En la provincia de Toledo se disfrutó el pasado sábado de un espectáculo sin igual. Una roca procedente de un asteroide penetró en la atmósfera a unos 45.000 kilómetros por hora, lo que provocó una brillante bola de fuego que terminaría desintegrándose cerca de la capital a unos 26 kilómetros de altura.
Según ha informado este miércoles en una nota de prensa el Complejo Astronómico de La Hita (Toledo), el fenómeno tuvo lugar sobre las 04:39 de la madrugada y fue grabado por los detectores de esta instalación.
La roca entró en contacto con la atmosfera sobre la vertical de Espinoso del Rey (Toledo) a una altura de unos 85 kilómetros sobre el nivel del cielo, desde donde avanzó dirección noroeste y alcanzó una elevación de 26 kilómetros en las proximidades de Toledo capital, según revela el análisis preliminar.