de Ben Moses
[i]De un susurro a un grito[/i], el documental de los héroes por la democracia
martes 13 de noviembre de 2012, 12:16h
La Fundación Transición Española y el Club de Madrid presentaron este lunes en el Instituto Internacional el estreno en Europa del documental A whisper to a roar (De un susurro a un grito) del guionista, director y ganador de un Emmy Ben Moses.
El documental, de hora y media de duración, está inspirado en el autor de The spirit of democracy y director del Centro para la democracia, el desarrollo y Estado de derecho de la Universidad de Stanford, Larry Diamond. En su obra, Diamond narra los movimientos cívicos que se organizan en diversas sociedades de países en varios continentes para luchar por sus derechos civiles.
En la adaptación cinematográfica, rodada entre 2009 y 2012 –y financiada por la Fundación Mulay Hicham, del príncipe marroquí del mismo nombre- se han tomado como ejemplos los casos de Ucrania, Venezuela, Egipto, Zimbabue y Malasia, entrevistando a importantes políticos y heroicos activistas protagonistas de aquellos procesos políticos.
Citando a Voltaire, "es peligroso tener razón, cuando el gobierno está equivocado”, su director considera que esta frase adquiere hoy plena actualidad, cuando en Venezuela jóvenes estudiantes se oponen a las restricciones democráticas promovidas por su presidente, jóvenes profesionales se oponen al régimen de Mubarak en Egipto y líderes políticos se oponen a actos autoritarios en Malasia y Zimbabue y Ucrania.
En el debate posterior a la proyección, Moses destacó que si bien existen otros casos en los que la falta de libertades es mayor a la reflejada en el documental, no obtuvieron los permisos para de grabación para hacerlo, e incluso, su seguridad se vio amenazada durante el rodaje en alguno de los países donde lo hicieron.
Preguntado por la pérdida de credibilidad de los políticos en las democracias occidentales, el director y guionista del documental defendió la política como medio de diálogo necesario para la resolución de conflictos, insistiendo en que en los países donde se había grabado el documental, el debate político es de muy bajo nivel o tutelado desde el poder.
Finalmente, advirtió –como se puede ver en el documental- que la democracia hay que cuidarla todos los días, porque si no, puede haber regresiones que amenacen sus propios cimientos.