Don Felipe ha inaugurado la línea Madrid-Alicante a bordo del mismo tren y en el mismo asiento que ocupó su padre en 1992, cuando España estrenó Alta Velocidad con la ruta Madrid-Sevilla. Mariano Rajoy, Ana Pastor y José Manuel García Margallo han representado al Gobierno. Jornada sin incidentes, salvando protestas en los exteriores de la estación alicantina, y con llamadas al trabajo conjunto por el bien común en los discursos. EL IMPARCIAL ha estado en el tren.

El
Príncipe de Asturias ha inaugurado este lunes el servicio de Alta Velocidad Madrid-Alicante, en marcha para los usuarios desde este martes. Como es habitual, y más allá de don Felipe, el primer viaje oficial de la línea ha contado con una nutrida representación política, encabezada por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y por la ministra competente, Ana Pastor. José Manuel García Margallo, titular de Exteriores, también se ha subido al tren. Los presidentes de Castilla-La Mancha y Valencia, María Dolores de Cospedal y Alberto Fabra, los han esperado en las estaciones de Albacete y Villena, respectivamente.
En el punto de destino se encontraba la alcaldesa,
Sonia Castedo. Imputada en el caso Brugal por revelación de información privilegiada, tráfico de influencias y cohecho, no era precisamente una presencia agradable para Rajoy, quien ya la evitó en la medida de sus posibilidades hace apenas una semana en un acto de partido en Peñíscola. Había interés en conocer el saludo, las formas y la distancia entre uno y otra en la foto de familia.
Han despedido al convoy en Atocha Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, y
Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno. No ha estado Ana Botella pese a que en su agenda figuraba esta cita. Los corrillos periodísticos no han obviado comentar que junto a González estaba la llamada a sucederla al frente del Ayuntamiento.
En el coche 2, en asientos de mesa, frente a frente, el Príncipe, Rajoy, Pastor y Margallo.
En tiempoA las 10:05, puntual, el AVE ha partido. A las 11:22, con tres minutos de adelanto y un café con leche en el cuerpo de los viajeros, se ha detenido en Albacete, donde Cospedal se ha sumado al vagón de los VIP rumbo a
Villena, donde la parada era más prolongada. Ha sido a las 12:07. De nuevo, tres minutos de adelanto. Tocaba descubrir una placa inaugural de la estación y recoger a Fabra. Así se ha hecho con estricto respeto de los tiempos, no cabía retraso. Decenas, quizá cientos de curiosos hacían fotos al tren desde las inmediaciones. Al fondo, muy a fondo, Villena. De hecho, la distancia entre esta instalación y el núcleo urbano ha sido objeto de discusión y críticas. Todos arriba de nuevo para abrochar el trayecto sin mayores imprevistos. Y a las 12:44, fin de recorrido, 16 minutos antes de lo planeado.
En Alicante esperaba un ejército de fotógrafos, un escenario con estrado y pantalla y personalidades de la ciudad y la región como público. Desde el primer momento se han escuchado bocinas similares a las que se emplean en los estadios de fútbol desde el exterior, sonido al que en lo sucesivo se han sumado gritos de "¡fuera, fuera!" durante la intervención de Rajoy y hasta dos petardazos, cuyo humo era visible desde las instalaciones, mientras lo hacía el Príncipe. Según compañeros de prensa de
Alicante presentes en la protesta, había alrededor de medio millar de personas.

Ni el presidente del Gobierno ni el de la
Comunidad Valenciana han nombrado a Castedo, frente a ellos, sí don Felipe. Rajoy ha accedido finalmente a fotografiarse con ella y hasta han llegado a mantener un breve intercambio de impresiones. La alcaldesa no ha pagado sus cuitas judiciales de cara a opinión pública en un evento con mensajes de optimismo y en el que el único punto en el orden del día era el AVE.
"Cohesión"Es costumbre en estrenos de estas características partir de lenguaje propio del ferrocarril para dirigirse a una reflexión de calado político. Esta vez no ha sido excepción. 'Cohesión' ha sido la palabra clave de los discursos. El tren une territorios, acerca a las personas, han coincidido los ponentes.
Fabra, que ha hablado en primer lugar, ha recurrido al ejemplo
Rafa Nadal: "El pasado domingo en París, esta nación estaba dando una lección de su potencial deportivo y de su marca España. Hoy, volvemos a demostrar de lo que somos capaces de hacer cuando, desde la unidad y lealtad, trabajamos por un bien común, el futuro y la prosperidad de esta y de las próximas generaciones". El 'popular' valenciano ha subrayado la "importancia histórica" del acontecimiento.
En la misma línea, Rajoy ha afirmado que “los proyectos emprendidos con una ambición común son los que más merecen la pena”, en un guiño a la cuestión catalana y a la disidencia contraria a su gestión. El Gobierno tiene como "propósito", ha continuado, "hacer que el
Corredor del Mediterráneo sea una de las espinas dorsales de la economía española y europea". Este AVE, ha sostenido, "hace país" y potencia la "cohesión". Para terminar, ha citado al "alicantino insigne" Azorín, quien se refirió a las estaciones de tren como los lugares “donde se encontraba con sus mejores ánimos, con las ganas de salir adelante”.
En tercer lugar, y también en positivo, el Príncipe ha mostrado satisfacción ante esta "excelente manera de abrir la
temporada turística". Don Felipe ha llamado a fomentar aún más si cabe este sector y todos aquellos que hagan a España ser competitiva, generar puestos de trabajo y "mejorar la calidad de vida de los ciudadanos". El heredero ha pedido un "esfuerzo colectivo de superación" y tener "confianza en nosotros mismos" para salir del atolladero en el que estamos inmersos.
31 estaciones en 21 provinciasA todos ellos los reunía la culminación de una infraestructura que acerca Alicante a la capital. En realidad, se estrenaban 165 kilómetros, pues la Alta Velocidad ya llegaba a Albacete. Habrá dieciocho circulaciones diarias –nueve por sentido más un refuerzo los fines de semana- que completarán el recorrido en dos horas y veinte minutos, cincuenta menos que la mejor de las opciones anteriores. Los convoyes, modelos Alstom S-100 y Talgo S-112, acogerán hasta
6.300 plazas cada jornada, 1.500 más que hasta el momento, y podrán circular a una velocidad máxima de 300 kilómetros por hora. Según Fomento, la línea será utilizada por 2.250.000 viajeros al año, un incremento de entorno al 40 por ciento.
El coste –o inversión- del tramo Albacete-Alicante ha sido de
1.920 millones de euros, con participación de Europa en la financiación. Con esto ya son 31 las estaciones que albergan Alta Velocidad en España y 21 las provincias beneficiadas. La suma da como resultado 3.100 kilómetros construidos, lo que hace de nuestro país el segundo del mundo en esta materia y primero en el continente.

Y vuelta. En el coche 2 y en todos los demás, bandejas individuales con jamón, queso y mini bocadillos con tomate y atún, jamón york y más queso. Café con leche y trufa de chocolate de postre.
El mismo Alstom que había hecho el recorrido Madrid-Alicante, el mismo también que hizo aquel
Madrid-Sevilla en 1992, el número 7, emprendía el Alicante-Madrid pasadas las 13:30. Horas antes del estreno ordinario a las puertas de San Juan, fiesta grande, y del verano hacia uno de los primeros destinos turísticos del país.