Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales
Los arqueólogos de los Guerreros de Terracota, premiados por su impacto en el mundo
miércoles 20 de octubre de 2010, 20:41h
El equipo arqueológico de los Guerreros de Terracota de Xi’an desarrolla un proyecto de investigación multidisciplinar que permite el estudio de un importante período de formación del imperio chino que se remonta a más de dos milenios atrás y que tuvo un enorme impacto en la configuración de aquella sociedad. El Jurado ha querido premiar a un equipo de arqueólogos y otros científicos que han desvelado este gran complejo funerario y, especialmente, un trabajo que da a conocer almundo la importancia cultural de China y su civilización milenaria, su organización social y su esplendor artístico. Ha hecho posible un primer acercamiento de millones de personas en todo el mundo a un capítulo fundamental de la historia de las civilizaciones. Además, deja abierto un camino extraordinariamente fecundo para múltiples campos del saber.
Considerado uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del siglo XX, el yacimiento de los guerreros de terracota, también conocidos como Guerreros de Xi’an, es una fuente de información de extraordinaria riqueza sobre la civilización china.
Descubierto en 1974 y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, el yacimiento de los Guerreros de Xi’an forma parte del mausoleo funerario de Qinshihuang (221-207 a.n.e.), el primer emperador que unificó los territorios de China y fundó la dinastía Qin. Su hallazgo ha tenido un gran impacto en la investigación de la escultura, la arquitectura y la sociedad china durante ese período de formación y consolidación del Imperio.
Este grandioso complejo funerario es actualmente uno de los tesoros más destacados de la arqueología china. Ubicado en las cercanías de Xi’an, antigua capital imperial en la que hoy es la provincia de Shaanxi, el ejército está formado por más de 7.000 figuras de guerreros y caballos de terracota de tamaño natural, que fueron enterradas en formación de batalla, a poca distancia de la tumba del primer emperador de la dinastía Qin. El hallazgo fortuito de una estatua de grandes dimensiones llevó al descubrimiento de lo que hoy se conoce como fosa número 1. Este espacio es una gran cámara subterránea rectangular de 230 metros de longitud, orientada de este a oeste, y 62 metros de anchura de norte a sur. En su interior se encontraron unas 6.000 estatuas de guerreros, carros y caballos de terracota dispuestos en once pasillos de 3 metros de ancho y 200 metros de largo.
Dos años después, en 1976, se descubrió la fosa número 2, situada a unos 20 metros al norte de la anterior. Más pequeña, alberga una colección de caballería con más de 1.400 piezas, entre caballos y jinetes, distribuidos en 14 filas, y protegidos por arqueros. Al poco tiempo, se encontró la tercera fosa, la más pequeña, con 68 figuras de oficiales, comandantes y generales. Todos los rostros de las figuras tienen rasgos distintos, ya que fueron moldeados uno a uno, mientras que bustos y extremidades fueron realizados con moldes. Asimismo, se puede distinguir en las figuras gran diversidad de vestimentas y peinados, en función delpersonaje que se quisiera representar. Se estima que la construcción del mausoleo duró en torno a 38 años y que en su construcción participaron cientos de miles de obreros y artesanos. El mausoleo fue abierto al público como museo en 1979, y, desde entonces, ha recibido más de 60 millones de visitantes de todo el mundo.
Recientemente, en el año 2007, se descubrió un edificio enterrado de 30 metros de altura, que podría encontrarse sobre la tumba de Qinshihuang, bajo una colina artificial de unos 51 metros de altura. El Instituto de Arqueología de Shaanxi reveló que, a través de técnicas de
detección remota, se había detectado la estructura de una cámara con cuatro paredes y un grupo de escaleras simétricas, aunque hasta el momento no se ha procedido a su excavación.
Los científicos también han detectado la existencia de un avanzado sistema de drenaje, que habría evitado que las filtraciones de agua inundaran la tumba. Según los expertos, los descubrimientos realizados hasta el momento son muy importantes, pero todavía quedan muchos trabajos por hacer, ya que se trata de uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes de China y su excavación y conservación plantea enormes dificultades técnicas.