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UN GIRO INESPERADO

Según expertos, el PP puede verse perjudicado por el movimiento 15-M

viernes 20 de mayo de 2011, 15:39h
Los profesores Emilio Lamo de Espinosa, Joaquín Abellán, Fernado Vallespín Oña y Julio Alguacil analizan para EL IMPARCIAL el impacto que el movimiento 15M puede tener sobre las elecciones del próximo domingo, así como la deriva que puede tomar el grupo en el largo plazo. Por C.C.
El movimiento 15M ha sorprendido a los partidos políticos a tan sólo una semana del 22 de mayo, día de las elecciones autonómicas y municipales. Aunque no se pida el voto a partidos concretos sino que el ciudadano se informe antes de acudir a las urnas, es previsible que el movimiento sí tenga efectos sobre estos comicios, así como que en el largo plazo pueda ayudar a reconfigurar el espacio democrático.

Para analizar estas dos cuestiones, EL IMPARCIAL ha hablado con el catedrático en Sociología Emilio Lamo de Espinosa, con los catedráticos en Ciencia Política Joaquín Abellán y Fernando Vallespín Oña y con el doctor en Sociología Julio Alguacil. Sus opiniones son las siguientes:

¿REPERCUTIRÁ ESTE MOVIMIENTO SOBRE LAS ELECCIONES DEL 22 DE MAYO?

Emilio Lamo de Espinosa, a diferencia de lo que se han apuntado diversos analistas, no cree que detrás de este movimiento “se oculte la extrema izquierda simpatizante con algún partido en concreto” y afirma que las manifestaciones pueden provocar “la abstención o el voto a partidos minoritarios como Izquierda Unida o UPYD, lo que en ningún caso beneficia al PSOE o al PP”.

Por su parte, Joaquín Abellán, catedrático en Ciencia Política cree que si hay un partido que se vaya a ver más perjudicado este es el PP, simplemente porque vayan a votar más personas. “La participación, que es muy loable, en este caso produce un efecto negativo para el PP, que parecía que iba a triunfar, pero si se moviliza el voto a partidos minoritarios tendrá que repartir los escaños entre más gente”.

En cambio, Julio Alguacil cree que “las consecuencias son muy positivas al activarse un sector que suele ser abstencionista”, así
como que “es posible que provoque el voto de opciones minoritarias”. El doctor el Sociología también cree que perjudicará a los grandes partidos, pero, en especial, al PP “que va como caballo ganador en todas las encuestas y quizás no obtenga tan buenos resultados como espera”.

Además, Fernando Vallespín Oña, catedrático en Ciencia Política, afirma que los efectos inmediatos son “el haber captado la atención mediática, desplazando así el debate pre electoral de los partidos a este movimiento”, lo que “ha puesto a la defensiva a toda la clase
política”.

En definitiva, del análisis de estos cuatro profesores se extrae que el movimiento 15M puede activar a una minoría abstencionista que vote a partidos minoritarios y, dado que las encuestas daban como vencedor absoluto al Partido Popular, el número de escaños que este obtenga puede verse mermado.

¿QUÉ DERIVA PUEDE TOMAR EL MOVIMIENTO 15M?

Lamo de Espinosa cree que movimiento “puede ser un peligro y una oportunidad para la democracia”. En sintonía con las declaraciones del pasado jueves de Esperanza Aguirre, el catedrático en Sociología afirma que “la etiqueta Democracia Real recuerda a la dictadura del proletariado”, pero también representa una demanda de mayor calidad democrática con la que Espinosa se siente identificado.

“No sabemos la trayectoria que puede tomar. Hay tres vías posibles: puede desaparecer tras las elecciones, puede continuar articulándose como un movimiento social o puede degenerar en un movimiento antisistema que sea violento”.

Aún así, Espinosa no cree “que tome una mala deriva”. Se trata de “un movimiento asambleario que introduce una nueva agenda, la democratización de los partidos” y que “puede contribuir a la mejora de la calidad democrática en el largo plazo”.

Menos positivo se muestra el doctor Abellán, quien cree que el movimiento ha de aclarar “si está de acuerdo con el sistema de
partidos, aún con las reformas que haya que hacer” o si defiende “una democracia radical que implique ir en contra del sistema
representativo”.

“No es lo mismo la regeneración democrática desde dentro del sistema que poner en duda el propio sistema democrático o de democracia
representativa”. “¿Qué entienden por Democracia Real?”, se pregunta Abellán, quien cree que hay un peligro de que se puedan adoptar posturas de tipo bolivariano, como ocurre en Venezuela donde “se ha sustituido la democracia representativa por la democracia delegativa”, en la que la prensa y los partidos políticos tienen serias dificultades porque “son los movimientos populares de barrio quienes presionan sobre el resto del sistema”.

En esencia, Abellán cree que hasta el momento se han presentado “referentes vacíos que atraen a un gran número de personas”, pero que “a medida que las propuestas se concreticen el grupo se irá disolviendo”.

Por su parte, Julio Alguacil no cree que se trate de un movimiento antisistema que pueda tomar una deriva bolivariana. “Este es un
movimiento a favor de la democracia que plantea una mejora de su calidad. Su mensaje es que la democracia que hay no los representa porque es una democracia vinculada al poder de los actores económicos y al mercado en la que se da una grave corrupción”.

El doctor en Sociología cree que si el movimiento “es capaz de articularse con asociaciones de vecinos, movimientos ecologistas o
asociaciones tradicionales que han reivindicado este tipo de reformas es posible que se mantenga en el tiempo”.

Por último, el catedrático Fernando Vallespín Oña cree que aunque “es muy posible que el movimiento languidezca una vez pasada la campaña electoral, su efecto simbólico perdurará en el tiempo”. Así mismo, opina que puede ser “el anticipo de un nuevo populismo de izquierdas que, como el de derechas en algunos países europeos, acabe provocando reformas del sistema democrático, sobre todo en lo relativo a la conexión entre sociedad civil y política”.
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