Andrés Ibáñez y Lorenzo Oliván han ganado este sábado el Premio de la Crítica, galardón otorgado por la Asociación de Críticos Literarios.

El escritor madrileño
Andrés Ibáñez, por su novela
Brilla, mar del Edén, y el cántabro
Lorenzo Oliván, con el poemario
Nocturno casi, son los ganadores de los
Premios de la Crítica fallados este sábado en el Café Moderno de Pontevedra y que concede la Asociación Española de Críticos Literarios desde 1956.
Estos galardones se otorgan a los
mejores libros de narrativa y poesía publicados en España el año anterior a la concesión, tanto en castellano como en gallego, euskera y catalán, y este 2015 aparecía ya bien situado en la modalidad de narrativa Ibáñez, con un libro que arranca con un
accidente de avión en pleno Pacífico que sacude al lector.
Su obra, escrita con una fina prosa y editada por Galaxia Gutenberg, se inspira únicamente para su inicio en la conocida serie
Perdidos y, en suma, describe la crisis total de un mundo y de una época, hasta proponer un nuevo camino que solamente puede surgir a través de la música y del silencio.

El triunfador en la modalidad de poesía, Lorenzo Oliván, apostó por llevar a la letra impresa la mirada del ojo que piensa, al que él se refiere en numerosas ocasiones, y así optó por dividir su aventura del conocimiento publicada por Tusquets en
tres partes, que son
Ardua trama,
Tocar extremos y
Visión nocturna.
El
jurado ha estado formado en esta ocasión, entre otros, por Fernando Valls, Javier Goñi, Pilar Castro, Enrique Turpin, Carlos Galán, Araceli Iravedra, José Luis Martín Nogales y José María Pozuelo Yvanco.
En
lengua catalana, el premio de narrativa ha sido para
Els nois, de Toni Sala y el de poesía ha recaído en
Ningú més i l'ombra, de Màrius Sampere; mientras que en
lengua gallega se ha reconocido a
Zapatillas Rotas, de Xabier Quiroga en narrativa y
Celebración, de Gonzalo Hermo en poesía. En
lengua vasca se han impuesto
Iazko hezurrak, de Unai Elorriaga, y
Piztutako etxea, de Felipe Juaristi.