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Revista de prensa

El PNV acongojado de Anson y los despachos etarras de Tertsch

martes 14 de junio de 2011, 09:07h
Los periódicos echan chispas a cuenta de la dimisión rechazada de tres magistrados del Constitucional. Las palabras más repetidas, “Tribunal secuestrado”. En cualquier caso, desastre general. Mientras unos hablan de crisis, de portazo o de indignación por la poca altura política otros recalcan la inestabilidad del país, pero la mayoría coinciden en pedir elecciones anticipadas. Además, los vaticinios económicos del BBVA, inasumibles por la deuda española, el varapalo a Berlusconi y que el Supremo aparta a cinco magistrados del juicio a Garzón por el franquismo, tienen su sitio en las portadas de este martes. La imagen más triste, en El Mundo para el etarra que prohíbe el paso a los periodistas al Pleno de Lizarza.

El País abre con “El Constitucional lleva su crisis al límite” y destaca que el Alto Tribunal presiona a PSOE y PP para que pacten de una vez su renovación. Apunta que la dimisión de tres magistrados colocó al órgano judicial a un paso del colapso y que el presidente rechaza las renuncias para garantizar la estabilidad de la institución. Resalta las declaraciones del vicepresidente, Eugenio Gay: “Tenía la sensación de formar parte de un tribunal secuestrado”.

La foto es para el primer ministro italiano y “Los italianos remachan el ‘no’ a Berlusconi”, “El Supremo aparta a cinco magistrados del juicio a Garzón por la dictadura”, “El presidente del BBVA ve inasumible la situación de la deuda española” y “Standard & Poor´s da a Grecia la peor nota del mundo”.

El País editorializa sobre las renuncias en el Tribunal Constitucional: “El Constitucional está soportando presiones exteriores sin precedentes, zarandeado por los vientos de la áspera batalla política librada en torno al Estatuto catalán. Habrá que ver si la dimisión en bloque de los tres magistrados sirve de revulsivo para que el PSOE y el PP se responsabilicen de sus deberes institucionales. Ante esta situación de emergencia institucional, lo único que se le ocurre a la secretaria general del PP y presidenta electa de Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal, es echar la culpa al Gobierno. ¿No tiene ninguna su partido? Si el TC queda menoscabado en sus funciones será responsable desde luego el PSOE como partido del Gobierno. Pero lo es también el PP, y en mayor medida, puesto que ha actuado con oportunismo y ventajismos descarados como minoría de bloqueo, con el objetivo de mantener la composición surgida de su mayoría absoluta y diferir los efectos de la vigente correlación de fuerzas parlamentarias hasta la siguiente contienda electoral”.

El Mundo va con “El TC y la banca se indignan por la poca altura de la política” y hace referencia a la dimisión de tres magistrados del Alto Tribunal y a que el presidente del BBVA cree que “necesitamos líderes generosos que antepongan los intereses generales a los partidistas”. Por su parte, Barreda se muestra partidario de superar el actual bloqueo político mediante elecciones anticipadas en el otoño.

La imagen es para Aimar Altuna, “El ‘autorizado’ por Bildu para cribar a la prensa es un etarra condenado”, y se ve como impide el paso a los periodistas al Pleno de constitución del Ayuntamiento de Lizarza. También es noticia, “Garzón logra apartar a cinco jueces del TS gracias a la doctrina Liaño”, “Los italianos rechazan en referéndum el blindaje de Berlusconi” y “La deuda griega ya es la peor del mundo para S&P”.

Luis María Anson analiza la actitud del PNV en la constitución de ayuntamientos: “La posición histórica del PNV en relación a los brazos políticos que la banda terrorista ha exhibido a lo largo de los años, no tiene justificación democrática pero se puede entender. Porque el miedo no es libre. Desde hace 30 años el PNV está acongojado. Tiene pavor a que sus militantes y los familiares de sus militantes sean asesinados, secuestrados o extorsionados por Eta. Durante largos años, además, el PNV se ha beneficiado políticamente de la violencia etarra. A semejante situación de oprobio nos ha conducido a la disparatada política de Zapatero. El presidente dadivoso es el gran responsable de que Eta se enseñoree en las instituciones del País Vasco donde no hay elecciones libres sino mucho miedo, cada vez más. Las consecuencias de los despropósitos zapatéticos zarandearán a varias generaciones de españoles”.

ABC abre con una foto de los tres magistrados en discordia y titula “Portazo en el Constitucional” por la parálisis en la remodelación del Alto Tribunal. El presidente Pascual Sala rechaza su dimisión por la gran cantidad de asuntos pendientes. Además, “Clamor por las elecciones” y se destacan varias razones para el adelanto electoral como la crisis, Bildu y los resultados del 22-M.

Hermann Tertsch aborda la llegada de ETA a las instituciones gracias, opina, al TC: “Con manos libres para la ‘normalización’, ese eufemismo con el que se menta al implacable rodillo de imposición de voluntades nazi-comunista, ETA puede dar tranquilamente por concluida su primera fase de la guerra revolucionaria para entrar en la segunda, ya con territorios conquistados y bajo su pleno control. Atrás queda la peligrosa campaña de guerrillas. Ahora la revolución se hará desde los despachos, con papel timbrado. Los enemigos serán los mismos, todos los que no se plieguen a la voluntad ‘normalizadora’. Pero el brazo ejecutor llegará ahora ya hasta al último ciudadano, al último hogar. Nadie podrá esconderse durante mucho tiempo. Y a todos se les podrá hacer la vida lo suficientemente difícil para que tarde o temprano se rindan. Y acaben aplaudiendo a la tiranía, defendiendo la causa en la que jamás creyeron y pidiendo a la familia que por prudencia haga otro tanto. O se verá buscando algo de libertad y seguridad lejos de su casa, de su hogar, de su patria. Recordarán la traición. Su desprecio seguirá vivo. Y el mío”.

