UATyAbogados es un despacho de abogados que ofrece asesoramiento en procesos legales, fiscales, económicos y financieros. Recientemente, ha unificado su marca y comienza una nueva etapa en la que importan modelos de éxito de despachos estadounidenses. EL IMPARCIAL ha charlado con dos de sus socios directivos: Francisco Iniesto y José Luis Pacheco.
- El despacho ha entrado en una nueva etapa.Francisco Iniesto: Sí, hay novedades. Hemos acometido una integración: a los socios fundadores nos hemos incorporado dos socios más y ahora ya somos cuatro directivos y cuatro oficinas en UATyAbogados.
El proyecto nace de una cuestión curiosa: tanto José Luis Pacheco como yo somos ‘runners’ y, por tanto, uno de nuestros valores es la superación personal. Hemos corrido tantas carreras que nos dijimos:
‘vamos a tratar de superarnos profesionalmente’. Se trata de un proyecto bonito, desde el punto de vista profesional, atrayente para captar negocio, clientes y mercado.
- Ha sido un largo bagaje. El despacho comenzó en 1994.José Luis Pacheco: Sí, arranqué yo en 1994. En el año 2004 se incorporó un nuevo socio y en 2014 me crucé con Francisco. Hubo empatía desde el primer momento, con perspectivas claras y concisas de lo que queríamos hacer en el futuro.
Tardamos 15 días en establecer un concepto clave para nuestra marca: unión. No somos un despacho profesional al uso, hacemos las cosas de una manera diferentes, ya que intentamos ofrecer soluciones desde el primer minuto. Este es nuestro compromiso y no todos pueden darlo.
Con la integración se decidió apoyar esta manera de trabajar, con dos directivos más: Francisco Iniesto y Eduardo Bazaco. Bazaco es el responsable del área legal, lo que supone una pata que hasta ahora no teníamos. Hasta entonces, el despacho estaba especializado en temas fiscales, laborales y contables, pero la parte jurídica la externalizábamos. Con la ampliación, también aumentan las posibilidades en la rama aseguradora.
Yo, además de de economistas soy corredor de seguros, con lo que abarcamos todo el abanico de posibilidades que un cliente pueda necesitar en Madrid centro. En vez de acudir a distintos especialistas, aquí está todo unificado y el cliente no pierde el tiempo en desplazamientos por Madrid.
Lo decidimos en septiembre y a medidados de octubre estábamos instalados en este despacho de Castellana 45.
Lo que se ha hecho a partir del uno de enero es la integración de Unión de Asesores con Francisco Iniesto y Eduardo Bazaco, de manera que queda la marca unificada UATyAbogados, donde estamos 30 personas trabajando.
Francisco Iniesto: Para ser un despacho de abogados teníamos que tener una masa de abogados. Hemos analizado otros mercados y hemos decidido incorporar lo que ya se está haciendo en otros países. En EEUU, durante el periodo de la crisis, muchos y buenos abogados tuvieron que salir de importantes despachos. Se creó un despacho, ‘Axiom’, que está compuesto por profesionales de primer orden, pero que no están integrados en plantilla. No tienen relación laboral con el despacho.
Esto hace que sean más competitivos porque pueden ofrecer la misma calidad o mayor que otro despacho con menores costes. De esta manera, al contratar abogados por proyectos,
podemos permitirnos ser más competitivos que otros despachos.
- ¿Cómo es su manera de trabajar?Francisco Iniesto: Los socios aquí estamos presentes tanto en la fase inicial de traer clientes al despacho, como durante el día a día. Ello exige trabajar muchas horas porque tener el control al cien por cien de la actividad de un cliente exige mucho esfuerzo. El cliente lo agradece, porque percibe que el socio está involucrado en sus problemas y le genera confianza.

José Luis Pacheco: El cliente llega o bien por referencias o porque, en otros municipios en los que estamos implantados (Aranjuez, Ciudad Real, Toledo) estamos en planta calle. Eso atrae al cliente de la peluquería de la esquina, o del bar, o al dueño de la empresa de construcción que pasa por la puerta. Los grandes vienen por referencia y los pequeños por cercanía.
En algunos casos, hay clientes que
piensan que por tener una oficina en La Castellana el precio por nuestros servicios será muy alto, y no es así.
Nosotros valoramos el servicio en número de horas que prestamos al cliente. No es lo mismo el que exige de un equipo profesional 100 horas al mes que el que exige una o dos.
Intentamos que el cliente aprecie el servicio que le da y lo valore. Tanto es así que a veces invitamos al cliente a poner el precio.
