Crónica cultural
Maastrich acoge TEFAF
lunes 19 de marzo de 2012, 19:31h
Hay artistas que consiguen hacer sentir a través de sus pinceles, de sus carbones, de sus formas, su equilibrio interior. Odilon Redon (1840-1916) de quien estos días se exponen sus obras en dos pisos de la Fundación Mapfre, en Madrid, jamás pensó en dedicarse a la pintura. El era intelectual, un solitario que se emocionaba con la botánica y que estudió de cerca el comportamiento animal. De pequeño su padre le enseñó a descubrir mirando el cielo, las formas ocultas de las nubes y, más tarde, aprendió dibujo al lado de un hombre a quien poco le importaba la realidad. Es así como, el ojo de la ciencia, las formas redondas, los animales con caras humanas, empiezan a aparecer en sus cuadros y dibujos mientras impera el Impresionismo en los Salones de París. Pocos miraron hacia sus pinturas, pero Baudelaire se fijó en ellos desde el principio. Sin Redon, el Surrealismo no habría sido, años más tarde, lo que fue, ni Klimt hubiera pintado sus telas de la manera que lo hizo. Y es que Odilon Redon fue y sigue siendo, mucho más moderno para su tiempo y su pintura se entiende más hoy en día. Se adelantó a la psicología, al psicoanálisis, a Freud cuyas teorías están, en estos magníficos dibujos, aguafuertes y escasos cuadros que hasta el 29 de abril se exponen en Mapfre.
Y, por último, la feria de arte y antigüedades TEFAF (The European Fine Art Fair) también abrió sus puertas este pasado fin de semana a más de 125 jets privados y a las carteras más pudientes del planeta. Más larga que los cuatro escasos días del Salón del Libro, esta durará hasta el 25 de marzo.
En esta feria que reúne a 265 galerías de 19 países, la Galería Marlbourough de Londres exhibe un retrato del piloto español Fernando Alonso, realizado en el 2011 por el artista Jason Brooks (Rotherham, 1968), a un precio de 22 000 euros. Lo que impresiona, mucho más que la obra destinada a llamar la atención, es que la galería haya decidido exponerla en exclusividad en su stand. En cambio, entre los objetos que sí destacan por su belleza, es una escultura de Henry Moore, de 35 millones de dólares. La segunda cita anual de los millonarios, coleccionistas y amantes del arte, será este año la Feria de los Anticuarios en el Grand Palais de París, a partir del 14 de septiembre.