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COPROTAGONIZA “EN LA VÍA LÁCTEA”, DE ESTRENO EL 14 JULIO

Monica Bellucci: “La sensualidad es una cuestión de energía, no de edad”

Monica Bellucci: “La sensualidad es una cuestión de energía, no de edad”
(Foto: EFE/Sergio Barrenechea)
Javier Nuez
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javiernuezelimparciales/11/6/11/23
jueves 29 de junio de 2017, 15:05h

La actriz italiana presentó en Madrid su última película, En la Vía Láctea, que coprotagoniza junto al también director Emir Kusturica y que se estrena el próximo 14 de julio. Por Javier Nuez.

Una historia de amor imposible en medio de un territorio en guerra con toques de fábula y realismo mágico. Así es la nueva película del director serbio Emir Kusturica tras un paréntesis de nueve años en que sólo dio a luz un documental sobre Maradona y un cortometraje. El ganador de la Palma de Oro a mejor director en Cannes por El tiempo de los gitanos regresa a un largometraje como director, escritor y protagonista de En la Vía Láctea, donde comparte protagonismo con Monica Bellucci.

La italiana fue la encargada de presentar en Madrid la cinta serbia poco antes de su estreno en salas comerciales el próximo 14 de julio. Feminismo, mujeres maduras en el cine, la calidad de la televisión, los retos de rodar en serbio por primera vez… la actriz se desenvolvió por todos estos temas durante la rueda de prensa dada este jueves en Madrid.

El director y protagonista de En la Vïa Láctea, Emir Kusturica, dice que “en el cine todo es como no saber nada”, que cada vez que se hace una película es como empezar de cero. ¿Tiene usted también esa sensación cada vez que toma un papel?

Creo que cada película es una experiencia diferente y, en ese sentido, es como la vida. En este caso ha sido un proyecto en el que hemos grabado durante cuatro años, desde 2013. Algo completamente nuevo para mí. En cuatro años una persona cambia mucho y yo lo he hecho. Es un reto muy enriquecedor trabajar con una persona tan ecléctica como Kusturica, que además de director es actor, músico, poeta… Además, con un personaje de una mujer con tantas facetas: maternal, sacrificada, frágil, inocente como un niño y a la vez capaz de matar… cuando me pidió hacer este papel, tan poético, me entregué al desafío.

Tras trabajar con directores como el serbio Kusturica o el iraní Bahman Ghorbadi, no tan comerciales, ¿qué le lleva a tomar parte de sus propuestas?

Tengo un criterio muy sencillo: sigo el cine. Cuando un guión me llega y es interesante, quiero involucrarme y entrar en ese universo especial. Para mí el cine es descubrimiento: diferentes directores, trasfondos, culturas, países, culturas… va más allá que ser una actriz. Con Ghorbadi pude descubrir Irán y ahora con Kusturica he trabajado durante cuatro años en una tierra con tanta belleza y tristeza. Lo planteo desde un punto de vista humano y artístico, no desde el político. Y así puedo aprender muchísimo. Si estuviera en los ’40 o los ’50 en Italia, quizás hubiera tenido la ocasión de viajar por el mundo, pero ya no es así. Ahora uno no tiene esa oportunidad en el cine italiano. Por tanto, me considero una afortunada por poder trabajar con directores tan distintos en partes tan distintas del mundo.

Dos personajes que se enamoran en un mundo que no está hecho para ellos, ¿cómo afrontó la relación de amor de su personaje?

En esta historia, una mujer como la novia a la que interpreto recordaría a un hombre como Kostas durante toda la vida, para siempre. Son dos personajes tan sumamente interesantes que cuando se juntan son como dos almas gemelas, se produce algo mágico en ese momento. Después de conocerse, no hay nada más para ellos. En esta historia de amor hay algo que me gusta y es que no son jóvenes, lo que demuestra que el amor, la sensualidad y la sexualidad es una cuestión de energía, no de edad.

¿En qué le ha marcado o cambiado hacer esta película?

Aquí he tenido la oportunidad de trabajar con actores serbios y hablar serbio por primera vez. Lo que hice fue rodearme de ellos y entregarme al proyecto. Esa capacidad para abandonarse uno mismo a una idea así es maravillosa. Llegar a un mundo que no es el tuyo es algo muy fuerte que te conmueve, te hace aprender y te hacer crecer como persona. El cambio físico que se experimenta también añade otro tanto. Los actores somos como bailarines. Nuestros cuerpos son instrumentos que sirven para dar emociones a otros. Ya no soy como mis personajes de Malèna, Matrix o La Pasión, ahora soy otro tipo de instrumento para ofrecer otros roles. Este personaje hubiera sido imposible que lo interpretara hace seis años porque desde entonces ha surgió una madurez y un conocimiento de la vida diferente.

