Revista de prensa
Juncker estrangula a De Guindos o el recorte de los 5.000 millones
martes 13 de marzo de 2012, 09:05h
Portadas económicas a cuenta de que la UE rebaja medio punto el objetivo de déficit del 5,8% y exigirá a España un ajuste adicional de 5.000 millones con una foto casi común en los diarios, la que muestra al presidente del Eurogrupo agarrando por el cuello al ministro De Guindos, que en alguna instantánea sonríe y en otras mira con cara de pocos amigos, según el momento de la secuencia. Alguna portada también destaca que la OCDE avisa ya de un cambio de rumbo en España. Noticias propias: El Mundo abre con que “Interior abre la vía a la libertad condicional para asesinos de Eta”, ABC desvela un nuevo escándalo y señala “Millones a capricho en Andalucía”, donde explica que la Junta concedía y retiraba subvenciones millonarias en Cádiz sin control alguno; La Razón resalta la “hipocresía de los sindicatos” y apunta “UGT emplea trabajadores sin contrato ni sueldo” y La Gaceta señala que el gobierno prepara una drástica reforma del sector público y titula “El ajuste afectará a los 700.000 contratados en la administración”. También, los pilotos de Iberia suspenden la huelga y dan aire al turismo, Cataluña elevará al 5% el recorte a los empleados públicos y sólo en La Razón leemos “La menor de Baeza que denunció a sus padres se fuga de un centro de la Junta”.
El Mundo abre con que “Interior abre la vía a la libertad condicional para asesinos de Eta” y destaca que De Luis Astarloa, condenado a 100 años tras matar a dos personas, será el primer arrepentido de los etarras de Nanclares en lograr esta situación” Dos fotos, una para el famoso “agarrón” de Juncker, “Bruselas exige a España recortar 5.000 millones más”, y otra para “Mujeres y niños, rematados con tiros de gracia en Homs”.
Luis María Anson escribe este martes sobre la huelga general: “Rajoy puede pagar el precio que le piden. Puede arrugarse ante el chantaje. Pero puede también hacerle frente. Los sindicatos, al convocar la huelga con el pretexto de la reforma laboral, no defienden los intereses de los trabajadores, sino de los propios sindicatos. Con cerca de 6 millones de parados lo menos oportuno en este momento es una huelga general. En primer lugar, Rajoy tiene que movilizar a las Fuerzas de Seguridad para controlar y encarcelar, si fuera preciso, a los piquetes violentos. La ley no se puede violar de forma impune. Después, el Partido Popular no puede dejarse engañar por las cifras. Deberá contratar instancias objetivas que rectifiquen la respuesta ciudadana y el número real de huelguistas. La experiencia dice que UGT y CCOO multiplican por diez, en ocasiones por quince y por veinte, el número de manifestantes. Ah, y Soraya Sáenz de Santamaría, que es una mujer fuerte, podría recomendar a Mariano Rajoy que el Partido Popular convoque para el próximo domingo 1 de abril o para el 8 o el 15 una manifestación gigante de apoyo a la política del Gobierno. No se puede regalar la calle a la extrema izquierda”.
Sobre el 11-M, Arcadi Espada afirma que “los autores de la matanza fueron, a partes escrupulosamente iguales, el PSOE y el PP”. Dice que los discursos de las presidentas de asociaciones de víctimas “estuvieron completamente fuera de lugar”. Añade: “PSOE y PP han sido la variante española del dolor, que sólo sabe ejercerse contra sí mismo”.
La Razón cambia la foto del día por otra de Rajoy y Soraya con los empresarios ayer en Moncloa y titula “España tiene futuro” y destaca que el presidente se compromete a reducir a la mitad los días en el pago a proveedores y la morosidad y que el Eurogrupo pide a España que rebaje medio punto más el déficit y que haga un esfuerzo adicional de 5.300 millones. Por otra parte, resalta la “hipocresía de los sindicatos” y apunta “UGT emplea trabajadores sin contrato ni sueldo”.
