Con 18 años es ya un emprendedor tecnológico de referencia.
Tengo 18 años y ni estudio ni trabajo. ¡Monto empresas y vivo haciendo lo que me gusta! (Gestión 2000) es un título que bien resume el primer y seguramente no último libro de Luis Iván Cuende, alguien -en pocos casos la expresión es más apropiada- hecho a sí mismo. Este emprendedor tecnológico salió pronto del supuesto camino idóneo para llegar lejos y muy pronto, antes incluso de la mayoría de edad, supo hallar los atajos y las habilidades para ser referencia de aquellos que sienten desánimo o frustración ante los obstáculos que la crisis ha añadido al nunca sencillo acceso al mercado laboral. Su discurso está minado de alusiones a un sistema educativo "obsoleto" que "minó" su "creatividad" y su "talento", motivo por el que escapó de él.
PREGUNTA. En el libro se conoce a un chico que ha crecido y se ha hecho un profesional lejos de las aulas. ¿Le ha afeado alguien este alegato en pro de hacerse a uno mismo y la crítica al sistema educativo?
RESPUESTA. Mis ideas son muy rompedoras: o las amas o las odias. Y generalmente, la gente que las odia son retrógrados y no entienden la nueva realidad en la que vivimos. Hay veces que no hay por qué responder ante determinadas críticas; este es un buen ejemplo. Las cifras del paro juvenil hablan por sí solas y los expertos en educación de todo el mundo están de acuerdo en que este sistema no funciona.
P. Habla de la "cultura del silencio" en los institutos o de la escasa utilidad de los libros de texto. ¿Cuál es para usted la fórmula idónea para nutrir a los estudiantes de conocimiento y pasión?
R. No imponerles el aprendizaje. Lo que nos hace humanos es la curiosidad y la inquietud. Impón algo y dejará de causar curiosidad. Fuerza la memorización de conocimientos y matarás la inquietud. Yo defiendo un modelo a base del aprendizaje sobre demanda, es decir, aprender sólo lo que quieres o necesitas y sobre la marcha. Por otro lado, no creo en la figura del profesor como dictador y creo que debería desaparecer en alas de una nueva figura más centrada en ser un tutor individual y que ayude al alumno a dirigir su propia educación.
P. "Una buena educación busca la equidad, no la igualdad, pero en este país nos encanta hacernos los modernos". Explique esta cita.
R. Igualdad. Es una palabra bastante populista últimamente, pero hay un hecho innegable: no todos somos iguales. Lo que buscamos es que todos, partiendo desde distintas bases, podamos llegar al mismo punto. Eso es la equidad. Pero claro, en las elecciones no suena tan bien como la palabra igualdad.
"Hay que juntarse con gente mejor que tú"
P. ¿Ha recibido formación de terceros desde que abandonó los estudios? ¿En manos de quién se pondría hoy para ganar conocimientos?
R. Bueno... siempre aprendo de la gente que me rodea. Aprendo de emprendedores con experiencia, de programadores muy buenos en lo suyo e incluso de diseñadores bastante creativos. Soy muy curioso e intento aprender de muchas áreas distintas y no cerrarme sólo a una. Pienso que no hay mejor persona que uno mismo para adquirir conocimientos. Para eso en particular no me pondría en manos de nadie en concreto, simplemente hay que juntarse con gente mejor que tú.
P. ¿Ha hecho Internet más democrático el acceso o, dicho de otra forma, ha posibilitado que más personas con menos recursos puedan hallar su sitio en el mundo laboral?
R. Sí, completamente. El problema es que el uso primario de Internet desde que ha llegado a lo mainstream es el porno y los vídeos de gatos bonitos. Mucha gente no lo usa de la forma que debería. Encontrar trabajo usando LinkedIn, teniendo un poco de labia y de cara no puede ser complicado. Pero poca gente lo hace.
P. ¿Tiene currículum? ¿Ha buscado trabajo alguna vez?
R. Tengo currículum, más que nada porque de vez en cuando me lo piden en algún evento o concurso. Nunca he buscado trabajo, tengo la suerte de no tener esa necesidad. Me suelen hacer llegar ofertas, pero con todo lo que tengo ahora encima tengo de sobra para un tiempo.
"He tenido un fracaso que fue bastante fuerte"
P. ¿Qué dice a sus amigos o conocidos en paro?
R. Les suelo dar consejos sobre cómo diferenciarse. También es cierto que gran cantidad de mis amigos son muy cracks en distintos ámbitos (programación, diseño, economía) así que tampoco tienen problemas a la hora de encontrar trabajo.
P. ¿Qué aconsejaría o aconsejará a sus hijos cuando alcancen la edad a la que usted lo dejó todo para lanzarse, en su caso con acierto, al vacío?
R. Pues ahora mismo, si fuera padre y mi hijo tuviera 12 años, le daría 50 euros para que lo invierta cómo quiera, teniendo que devolverme 100 euros en seis meses y quedándose lo demás para su disfrute. Si lo pierde, no pasa nada. No hay que educar en la represión. Puede parecer una tontería, pero nuestra juventud no sabe buscarse la vida. Por otro lado, le animaría a participar en algún tipo de ayuda altruista. Sólo para que aprecie lo bien que sienta ayudar a los demás. Y si algún día aprendiese a ganar dinero para poder vivir ayudando a otra gente, eso sería lo mejor.
P. Reconoce haber fracasado, pero también que el éxito ha matado más ilusiones que los tropezones. ¿Han sido muy duros los suyos?
R. Sí que he tenido un fracaso que fue bastante fuerte, ya que fue mi primero y no estaba acostumbrado a esa sensación de trabajar un año para que todo se fuera a la mierda. Y también ese fracaso coincidió con que se me había subido a la cabeza todo el tema. Teníamos un plan de empresa millonario y nos quedamos en recuperar la inversión.
"Se tiende a frenar la innovación por parte del Estado"
P. ¿Es España tan mal lugar para montar empresas?
R. No lo creo, en sentido de que se vive bien y hay talento. El problema es que se tiende a frenar la innovación por parte del Estado, como lo que están haciendo con Airbnb o Uber. Es ridículo mantener lobbies obsoletos.
P. "No todas las empresas mejoran el mundo", escribe. ¿Cuál es su misión en aquello que emprende con sus empleados y clientes?
R. En mi mente la empresa es siempre un medio, nunca un fin. Es la forma de poder mantener una actividad beneficiosa para las personas que entran en contacto con ella, pero hacerse rico nunca es el fin último. El dinero también es un medio. Por ejemplo, no entiendo a aquellas startups que miden su éxito por la inversión recibida. Es sólo un medio para llegar a un fin.
P. ¿En qué está inmerso ahora? ¿Qué proyectos de otros colegas suyos, conocidos o no, sigue de cerca?
R. Estoy con dos proyectos, uno que puedo mencionar y otro que no, más que nada porque en alguna ocasión he anticipado algún proyecto, luego no ha salido y he quedado mal. Estoy en Firefox OS, que es un sistema operativo móvil de software libre que pretende llegar al próximo billón de usuarios de móvil, que no pueden permitirse móviles muy caros. Con Firefox OS, tienen un smartphone por sólo 25 euros. Otro tema que me apasiona es Bitcoin y todo lo referente a cryptomonedas. Es un espacio que observo atentamente.