- ¿Y la gente lo valora?José Luis Pacheco: Sí, lo valora. Sabe lo que puede exigir. Para precios muy bajos ya hoy otros, franquicias y despachos dirigidos al low cost.
Francisco Iniesto: La excelencia para nosotros es importante. También esto tiene que ver con ser ‘runners’: cuando nosotros corremos, nos marcamos un objetivo claro, ya sea una ‘media maratón’ o diez kilómetros.
Queremos la excelencia y
no vamos a entrar nunca en el low cost. Para conseguir la excelencia hay que estar estudiando constantemente, recliclarse, ser competitivo y tener más conocimientos.
- Por hablar de temas más generales, ¿cómo perciben el panorama legal y tributario español?José Luis Pacheco:
Hay inseguridad jurídica. Cada vez que cambia el Gobierno, cambia toda la normativa: la laboral, la mercantil, la contable...
Esto afecta a todo el mundo. A nosotros, por el seguro de Responsabilidad Civil. Es por eso que el tema del reciclaje es vital. Nuestros compañeros se quejan de una formación contínua tan fuerte.
Por ejemplo, en 2015 aparece la ley de lmpuesto de Sociedades, y en cuestión de meses hay cuatro modificaciones sobre el propio texto. Hace poco tuve que llamar a la Administración por un asunto y me contestaron: “Nosotros no somos abogados y no vamos a entrar a valorar”. De manera que cuando se asesora a un cliente, a veces hay que decir: esto es lo que marca la norma, esta es nuestra interpretación y esto lo que nos dicen cuando preguntamos a la Administración.
Por otro lado, nosotros es
como si montáramos el negocio con el propio cliente. Su éxito es el nuestro: si su negocio funciona, nosotros también.
Francisco Iniesto: Hay otro problema, sobre la inseguridad jurídica, y es que nosotros también tenemos clientes extranjeros, que perciben que en España ocurren cosas que no suceden en el resto de la Unión Europea.
Detectan una serie de complejidades no razonadas y no fundamentadas. De cara a los inversores extranjeros estamos fallando. No estamos haciendo España atractiva.

Nosotros tenemos que hacer trajes a medida, porque la propia legislación fiscal nos obliga a hacerlos. No hay respuestas ni soluciones globales.
José Luis Pacheco: Otra cuestión fundamental es que se regule nuestra actividad. Hoy en día,
asesor se puede llamar a cualquiera. Por ejemplo, el ex trabajador de un banco que monta su despacho en su casa a bajos precios, que le alcanzan ni para tomar los cursos de formación.
Asesorar sobre la vida económica de una persona es tan importante como hacerlo sobre la salud.
- ¿Están detectando un mayor celo de la Administración con las empresas?Francisco Iniesto: La Agencia Tributaria tiene la obligación de comprobar. Trabajo con muchos inspectores de Hacienda, y al final son relaciones personales. Hay una norma común, por ejemplo, investigar un determinado sector de actividad, pero no es lo mismo sentarse en una comprobación con una persona que dialoga y otra que no lo hace. En la Administración Tributaria he encontrado a gente extraordinaria. Todo el mundo trata de hacerlo lo mejor posible, y en determinado momento se ha de ser compresivo, porque todo tiene su razón de ser. Es la lógica que debería imperar en muchos casos.
José Luis Pacheco: Ahora está habiendo recuperación económica y
notamos que los negocios están contratando empleados. Los inspectores de Hacienda son personas y saben que hemos atravesado una crisis, y que los empresarios han hecho todo para sobrevivir. Saben que ha habido nicho de fraude.
Además, cuando te comprueban han transcurrido tres o cuatro años. Tienen que mirar atrás y ver cómo estaba entonces el país. No es que la Administración deba permitir el fraude, pero en determinadas situaciones
se debe permitir algo de manga ancha. Si hubieran investigado hace cuatro años hubieran quebrado muchas más empresas.
- También colaboran con la Fundación Dalma.Francisco Iniesto: Cuando estaba en otro despacho se hacía labor pro bono y había una charla que me tocó dar sobre asuntos de fiscalidad para padres con niños discapacitados. Pensé que yo iba a enseñarles y lo que me encontré fue que ellos me enseñaron a mí. No sobre fiscalidad sino sobre unos valores que me hicieron reflexionar.
Cuando abrimos el despacho quise conjugar ambas perspectivas: el hecho de que demos asesoramiento jurídico gratuito para estas personas, además de decorar nuestros despachos con cuadros de personas discapacitadas. Ellos están muy ilusionados con que puedan verse sus propias formas de expresión y a nosotros también nos satisface.