Además de gran actriz, está considerada como una de las mujeres más bellas del mundo, ¿cómo se conquista a Monica Bellucci?

Me gusta ser sorprendida. Si ya sabes lo que va a pasar, la vida puede ser aburrida. Lo que la hace interesante es que las cosas vengan a ti de manera impredecible. Es una de las razones por las que hago este trabajo. Nunca sé qué será lo siguiente.

En ese sentido, ¿cuál será su próximo proyecto?

Ahora mismo estoy produciendo una serie de televisión. Un proyecto internacional del que no debo decir mucho más.

¿Qué ha parecido recibir la invitación para entrar en la Academia de Hollywood? ¿Cree que se está trabajando en mejorar la diversidad en el sector?

Me siento muy honrada. Es un gran honor porque además nunca he sido parte de Hollywood no he vivido allí, ya que todos los proyectos americanos en los que he participado se han desarrollado en Europa. Es conmovedor porque una puede notar el respeto y el afecto y eso ha sido gracias a mi trabajo, que es también mi pasión. Por eso quiero seguir. Las películas marcan mi camino y sendero en la vida.

¿Se ve detrás de las cámaras?

Como directora, no. Nunca. Le tengo mucho respeto a la dirección. Pero como productora e involucrarme en la escritura, sí. Tratar todos los aspectos de un proyecto me parece interesante. Además de que me permite tener más tiempo para mí misma. Teniendo dos hijos, me gusta estar con ellos y también poder trabajar.

Uno de los principales problemas de ser mujer en el mundo de la actuación es que el físico y la edad pueden llegar a determinar la cantidad de trabajo, llegando a escasear a medida que esta última se incrementa. A sus 52 años, ¿cuál es su experiencia en este sentido?

Cuando tenía 20 años no sabía cómo iba a ser a los 50, igual podía estar hasta muerta. Ahora estoy descubriendo lo que es ser actriz a los cincuenta años. En el pasado era diferente. Volviendo a los ’40 o ’50, las actrices, pese a seguir siendo bellas, tenían difícil mantener sus carreras al llegar a cierta edad. Hoy es diferente por completo. Todo está cambiando y lo noto en mi propia piel. Como por ejemplo cuando hice Spectre. Sam Mendes me dijo que iba a ser revolucionario ver a una mujer en los brazos de James Bond y las reacciones lo atestiguan. También me pasó con Mozart in the Jungle, donde interpreto a una cantante de ópera que además de envejecer tiene problemas son su voz y que tiene que afrontar eso de una manera digna. Los papeles están cambiando, son más interesantes, lo que demuestra que la sociedad está cambiando y el cine es un reflejo de la realidad.

Entonces esa mejoría de la mujer, ¿es una conquista de ellas, de la sociedad en su conjunto o una cuestión circunstancial?

Creo que ahora las mujeres se ven a sí mismas de manera diferente y es por ello por lo que ahora lucimos de diferente manera. Hoy tienen más respeto por sí mismas y están más presentes en la sociedad, no sólo como madres, lo que ha cambiado la percepción de los hombres, más amplia y con mayor respeto. Por ello no creo en luchas ni conquistas sino en la comunicación. Los hombres necesitan a las mujeres y las mujeres necesitan a los hombres.

Con el mundo de la televisión pujando con historias tan o más interesantes que el cine, ¿cuál es su percepción ante el cambio de paradigma de la industria?

Jean Luc Godard solía decir que el cine se debe ver así y la televisión, asá. Y ahora quizás las cosas están cambiando. Veo a mis hijos ver películas en sus teléfonos, eso es una realidad cercana. Hay que ser menos esnob y reconocer la calidad donde está. Y la de cierta televisión es muy alta. En ese medio además se cuenta con más tiempo para contar historias. Recuerdo cuando estaba doblando al francés un capítulo de Mozart in the Jungle y el director de doblaje me dijo “¡qué bonito y qué pena que no se vea en el cine!”. Y yo le contesté “¿por qué? “. Es una manera de que el espectáculo vaya a las casas en lugar de que la gente se desplace a verlo. Es otra manera de ver las cosas.

Monica Bellucci: “La sensualidad es una cuestión de energía, no de edad”
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(Foto: EFE/Sergio Barrenechea)
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