El resto de la manada ha seguido el recorrido protagonizando varios momentos de peligro, y ha provocado cuatro heridos por asta de toro. Tras sopesar la situación, los responsables han decidido hacer regresar al toro a los corrales del Gas.
Los de José Escolar, ganadería abulense debutante en los encierros de Pamplona, han partido puntuales de los corrales de Santo Domingo, encabezados por los mansos y con los seis astados agrupados detrás, aunque poco antes del encuentro con los mozos el bravo que cerraba el grupo se ha separado, ha dudado, y se ha dado la vuelta para desandar el camino ante la sorpresa del pastor que le seguía.
El resto ha continuado subiendo a buen ritmo la cuesta de Santo Domingo, donde ya era evidente una mayor presencia de corredores por el fin de semana, y donde los toros ya han comenzado a dar muestra de su comportamiento, con derrotes hacia los lados, y a poner distancia entre ellos.
Un toro cárdeno ha tomado la cabeza junto a uno de los cabestros, seguido por una manada cada vez más disgregada, que ha atravesado veloz la plaza del Ayuntamiento, donde han dejado a su paso uno de los heridos por asta.
A trote por la calle Mercaderes, el toro cárdeno ha tomado la curva de la Estafeta a gran velocidad, lo que le ha hecho chocar contra el vallado sin llegar a caer, y al retomar la carrera se ha topado contra un mozo, que se ha visto en apuros por el cara a cara con el astado.
A gran velocidad y con la manada partida en tres grupos, los numerosos corredores han tenido más fácil acercarse a las astas de los de Escolar, que han llegado al tramo de Telefónica para protagonizar uno de los momentos más tensos de la carrera.
El toro que cerraba el grupo ha quedado rezagado al fijarse en los mozos que abarrotaban la parte derecha del vallado, contra quienes ha arremetido y donde ha alcanzado con sus astas a dos de ellos.
Tras unos dramáticos segundos, el toro ha retomado finalmente la carrera mientras que los heridos han conseguido, en uno de los casos con ayuda desde detrás del vallado, salir del recorrido.
Ya en la plaza, con este último toro con sus astas ensangrentadas, la manada ha entrado paulatinamente y sin mayores incidencias a los chiqueros, hasta donde será conducido el toro que ha quedado en los corrales de Santo Domingo.