”. Residente en Marruecos y, efectivamente, alejado de España no sólo físicamente, avaló públicamente la candidatura de Zapatero en un vídeo editado por PAZ: “Pido el voto al PSOE y me comprometo a apoyar de una forma no incondicional sino crítica la candidatura de José Luis Rodríguez Zapatero”, dice en él.
Goytisolo volvió a postularse ideológicamente hace pocas semanas, cuando participó en un acto de respaldo al juez Baltasar Garzón en pleno debate mediático y social sobre su competencia para investigar las desapariciones de la Guerra Civil y el franquismo. Allí coincidió con José Saramago o Antonio Gamoneda, también adheridos al manifiesto pro Zapatero.
El máximo reconocimiento de las letras hispánicas, el Premio Cervantes, recayó en 2007 en el escritor argentino Juan Gelman. Pocas fechas después, Gelman firmó el texto “Defender la alegría” y animó a votar por el candidato socialista. Lo mismo hizo el mexicano Carlos Fuentes, galardonado en octubre con el recién nacido Premio Don Quijote de la Mancha, promovido por el Gobierno de Castilla –La Mancha y Santillana y que le entregó el Rey, en un acto al que también asistió el presidente del Gobierno. Fuentes, al igual que Goytisolo, dio la cara en el vídeo de PAZ: “No soy español, no tengo derecho a votar, pero mi voto de escritor, de intelectual latino, es a favor de la reelección del PSOE y de Rodríguez Zapatero”, expone Fuentes.
La cúpula de la discordia “El arte no tiene precio”. Así justificó el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, los 7,4 millones de euros que el Estado dedicó a financiar la cúpula de Miquel Barceló en la sede de la ONU en Ginebra. Según Moratinos, la aportación española se hizo "recurriendo en parte al presupuesto del Ministerio y en parte a las aportaciones de las Comunidades Autónomas". El representante de España ante la sede europea de la ONU, Javier Garrigues, confirmó que se utilizó una partida de 500.000 euros de los Fondos de Ayuda al Desarrollo (FAD) para financiar la cúpula, porque la obra “contribuye a la promoción de los Derechos Humanos y el multilateralismo”.
Otra de las “artistas de la ceja”, Ana Belén, recibió 36.000 euros concedidos por el PSOE de Toledo y provenientes de fondos destinados al Tercer Mundo. La excusa, un concierto “solidario” en las fiestas del Corpus de la capital manchega. Pero la jugada no salió como se esperaba y el acto apenas recaudó una quinta parte de lo que ganó aquel día la cantante. Ana Belén fue una de las intérpretes de la canción “Defender la alegría”.
Si Goytisolo y Fuentes respaldaron también la causa de Garzón, éstos últimos supporters también se movilizan comúnmente en defensa de otras causas. En concreto, artistas como Víctor Manuel, la propia Ana Belén, Miguel Ríos, Miguel Bosé o Joaquín Sabina, ofrecieron en noviembre un doble concierto en Santiago de Chile en recuerdo de Salvador Allende.
PAZ y las “perlas” a la derecha Hace pocos días, el Consejo de Ministros aprobó la entrega de las Medallas de Oro al Mérito en el Trabajo. Una de ellas, al líder comunista Santiago Carillo, un histórico de plena actualidad. Otra, para una reconocida incondicional de Zapatero y “artista de la ceja”, Concha Velasco. Fuera de toda sospecha queda la medalla para Alfredo Landa, quien abiertamente proclama: “Yo soy de derechas”.
La Plataforma de Apoyo a Zapatero (PAZ) nació unas semanas antes del 9 de marzo. Rostros de la cultura y el espectáculo de toda índole, desde Jesús Vázquez o Boris Izaguirre a Daniel Barenboim y José Saramago, firmaron un manifiesto titulado “Defender la alegría” –como la canción que se compuso a tal efecto, interpretada, entre otros, por Ana Belén, Miguel Bosé o Joan Manuel Serrat-.
En el acto, celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el cineasta José Luis Cuerda tomó la palabra en nombre de sus compañeros para defender la victoria de Zapatero porque, de lo contrario, volvería "la turba mentirosa y humillante, que piensa desde su imbecilidad, que todos somos más imbéciles que ellos", en alusión al PP. Las “perlas” desencadenaron en el consiguiente efecto boomerang y muchos no firmantes mostraron su indignación por la dureza en las manifestaciones de los miembros de una plataforma con un nombre, PAZ, que Rosa Díez calificó irónicamente como “explosión de ingenio”. La diputada de UPyD, que abandonó el PSOE, entre otros motivos, por su ambigua política antiterrorista, considera que la palabra “paz”, en la era Zapatero, “vale lo mismo para un roto que para un descosido".