El secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, ha entregado a Cáritas una ayuda de 5 millones de euros y ha recordado que el papel de la Iglesia no es sustituir al Estado, pero ha matizado que “tampoco rehúsa cuando hay necesidades inmediatas”.
El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), monseñor
Juan Antonio Martínez Camino, ha entregado este miércoles a
Cáritas Española una ayuda de 5 millones de euros que, ha dicho, es un “gesto simbólico para animar a todos los católicos a seguir colaborando con Cáritas”.
El también obispo auxiliar de Madrid ha destacado que “estos 5 millones de euros suponen un esfuerzo para Iglesia, pero es un pequeño esfuerzo comparado con el de los más de 61.000 voluntarios que hay en España” y ha señalado que “es un gesto que espera poder seguir ampliando los próximos años”. Este donativo supone el 2,17% del Fondo Común Interdiocesano de la CEE y representa un aumento del 25% sobre la colaboración económica prestada el año anterior, que fue de 4 millones de euros.
Por otra parte, Martínez Camino ha citado a
Benedicto XVI para referirse al papel y la responsabilidad de las administraciones públicas y la Iglesia en cuanto a la atención a los necesitados cuando decía que “la Iglesia no puede ni quiere sustituir al Estado” y ha destacado que “la Iglesia sabe cuál es su misión y ésta no es repartir pan a las personas, ya que “la Iglesia no tiene como función organizar a los hombres ni la Justicia”.
“Ahora bien –ha matizado el secretario general de la CEE–, la Iglesia tampoco rehúsa cuando hay necesidades inmediatas”. Ha bromeado al indicar que no se ha inventado un seguro contra la crisis, “por lo que la Iglesia estará cerca ayudando a las personas en una labor de suplencia de las administraciones públicas”.
Abundando en la cuestión de quién tiene la obligación entonces de alimentar a los ciudadanos, Martínez Camino ha dejado claro que “el principio de subsidiariedad es fundamental”, ya que el Estado no puede dar de comer a todos, “pero debe velar porque a través de mecanismos compensatorios se pueda hacer”. Así, ha concluido, “dar de comer, beber, vestir, educar, etc, es algo que la Iglesia no puede dejar de hacer. Incluso con todas las necesidades cubiertas, la misericordia siempre será necesaria”.
En el acto de entrega del donativo, el presidente de Cáritas Española,
Rafael del Río, ha estado acompañado por los directores de varias Cáritas Diocesanas, que han agradecido la aportación y han explicado que, como en años precedentes, estos fondos se destinarán íntegramente a apoyar las acciones de Acogida y Atención primaria desarrolladas por cada una de las Cáritas Diocesanas para paliar la situación de mayor precariedad de las personas en condiciones sociales más vulnerables.
Del Río ha señalado que las parroquias y las diócesis están viviendo “momento muy difíciles” porque se ven impotentes y se sienten defraudados “ante la cantidad de demanda que no pueden atender”. Por este motivo, ha agradecido en nombre de Cáritas este donativo y espera no defraudar en el trabajo que les tienen encomendado”.