La Academia de Cine de Hollywood apura las últimas horas antes de su gran noche. La 88 edición de los Premios Oscar arranca con El Renacido, de Alejandro González Iñárritu, como favorita, colocando a México en un lugar dominante en el mapa cinematográfico de los últimos años, y con la polémica sobre el debate racial más viva que nunca.
Todo listo para la gran gala anual de la Academia de Cine de Hollywood. La
88 edición de los premios Oscarse celebra este domingo en el Teatro Dolby de los Ángeles y, a pocas horas de que las estrellas empiecen a desfilar por la alfombra roja, siguen las apuestas sobre quienes se llevarán las estatuillas más cotizadas. Todo apunta a que
El Renacido, del mexicano
Alejandro González Iñárritu, será la gran protagonista de la gala, aunque no hay que perder de vista
otras candidaturas fuertes como
La gran apuesta o
Spotlight.
La
historia de venganza, amor y supervivencia hiperrealista rodada por Alejandro González Iñárritu en
El Renacido está generando la mayor expectativa de cara a la gran cita de este domingo. El cineasta mexicano podría, por primera vez en la historia de los premios, llevarse la estatuilla a la
mejor dirección por segundo año consecutivo y
dar el tercer Oscar seguido a México después de su estatuilla el año pasado por
Birdman y la que consiguió su compatriota
Alfonso Cuarón en 2014 por
Gravity. Y la película de Iñárritu podría brindar otro récord más: el de un tercer Oscar consecutivo a la mejor dirección de fotografía para
Emanuel ‘el Chivo’ Lubezki, tras los que consiguió, precisamente, con
Gravity y
Birdman. Además, todo apunta a que su extenuante trabajo en
El Renacido podría darle a
Leonardo DiCaprio su primer Oscar, haciendo por fin justicia con uno de los eternos nominados de Hollywood.
El Renacido ha sido la gran triunfadora de la temporada de premios cinematográficos que este domingo pone su guinda en Los Ángeles, aunque el drama periodístico
Spotlight –sobre la
investigación que destapó el mayor caso de pederastia en el seno de la Iglesia- y la comedia dramática
La gran apuesta –una
visión ácida y frenética del inicio de la crisis financiera mundial y quienes supieron predecirla- también han encontrado respaldo en otros premios. La Crítica Cinematográfica reconoció ambas producciones como mejor drama y mejor comedia respectivamente.
También podrían dar la sorpresa
Marte o
Mad Max: fury road, representantes de un género, la ciencia ficción, habitualmente menospreciado en los grandes premios. La cinta de
Ridley Scott, protagonizada por Matt Damon consiguió el Globo de Oro a la mejor película de comedia. Por otro lado, un reconocimiento de Hollywood al ‘remember’ del veterano
George Miller podría servir como homenaje a una amplia carrera que nunca ha dejado de preocuparse por el público. Y es que, a pesar de que por segundo año hay ocho películas nominadas, frente a las cinco que optaban tradicionalmente a la estatuilla, no se ha colado en la carrera por el Oscar ninguna de las cintas más taquilleras el año, como
Star Wars: el despertar de la fuerza,
Jurassic World,
Fast & Furious 7 o
Los Vengadores: la era de Ultrón.
En esta 88 edición,
Brooklyn y
Room acuden en representación de las pequeñas películas que destacan al nivel de las grandes producciones, mientras que
El Puente de los Espías demuestra, de la mano de uno de los veteranos de Hollwood –Steven Sielberg-, que los clásicos nunca mueren.
Actor y actriz: DiCarpio, Larson
En las categorías interpretativas, el Oscar a DiCaprio como
mejor actor, 20 años y 5 nominaciones después de su primera vez en la gala, parece una evidencia. Y no es por el nivel de la categoría.
Matt Damon (
Marte)
, Eddie Redmayne (La chica danesa), Bryan Cranston (
Trumbo) y, en especial,
Michael Fassbender –brillante en la piel de
Steve Jobs-, bien podrían llevarse a casa la estatuilla si no fuera porque todo el mundo se ha puesto de acuerdo en que este es, por fin, el año de DiCaprio.
De la misma manera, en el apartado femenino parece que
Brie Larson tiene el Oscar asegurado después de una temporada de premios en la que se lo ha llevado todo (el BAFTA, el premio de la Crítica y el del Sindicato de Actores y el Globo de Oro) por su
tierna y llena de matices protagonista de Room.
Cate Banchett (
Carol) y
Saoirse Ronan (
Brooklyn) son sus más fuertes competidoras.
Una de las secciones más reñidas este año es la de
actor de reparto. La industria de Hollywood podría optar, como ya ocurriera en los Globos de Oror, por entregar un Oscar en forma de homenaje al mítico
Sylvester Stallone por su sorprendente desenvoltura en un registro al que nos tiene poco acostumbrados en
Creed. Pero M
ark Ruffalo (
Spotlight),
Tom Hardy (
El Renacido), un espectacularmente excéntrico
Christian Bale (
La gran apuesta) o, incluso, el veterano
Mark Rylance (
El puente de los espías) podrían llevarse a asa la estatuilla por méritos propios. Entre las
actrices de reparto, sobresale la ya oscarizada
Kate Winslet (
Steve Jobs).
So White
Probablemente, cuando este domingo a partir de las 23.30 (hora española) empiecen a desfilar las estrellas de Hollywood por la alfombra roja del Dolby Theatre, el glamour y el cine acapararán los focos. Pero, por segundo año consecutivo, la celebración de los Oscar ha estado rodeada de polémica por la falta de diversidad racial entre los nominados.
En la 87 edición fue la directora del biopic de Martin Luther King titulado
Selma,
Ava DuVernay, quien puso el acento sobre la falta de negros entre los intérpretes candidatos al Oscar. Muchos fueron los que echaron de menos en los nominados a mejor actor al propio protagonista de la cinta,
David Oyelowo. Durante toda la noche
hubo referencias al debate racial, reavivado en los últimos años en EEUU.
Una edición después, la discusión se ha tensado. Aunque había varios actores negros que figuraban en las quinielas, como
Will Smith (
La verdad duele),
Idris Elba (
Beasts Of No Nation),
Michael B. Jordan (
Creed) o
Samuel L. Jackson (
Los odiosos ocho), finalmente los 20 nominados fueron bancos. Algunas estrellas de Hollywood, como el director
Spike Lee (que recibió en el mes de noviembre el
Oscar honorífico) o la pareja de actores formada por
Will y Jada Pinkett Smith, han anunciado que no acudirán a la gala en señal de protesta por lo que entienden como actitudes racistas asentadas y normalizadas en la institución.
Como respuesta, la Junta de Gobernadores de la Academia de Hollywood aprobó el pasado mes de enero algunas medidas para cambiar su composición en los próximos años ya que, aunque la Academia no da datos de su composición racial, según una investigación de
Los Angeles Times, en 2012
el 94 por ciento de los votantes eran blancos, el 77 por ciento, hombres, y la media de edad, de 62 año. El objetivo es que, para 2020, se haya duplicado el número de mujeres y representantes de las minorías entre los más de 6.200 miembros.
Por el momento, muchos de los asistentes han expresado su malestar con el asunto en uno u otro sentido, por lo que se esperan alusiones en la gala, probablemente empezando por el presentador, el actor y cómico negro
Chris Rock, quien tras conocerse las nominaciones reescribió un guión que ya se había dado por terminado. Según el productor de la gala, Reginald Hudlin, "Chris va a ofrecer algo de lo que la gente va a estar hablando semanas". Veremos.