La Razón con “El coste del desgobierno” explica tres tipos de inestabilidades: institucional (El TC estalla tras el escándalo de Bildu con la dimisión de tres jueces), económica (la prima de riesgo sube ante la incertidumbre) y política (Zapatero se revuelve ante las presiones dentro del PSOE). En un aparte, señala los motivos de los tres magistrados que han pedido dejar el Constitucional.

También, “Aguirre propone listas abiertas para que los ciudadanos tachen a los políticos que no quieran” e “Italia castiga a Berlusconi y vota que se suprima su blindaje judicial”.

Alfonso Ussía habla de un país destruido: “Se calcula que más de quince mil linces y veinte mil lobos fueron canjeados por los ayuntamientos de las primeras décadas del siglo XX por dinero inmediato. ¿Qué narices nos importa esto de los linces cuando España, nuestra Patria, se está destruyendo? ¿Qué pasaría en nuestros campos si los linces, los lobos, los osos, los urogallos y las águilas desaparecieran? ¿Acaso es más necesario un alcalde de ‘Bildu’ que un lince? Bajo ningún concepto. ¿Sucedería algo importante si Leire Pajín se retira a Benidorm y abandona la política? Nada de nada. ¿Se notaría en Liébana, o en las montañas palentinas, leonesas y asturianas la ausencia definitiva de los osos? Todo”.

Público se queda con la triple dimisión en el Constitucional y titula en grande y entre comillas: “Un tribunal secuestrado”. Aparte de explicar que la expresión es de Eugenio Gay, apunta que el presidente del TC rechaza la renuncia de los tres magistrados, que buscan forzar su relevo después de llevar más de seis meses con el mandato caducado. El vicepresidente (Gay) dice tener el convencimiento moral de que la sentencia del Estatut se produjo en una situación incosntitucional. El PP relaciona las renuncias con la sentencia sobre Bildu y el PSOE acusa a la derecha de bloquear la renovación.

Además, “El pueblo castiga a Berlusconi”, “El Supremo aparta a 5 magistrados del juicio a Garzón por la causa del franquismo”, “El presidente de Martinsa, imputado en el caso Gürtel por un pelotazo” y “La escolanía de El Escorial denuncia a un cura por abusar de tres niños”.

Juan Carlos Escudier habla de los votos perdidos del PSOE el 22-M y los que, no siendo suyos, reclama como propios: “Tras perder 1,5 millones de votos en las municipales, los socialistas se autoflagelaron primero y después, para no seguir haciéndose daño en la espalda, se pusieron a buscar a quién culpar sus desdichas. Llegaron claro a UPyD y a IU, a los que suponen receptores de, al menos, una tercera parte de sus electores perdidos. Para recuperarlos han iniciado una campaña contra ambas formaciones que, básicamente, consiste en presentarlas como cómplices necesarios del PP. Sin embargo, mientras a los de Rosa Díez les ha resbalado la acusación de que son la marca blanca de los populares, en IU se ha abierto un debate sobre si hay que crucificar o no a los concejales de aquellas localidades que se han negado a facilitar la investidura de alcaldes socialistas, sin conocer siquiera cuáles fueron sus razones e ignorando además que no han faltado casos en los que los socialistas han pagado con la misma moneda. El epílogo llegará en Extremadura, donde lo lógico habría sido someter a la consideración de la militancia no ya las tres posibles opciones ante la investidura sino las contrapartidas programáticas que obtendría del futuro presidente. ¿Ignorará ahora la opinión de los afiliados pese a que la consulta no fuera vinculante? Sólo hay una cosa segura: si IU tiene la oportunidad de pegarse un tiro en el pie jamás la desaprovecha”.

La Gaceta insiste en la presión que existe para que se convoquen elecciones generales anticipadas y después de tres titulares, “Sala rechaza la ‘fuga’ de tres magistrados del Contitucional”, “Eta controla también la decisiva Diputación de Guipúzcoa” y “Europa asfixia otra vez a España por nuestro descrédito”, apunta en grande: “Y Zapatero se niega a marcharse”. Recuerda que el ex ministro Jordi Sevilla exige echar al presidente y este insiste en que agotará la legislatura, aunque un sector del PSOE sigue maniobrando contra él.

Más cosas, “Castro (ex alcalde de Getafe) autorizó el día de su salida el gasto de 700.000 euros en 33 coches” y “Los manifestantes apedrean al rey de Jordania”.

Carlos Dávila dedica su columna en portada al TC: “El Constitucional está roto, no disuelto. Desde luego, con sentencias como la de Bildu, estaríamos mejor en la segunda situación. La semana pasada, el presidente Sala ya sabía lo que iba a suceder, pero él, que tiene menos autonomía que un coche eléctrico en el París-Dakar, no se va a preocupar a estas alturas de esta minucia. Lo suyo es seguir cumpliendo con su ideología, la que precisamente ha destrozado el Tribunal que, infortunadamente, aún preside”.
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