¿Llega este bebé en el momento oportuno?Muchas veces soñé con ese momento y, cuando llegó y me lo dijo mi hijo menor, me llevé un sofocón tremendo y me preocupé muchísimo porque él y su novia llevan muy poco tiempo juntos. Después de ese susto inicial, me eché a llorar de emoción y ya no he dejado de pensar en ese bebé, que nacerá en noviembre. Lo importante es que están muy enamorados, se quieren muchísimo y que están felices con la noticia. Lo que les angustia ahora es la trascendencia mediática, que la noticia pueda tener, porque ya sabes que mi hijo es muy reacio a salir en la prensa, pero está muy feliz con la idea de ser padre. Hacía mucho tiempo que no le veía así.
¿Es la experiencia que necesitaba vivir ahora?Creo que sí, fíjate. Soy una mujer nueva, paso por una etapa estupenda y estoy muy recuperada física y psíquicamente. He pasado cuatro años muy duros y, aunque no me quejo de nada, tú sabes bien que mi vida personal no ha sido fácil. En estos últimos años he tenido que empezar una nueva vida y ha sido complicado.
¿Se reconoce en la mujer de antes de esos cuatro años?No, no..para nada. Sigo siendo sonriente, bien educada, a veces excesivamente amable con gente que no se lo merece pero, sin duda alguna, soy otra persona. Sólo me falta aprender a decir NO, pero sé que nadie cambia en lo fundamental…
¿Alguna vez se ha arrepentido de haber hablado demasiado?Si, unas cuantas veces, sobre todo cuando estaba casada, porque me desahogaba públicamente de lo que más me hubiera valido decir en privado (risas), pero como no nos veíamos y sólo le encontraba por los pasillos de casa cuando llegaba de madrugada, pues os lo contaba a los amigos y no a él. Tal vez he contado demasiadas cosas, pero yo soy así!!.
¿Ahora es más valiente,se ha despojado de sus miedo?He tenido que hacerlo. Me ayuda mucho no tener ya que dar explicaciones a nadie. Sólo me las doy a mí misma, a Dios porque soy creyente ¡¡y punto!!. Nadie me dice lo que tengo que hacer y hago todo lo que quiero. En el terreno profesional me ayuda mucho mi representante, que me resuelve la faceta que antes hacía Paco Marsó con el que, como bien sabes, hice producciones magníficas, en las que nos dejamos todo nuestro dinero. Cuando se meten con él en ese terreno, siempre le defiendo porque hicimos cosas muy importantes. Luego, en el terreno personal, es otro cantar..
Muchas veces me ha comentado que no dejaba a Paco Marsó por miedo a estar sola. ¿Qué le llevó a dar “el paso adelante” de la separación?Un cúmulo de cosas que ya era insostenible mantener. Durante mucho tiempo me culpé de nuestro divorcio pero, cuando le escuché decir un día en televisión, que me había sido infiel ¡¡fue una liberación emocional!!. En ese momento me libré de toda culpa. Nunca quise creerme que se veía con otras mujeres, así que se me quitó la venda cuando le oí reconocerlo públicamente.
¿Está feliz viviendo en soledad?Nunca imaginé que lo sería tanto. Me gusta la soledad, no sabía que podía ser tan enriquecedora. Tiene de malo que te convierte en un ser bastante egoísta, porque hay momentos en los que me molesta tener gente en casa ¡¡fíjate tú!!. Mis hijos tienen llave de mi casa y entran en ella sin llamar. Entonces me obligan a estar siempre presentable, porque no quiero que se queden con la idea de que tienen una madre que no se cuida. Mi madre, a la que tú conociste, una hora antes de morirse se estaba pintando los labios y yo he heredado eso de ella, por eso siempre procuro estar ideal en casa: nunca estoy con chándal, nunca me pongo rulos.. Eso, a veces, me incomoda porque hay momentos en los que necesito estar relajada sin pensar que, en cualquier instante, se va a abrir la puerta y van a entrar los niños con sus novias..¡¡Quién me íba a decir a mí que la soledad me ha conquistado!!. Mi soledad ahora es voluntaria no impuesta y eso es ¡¡magnífico!!.