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PADECÍA CARIES Y ABSCESOS

El primer homínido de Atapuerca con un molar de más

EL IMPARCIAL
miércoles 22 de abril de 2015, 15:25h
Actualizado el: 22/04/2015 15:34h
El IPHES ha llevado a cabo una investigación en Atapuerca que le ha permitido identificar el primer homínido con un molar de más. También ha sido documentada en el individuo la presencia de enfermedades bucodentales como caries avanzadas o abscesos.
El cuarto molar es el primero por la izquierda. Foto: IPHES
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El cuarto molar es el primero por la izquierda. Foto: IPHES
Un artículo publicado en la revista HOMO - Journal of Comparative Human Biology informa del hallazgo en Atapuerca de al menos un individuo de sexo masculino de unos 40 años con un cuarto molar, un fenómeno "muy raro", según el Instituto Catalán de Paleoncología Humana y Evolución Social (IPHES): "Los seres humanos tenemos tres molares en cada lado de la mandíbula y tres en cada lado del maxilar. Tener uno de más (un diente supernumeraria) es algo muy raro. En poblaciones humanas actuales este hecho tiene una incidencia de un 0,1 a 3,4 por ciento, pero el fenómeno viene de lejos".

Los restos, de hace entre 4.760 y 4.200 años, han sido localizados en el sepulcro colectivo conocido como la cueva El Mirador, en Atapuerca (Burgos), e informan, además, de que padecía enfermedades bucodentales.

"Es la primera vez que se publica en una revista científica la existencia de este fenómeno en un homínido de poblaciones antiguas y es también el primer caso identificado en los yacimientos de Atapuerca", explica el IPHES, que añade que la investigación es fruto de un trabajo llevado a cabo en colaboración entre el IPHES, la URV (Universidad Rovira i Virgili de Tarragona e investigadores de la Facultad de Odontología de la Universidad Internacional de Cataluña (UIC).

El individuo analizado presenta evidencias de diferentes enfermedades "como caries avanzadas, abscesos, cálculo dental, exostosis alveolar, modificación en la oclusión por desgaste excesivo, evidencias de marcas de palillos y patología degenerativa temporomandibular (entre el hueso temporal y la mandíbula)". Este diagnóstico, dice Marina Lozano, investigadora del IPHES, "confirma que la salud bucodental a partir del Neolítico empeora en las poblaciones agrícolas y ganaderas". Un hecho agravado, además, "por la falta de tratamientos paliativos", observa Marina Lozano, investigadora del IPHES. Esto ocurre porque a partir de esta época la alimentación cambia: se incluye, por ejemplo, más cantidad de cereales, alimentos que tienen más almidones y carbohidratos, lo que hace que aumente la proporción de caries dentales, una enfermedad que es resultado de consumir carbohidratos y, además, de una falta de higiene dental".
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