El Grupo de División Celular y Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas ha descrito cómo las células originarias de las plaquetas, los megacariocitos, pueden ser reprogramadas de forma artificial a plaquetas y reconstruir sus niveles en sangre.
"La trombocitopenia es una enfermedad que se caracteriza por un índice inferior al normal de
plaquetas, unas células minúsculas que participan en la coagulación de la sangre", explica el
CNIO en un comunicado, en el que añade que "los pacientes suelen sufrir sangrados incontrolados que pueden dar lugar a hematomas y hemorragias, e incluso la muerte".
Así, añade, entender cómo se producen estas células en el organismo podría ser de gran utilidad para paliar la enfermedad, "cuya incidencia aumenta de manera exponencial en aquellos pacientes sometidos a tratamientos como la quimioterapia, en los que, tal es la gravedad de los síntomas, que pueden ser motivo de cese del tratamiento".
El estudio, que ha sido publicado en la revista
Developmental Cell, ha sido liderado por
Marcos Malumbres, quien afirma que "los resultados pueden no solo ayudar en el tratamiento de la trombocitopenia, sino también favorecer el diseño de
mejores tratamientos terapéuticos en cáncer".
Las plaquetas
se producen de una forma muy peculiar y poco frecuente en humanos, incluso en otras células animales: "Los megacariocitos crecen durante su desarrollo hasta que se convierten en células gigantes para posteriormente ‘romperse’ y formar las células diminutas que son las plaquetas. Este impulso de crecimiento ocurre a través de varias rondas de duplicación de material genético, que resultan en células de gran tamaño con un número de juegos completos de cromosomas mayor al habitual".
Mediante el uso de
ratones modificados genéticamente, el grupo de Malumbres ha explorado los agentes del crecimiento celular que orquestan este proceso: “Mientras que la eliminación de las principales proteínas que regulan el crecimiento de los megacariocitos genera como esperábamos una disminución en la producción de plaquetas, cuando quitamos Cdk1 (una proteína muy importante en el proceso) esto no ocurre”. Incluso en ausencia de Cdk1, "los megacariocitos son capaces de crecer en tamaño de manera similar a las células normales”.
Marianna Trakala, primera firmante del trabajo, ha estudiado mediante técnicas avanzadas de videomicroscopía cómo era posible que los megacariocitos aumentasen de tamaño y produjesen plaquetas. “Este análisis reveló que las células deficientes en Cdk1 experimentan una reprogramación celular hacia un proceso conocido como 'endociclos', que también se da en otros tipos celulares, como ciertas células de la placenta”, según recoge el CNIO. Así, los endociclos permiten el aumento de tamaño de los megacariocitos de forma alternativa a la habitual. “Este comportamiento es resultado de la plasticidad de las células para responder a distintas situaciones de estrés”.
La identificación de esta nueva ruta para generar plaquetas "no representa una simple curiosidad científica, sino que podría tener aplicaciones médicas. Para ello, los investigadores han eliminado Cdk1 en ratones con trombocitopenia severa, lo que permitió aumentar el número de plaquetas y reducir la trombocitopenia en estos modelos animales. Según indican los autores del estudio,
la capacidad de reprogramar estas células "puede ser útil en diversas situaciones en las que sea necesaria recuperar una trombocitopenia". Los resultados, auguran, también podrían ayudar a “diseñar mejores tratamientos terapéuticos en cáncer al describir los diferentes requerimientos que las células normales o tumorales tienen hacia reguladores del ciclo celular".