Cincuenta y cuatro años después de que el oficial de las SS Adolf Eichmann fuera condenado a morir ahorcado, las autoridades israelíes han hecho público un documento de indulto de quien está considerado uno de los máximos responsables del Holocausto.
Coincidiendo con la conmemoración este miércoles del día en memoria de las víctimas del Holocausto, el Gobierno de Israel ha hecho público un documento escrito por Adolf Eichmann en el que el oficial de las SS solicitaba su indulto a las autoridades israelíes tras haber sido localizado en Buenos Aires por el ‘caza nazis’ Simon Wiesenthal.
Considerado como uno de los responsables de la 'solución final' y el transporte de prisioneros a los campos de concentración, Eichmann fue detenido en 1960 en la capital argentina y trasladado a Israel, donde fue juzgado y sentenciado a muerte en 1961. Su juicio fue transmitido por televisión y relatado por la filósofa Hannah Arendt en el libro Eichmann en Jerusalén.
En el documento hecho público por las autoridades israelíes, Eichmann sostenía que el tribunal israelí exageraba su participación en el plan de exterminio de millones de personas. Al igual que hicieron otros líderes nazis juzgados en Nuremberg, su defensa se basó en presentarse como un “instrumento al servicio del régimen”.
“No estuve a cargo de las cosas y por ello no me considero culpable”, decía Eichmann en la carta al tiempo que añadía: “Y le solicito, honorable presidente, que haga uso de su autoridad para indultarme y ordene que la sentencia de muerte no sea llevada a cabo”. Asimismo, afirmaba que “los jueces cometieron un error crítico al valorar mi personalidad, porque no pueden ponerse ellos mismos en el momento y situación en la que yo estuve durante los años de la guerra".
Y continuaba: “No es cierto que fuera tal figura importante que pudiera supervisar o seguir de forma independiente la persecución de judíos”, a lo que añadía que el tribunal ignoró sus alegatos de que "nunca sirvió en una posición elevada que implicara tal autoridad decisiva e independiente".
"Nunca di órdenes en mi nombre, sino que siempre actué según las órdenes. En el caso de haber sido, como asumen los jueces, una fuerza fanática conductora en la persecución de judíos, esto se habría reflejado en mi promoción u otros reconocimientos, pero nunca se me concedió ningún beneficio".
Eichamann logró escapar de un campo de prisioneros de guerra. Se trasladó a Argentina, donde vivió con una falsa identidad durante diez años. El oficial de las SS firmó el documento de indulto el 29 de mayo de 1962. Murió ahorcado dos días después.