Aprovechar el envejecimiento prematuro celular para combatir el cáncer de mama tipo HER2+ ha sido motivo de estudio por parte de una unidad especializada en oncología del Vall d'Hebron, que confía en que los resultados obtenidos puedan ser extrapolables a otros tumores.
Un estudio del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) ha concluido que la inhibición de ciertos factores protumorales secretados por las células que muestran signos de
envejecimiento prematuro puede constituir una nueva estrategia antitumoral.
El estudio, centrado en el
cáncer de mama HER2+, "ha estudiado la senescencia natural, no la inducida artificialmente como en trabajos anteriores", explica el
VHIO en un comunicado, en el que matiza qué es la senescencia: "Un fenómeno por el cual las
células dejan de dividirse e inician un proceso que se asemeja al envejecimiento celular y que eventualmente las llevará a la muerte".
Este mecanismo, que se podría leer en clave de claro beneficio para el paciente, a la práctica no siempre lo es. A pesar de que las células tumorales senescentes dejan de proliferar espontáneamente, y eso parecería positivo como mecanismo antitumoral, lo hacen a costa de secretar una serie de factores importantes para el crecimiento del tumor y para sus metástasis a distancia. Así pues, la senescencia de las células tumorales es un arma de doble filo, pues no contribuye al crecimiento del tumor pero sí a su agresividad".
Nueva línea de investigación
El estudio ha confirmado que el porcentaje de células senescentes en un tumor es relativamente bajo y constante, alrededor de un 2-5 por ciento, “pero si imaginamos a las células una al lado de la otra en tres dimensiones, comprenderemos la gran capacidad que tienen las células senescentes para interaccionar con un gran número de células tumorales: una célula senescente productora de estos factores protumorales se encuentra escasamente a tres células de distancia de la célula más alejada, de manera que el efecto en cascada que produce esta secreción de factores tiene un alto impacto en todas las células vecinas”, explica el responsable de este estudio, Joaquín Arribas.
Una investigación previa publicada en 2013 en
Cancer Reseach y también dirigido por el doctor Arribas, ya concluyó que las células que sufren un envejecimiento prematuro dentro de un tumor no son inocuas y que estas células senescentes, contrariamente a lo que se creía, convierten al resto de células en más malignas y con mayor capacidad de metástasis.
“Es necesario actuar terapéuticamente contra estas células, especialmente sobre los factores que secretan, pues esperar solamente a su muerte conlleva dotar de más agresividad a las células vecinas”, explica el Dr. Arribas. Así pues se trata de eliminar la secreción de los factores celulares dañinos producidos por las células senescentes", explica el VHIO al tiempo que añade que, "aunque el estudio se ha centrado en tumores del tipo HER2+, sus resultados parecen extrapolables a otros tumores, de modo que se abre así una firme línea de investigación".