La exsecretaria de Kirchner: "El matrimonio se llevaba a casa bolsos llenos de dinero"
miércoles 08 de mayo de 2013, 10:49h
La que fuera durante siete años el ojo derecho del fallecido expresidente argentino, Néstor Kirchner, ha roto por primera vez su silencio en un programa de televisión. En horario primetime, la exasistenta personal y supuesta amante del “Pingüino”, Miriam Quiroga, delató públicamente al matrimonio presidencial, el cual se encuentra cercado por un escándalo de corrupción y lavado de capitales.
La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, atraviesa su momento más complicado desde que está en el poder. No sólo ha de hacer frente a un nuevo período de crisis económica en su país, o las duras críticas de la ciudadanía que reciben sus iniciativas a punta de cacerolas; sino que también tiene que plantar cara a una situación que ninguna viuda en su lugar le gustaría afrontar.
Por primera vez desde la muerte del exmandatario Néstor Kirchner el 27 de octubre de 2010, la que fuera su exasistenta personal por siete años y según las malas lenguas, amante del exjefe de Estado, Miriam Quiroga, rompe su silencio en horario estelar de la televisión argentina, para delatar los trapos sucios del matrimonio presidencial.
En el programa ‘Periodismo para Todos’ conducido por el periodista Jorge Lanata, Quiroga aseguró que cuando Kirchner gobernaba, la pareja solían llevarse a su casa en Santa Cruz, “bolsos negros repletos de dinero en efectivo”, que le habían hecho llegar empresarios como Lázaro Báez,- actualmente imputado en un sonado caso por blanqueo de capitales-, y Cristóbal López, los cuales eran recibido por el exsecretario del mandatario, Daniel Muñoz.
El testimonio coincide con otro de un controvertido personaje, vinculado al caso Báez, que podría ser uno de los eslabones que vincularía directamente a el matrimonio Fernández-Kirchner, en el delito de blanqueo de capitales que investiga la Fiscalía del país suramericano.
Leonardo Fariña, alias 'el valijero', un empresario estrechamente relacionado a los negocios de Lázaro Báez, aseguró que en el entorno del fallecido expresidente, solía pedirle que pesara el dinero para saber cuánto efectivo transportaban hacia la capital sureña de El Calafate.
"Ellos simplemente me decían: 'Tomá, decime cuánto pesa', pero nunca me dejaron abrir ni sacar nada", dijo el controvertido personaje en oculta.
Pero este rocambolesco culebrón político no sólo va de bolsos negros engordados de dinero. También se habla de bóvedas blindadas y lingotes de oro. Una leyenda urbana, que tras las declaraciones de Quiroga, podrían dejar de serlo.
La exasistenta se hizo eco de una conversación que Kirchner tuvo con quien presuntamente pudo haber sido el constructor de su mansión en El Calafate.
"Le exigía que avanzara más rápidamente en la construcción de las bóvedas. Esto lo escuché yo", aseguró Quiroga a la vez que llegó a indicar que en la propiedad "hay puertas grandes y blindadas".
También señaló que llegó a escuchar una conversación del excuñado del mandatario, Armando Mercado, que apuntaba a que les hacía llegar al matrimonio, lingotes de oro provenientes del norte del país.
"Los comentarios son que el oro sale vía Chile y llega por el Pacífico en barco al sur. El destino es El Calafate. Si la bóveda está no la van a llenar solamente con dinero...", añadió, no sin antes afirmar que la presidenta Cristina Fernández “estaba en conocimiento de todos” los movimientos de su marido.
Desde la muerte de Néstor Kirchner en octubre de 2010, Miriam Quiroga ha estado en el ojo del huracán por su estrecha relación con el fallecido exmandatario con quien comenzó a trabajar durante la década de los años noventa, cuando éste era gobernador de la provincia de Santa Cruz.
Sin embargo su influencia sobre el exjefe de Estado fue mayor, cuando en 2003 asumió el cargo como jefa de Documentación Presidencial, ocupando una oficina próxima al despacho presidencial de la Casa Rosada.
Tras el fallecimiento de su esposo, Cristina Fernández la despidió sin dar explicaciones, alimentando aún más los rumores de una relación entre el exmandatario y Quiroga.