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Crónica cultural

Fernando Botero celebra sus 80 cumpleaños con varias exposiciones

jueves 05 de abril de 2012, 19:35h
Primero en el Museo de Bellas Artes de México, hasta el 17 de junio, luego en Medellín (Colombia), para partir rumbo a Italia, España y Brasil, el incansable Botero sigue trabajando ocho horas al día por sus estudios del mundo entero. Además, se publica Cárceles y exilios, las memorias de Nicolás Sánchez-Albornoz.
Un artista que trabaja a los 80 años más de ocho horas al día, con estudios abiertos en París, Montecarlo, Medellín, la Toscana, en una isla griega… es normal que su cumpleaños lo celebre en varias partes del globo. Así es Fernando Botero (Medellín, 19 de abril de 1932). La mayor exposición, la hace en México que se rinde ante sus obras, para celebrar sus 80 cumpleaños. El pintor y escultor colombiano expone en el Museo de Bellas artes de la Ciudad de México 177 piezas en Botero, una celebración. Cuadros que contemplan una fiesta, un baile, un encuentro romántico con el color como protagonista. Así podríamos describir los puntos comunes de las obras expuestas. Sus personajes, reconocibles en todo el mundo por sus formas voluminosas, a Botero sin embargo, sus figuras, le parecen delgadas. De hecho, en el catálogo de la exposición, se incluye la frase de Mario Vargas Llosa: “Cuando un crítico le preguntó por qué pintaba ‘figuras gordas’, Botero repuso: ‘No lo son. A mí me parecen esbeltas”.

La comisaria de la exposición, Lina Botero, hija del artista, ha dividido por categorías temáticas la retrospectiva, desde su obra temprana, centrada en la infancia de su padre en Colombia, hasta una serie sobre las torturas cometidas por soldados estadounidenses a presos iraquíes en la cárcel de Abu Grahib. La muestra, abierta hasta el 17 de junio.

Además, Medellín, la ciudad natal de Botero, también se une al homenaje, y hace un par de días inauguró la exposición Viacrucis: La pasión de Cristo en el Museo de Antioquia. Su más reciente producción artística está conformada por 27 óleos a gran escala y 33 dibujos. Esta es la primera vez que estas obras serán presentadas en Colombia. La muestra es el acercamiento del artista colombiano a través de la creación a la pintura italiana del Renacimiento, tema perfecto para esta época de Semana Santa. Botero traslada la historia de Cristo a contextos tan diversos como Manhattan o los pueblos antioqueños.

En Bogotá, el 17 de abril, en la Biblioteca Luis Ángel Arango, Botero discutirá sobre algunos aspectos de su vida y de su obra con Roberto Pombo, director del periódico El Tiempo. Luego, empezará su gira de exposiciones. El 17 de mayo expondrá 80 esculturas en Asís (Italia). En el Museo de la Memoria de Santiago de Chile expondrá Abu Ghraib la serie hecha por el colombiano sobre la tortura en Iraq. Luego Pietrasanta será el escenario de una exposición de escultura monumental y de dibujo sobre tela. De allí pasará el 8 de octubre a Bilbao y luego al Museo de Sao Paulo.

Además, se acaba de publicar Cárceles y exilios (Anagrama), las memorias del historiador Nicolás Sánchez-Albornoz (Madrid, 1926). Empieza con un resumen del libro que merece la pena citar: “El presente libro relata en secuencia cronológica cuatro decenios de mis andanzas durante la etapa hostil de la historia de España comprendida entre 1936 y 1975, un infausto período que los españoles –y yo con ellos– más valdría que nos hubiéramos ahorrado. Sus páginas documentan la violencia cometida a mi alrededor y contra mí mismo en forma de cárceles y de exilios. De ahí su título”.

Exiliado en París, Argentina y Nueva York, fue desde su época de estudiante en la Universidad Complutense de Madrid que Sánchez-Albornoz se vinculó con la FUE la clandestina Federación Universitaria Escolar, y sufrió un consejo de guerra de seis años de prisión. Internado en Cuelgamuros (Valle de los Caídos) huyó con Manuel Lamana, evento que fue relatado en varios libros y dio motivo a una película, Los años bárbaros, dirigida por Fernando Colomo. Aparte de su destacada labor académica fue uno de los cinco fundadores de la editorial antifranquista Ruedo ibérico en París, que dirigió Pepe Martínez.
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