Javier G. Ferrari opina que el Gobierno anterior encontró en la hoy vicepresidenta la horma de su zapato: “Soraya Sáenz de Santamaría vapuleo al banco azul cuando en él se sentaban María Teresa Fernández de la Vega primero, y Rubalcaba y Elena Salgado después. La portavoz inexperta por la que tras las elecciones del 2008 muy pocos, incluso en su partido, daban un euro, demostró que bajo esa apariencia de poquita cosa se escondía una política con arrestos más que suficientes para sacar de quicio a los pesos pesados del Gobierno socialista. Hoy, otra Soraya, también vallisoletana, pretende tomar el relevo como látigo del Gobierno mostrándose desde el primer momento más como avispa que como mosquita muerta. Ya hemos asistido a algunos episodios en este arranque de Legislatura donde hemos visto cómo miden sus fuerzas las dos Sorayas y, como era de esperar, de momento la que se sienta junto a Rajoy va ganando a los puntos porque, entre otras cosas, la autoridad moral de la bancada del PSOE no pasa por su mejor momento por mucha magia marketiniana y apoyos de los irreductibles que en los periódicos o en las tertulias se pasan el día intentando hacernos olvidar el pedazo de marrón que a este país le han dejado los que hoy prefieren la algarada callejera a la acción parlamentaria”.
El País dice que “la Unión Europea exige a España un ajuste adicional de 5.000 millones”. La foto famosa la titula “Bruselas aprieta pero no ahoga”. Además, “Cataluña inicia la nueva oleada de ajustes con otra rebaja de salarios públicos”, “La matanza de 45 civiles en Siria profundiza la guerra civil” y “El rebrote de la violencia en Gaza se cobra ya 25 muertos”.
’11-M, basta de paranoia’, titula su editorial principal El País: “El Gobierno debería poner coto de una vez y por todas al intento de utilización de las víctimas del terrorismo para finalidades políticas, porque no se trata de otra cosa. La derecha extrema y su clientela mediática siguen empeñadas en sostener la teoría de una conspiración destinada a ocultar que el explosivo utilizado en los atentados era el usado habitualmente por ETA; y que, por tanto, los autores de la matanza fueron distintos de los condenados, o bien estos se vieron manipulados por aquella. De momento, lo que se ha conseguido con este clima de sospechas y con la nueva iniciativa investigadora —aunque matizada ahora por el fiscal del Estado— es acentuar una lamentable división entre los familiares de las 192 personas muertas por las bombas, evidenciada en las conmemoraciones de recuerdo a las víctimas de la matanza de Atocha. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a quien se supone un hombre serio y pragmático, y también su partido prestarían un mal servicio a los intereses generales si siguieran la senda de congraciarse con la derecha extrema a base de dar pábulo a esas campañas polarizadoras y a esos bulos extremistas, contribuyendo así a la división y a la desmoralización de una sociedad gravemente afectada por la crisis económica y social”.
ABC titula su información principal “Luces y sombras para la economía española” y destaca que “La UE rebaja medio punto el objetivo de déficit del 5,8%” y “La OCDE avisa ya de un cambio de rumbo en España”. Todo esto con la foto de Juncker y De Guindos. A cinco columnas desvela los documentos de un nuevo escándalo y señala “Millones a capricho en Andalucía”, donde explica que la Junta concedía y retiraba subvenciones millonarias en Cádiz sin control alguno. También, “los pilotos de Iberia suspenden la huelga y dan aire al turismo” y “Cataluña elevará al 5% el recorte a los empleados públicos.
Hermann Tertsch escribe sobre los sindicatos y el poder en la calle: “Igual que en España no podía ganar un golpe fascista en 1981, no puede ganar un golpe callejero izquierdista en 2012. Los sindicatos podrían estar dando ya su última batalla como aparato que quiere defender por la fuerza sus privilegios y como organización del matonismo izquierdista. Después de la derrota inevitable dejarán de existir tal como son. ¿Y el PSOE? Quizás a esas siglas tan lastradas, les haya llegado también la hora”.
Ignacio Camacho opina que “ocho años deberían ser suficientes para cicatrizar la herida del 11-M con un bálsamo de respeto, justicia y memoria”. Concluye: “Dejemos a los muertos en paz. Basta ya de usarlos como pretexto para escenificar ante ellos nuestro eterno desencuentro de supervivientes”.
La Gaceta va con una “exclusiva” en la que señala que el gobierno prepara una drástica reforma del sector público y titula “El ajuste afectará a los 700.000 contratados en la administración”.