Jaque y Mate, en alusión a la jugada de ajedrez que pone término a la partida, se remonta a la investigación abierta en el año 2012 a Herrira, el colectivo de apoyo a los presos de ETA, cuyas actividades fueron suspendidas en septiembre de 2013.
Hace un año, concretamente en enero de 2014, la Guardia Civil puso en marcha la Operación Jaque con un primer golpe mortal al denominado frente de cárceles o KT (Koordinazioa Taldea), que actuaba como enlace entre la dirección de ETA y Herrira.
Este frente lo integraban ocho detenidos, a los que el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco envió a prisión por pertenencia a organización terrorista, y se "conformaba como un brazo operativo más de la ETA misma", que era dirigido por los abogados Arantza Zulueta y Jon Enparantza.
ETA y los miembros del KT (Koordinazio Taldea) tenían organizada una red de distribución de notas (rulos o canutillos en papel cebolla) para el intercambio de comunicaciones entre la dirección de la banda y los presos de esta organización en Francia y España.
Los arrestados formaban parte del grupo que se constituyó en julio de 2012 para ser interlocutores con los presos de ETA y propiciar contactos con agentes políticos vascos e internacionales, con el objetivo de buscar una solución a los internos de la banda terrorista.
La operación se produjo después de que el 28 de diciembre de 2013, el colectivo de reclusos de ETA (EPPK) reconociera el "sufrimiento y daño multilateral" causado y aceptara someterse a los cauces legales para conseguir excarcelaciones de forma "escalonada" e "individual".
Los 12 abogados de presos de ETA detenidos hoy se encargaban de visitar a los presos de la banda en las cárceles para evitar que surgieran signos de arrepentimiento y la búsqueda de vías penitenciarias personalizadas. Si alguno no seguía sus directrices, se le expulsaba y se retiraban sus fotos de las herriko tabernas.
En los últimos meses, sin embargo, en algunos medios se había publicado que, tras las detención de la abogada, Arantza Zulueta, los presos etarras se habían quedado sin interlocutor directo con la banda.
El entorno de los reclusos de ETA ha sufrido en los últimos años diversos golpes policiales, como la operación desarrollada el 30 de septiembre de 2013, cuando la Guardia Civil detuvo en diversas localidades del País Vasco y Navarra por su presunta relación con ETA a 18 personas vinculadas con el colectivo de apoyo a los presos de ETA Herrira.
La justicia ordenó el cierre de 32 perfiles en Twitter, 125 en Facebook y 38 páginas web, además del bloqueo de las cuentas bancarias empleadas por Herrira.
En abril de 2010, en otra significativa operación contra el entorno legal de ETA, se desarticuló parte del colectivo de letrados de apoyo a la banda terrorista denominado Halboka. Entre ellos, estaban también Arantxa Zulueta y Jon Enparantza.
El grupo Halboka fue creado en 2002 como heredero del "frente de makos" (cárceles) y es "una estructura plenamente integrada en la banda terrorista ETA que se dedica principalmente a la gestión de todo lo relacionado con los presos y expresos" de la banda, según la Fiscalía de la Audiencia Nacional.
La operación de hoy contra los abogados del entorno de presos de ETA se produce cuatro años después de que la banda decretase el día 10 de enero de 2011 un alto el fuego general, permanente y verificable.