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TRIBUNA

España caótica y una insólita esperanza

lunes 24 de octubre de 2016, 20:24h

Dicen que Rajoy lo tiene difícil. Es cierto. Pero peor lo tenía la semana pasada y mucho peor aún lo tenía antes de las elecciones de Junio. Gracias a la compleja decisiónadoptada en el último Comité Federal del PSOE, primer ejercicio en mucho tiempo de un partido serio y de oposición, Rajoy tiene el viento a su favor. Creo que es una buena noticia para todos los españoles, incluidos los de Podemos, porque Rajoy les permitirá mucho más que los otros gobernantes de Europa estarían dispuestos a tolerar en materia de deslegitimación del Estado-nación, les permitirá incluso que rodeen el Congreso el día de la investidura y jueguen con los ciudadanos a la revolución. Todos, pues, salimos ganando. La situación de España es tan caótica que optar por la política menos mala es ya un cambio cualitativo de extraordinaria importancia.

Al fin, tendremos un Gobierno. Al fin, como nos enseñó Ortega y Gasset, podremos preguntarnos: ¿quién manda en España? Al fin, después de un año, de destrucción del tejido social y político, de hegemonía de las tendencias destructivas de una sociedad, podemos visualizar quién manda en España. Felicitémonos todos por la buena nueva y que Dios reparta suerte. No sé cuánto durará esto, pero el simple hecho de que empiece a rodar es para estar contentos. Además, creo que por malo que sea el Gobierno que nombre Rajoy, que seguramente lo será, comparado con los mesogobiernos de las 17 Comunidades Autónomas y los grandes Ayuntamientos de España saldrá reforzado. Es difícil hacerlo peor, por ejemplo, que lo hacen los independentistas en Cataluña o la señora Carmena en Madrid. Al lado de lo que hay por los gobiernos regionales y municipales, Rajoy aparece como un nuevo mesías… Así de mal está la vida política española.

Creo que Rajoy saldrá adelante y para ello ya ha empezado su transformación y quizá reinvención como político. Rajoy ya ha empezado a templar gaitas en este fin de ciclo histórico. Ha agradecido con mucha educación y tacto político la decisión del Comité Federal del PSOE y se dispone a hablar siempre que pueda y lo dejen. Algo también raro en un político que, alguna vez en el pasado, hizo del plasma el mejor medio para comunicarse con sus ciudadanos. Él, sin duda alguna, será la principal voz del Gobierno. Él tomará, sí, la manija de la comunicación. Él hará de todo. Los nuevos ministros serán rebajados a la categoría de Secretarios de Estado. Rajoy tiene todas las cartas en su mano para mover los hilos a su antojo. De modo inmediato formará un gobierno y lo hará como lo hizo en el pasado. Creo que en esto es previsible. Me gustaría equivocarme, pero sospechoso que el nuevo gobierno será más o menos como el actual: recurrirá a algunos del actual gabinete e incorporará a personas de parecido perfil. Podría arriesgar algo, por ejemplo, nombrar independientes, bien vistos por el PSOE y Ciudadanos, para alguna cartera ministerial importante. También podría crear un Ministerio de Relaciones con las Cortes, si tenemos en cuenta el rol importantísimo que jugarán todos los grupos parlamentarios para aprobar leyes; más aún, si pensamos que el Parlamento será decisivo en la nueva situación política para la gobernación de España, debería nombrar para ese puesto de ministro de Relaciones con las Cortes a una persona inteligente, dialogante, con gran capacidad de comunicación y que tenga facilidad de relación con el resto de grupos parlamentarios.

Sin embargo, nada de eso hará. Primero, porque los otros, sí, los otros políticos que pretenden arrebatarle el poder son peores, mucho peores, que él, o sea, les infligen más castigos a los ciudadanos que Rajoy. Segundo, porque desde el 20D de 2015 hasta hoy, el cambio más importante en la política española es que Rajoy ha aguantado. El resto de la tropa política lo ha hecho rematadamente mal. Así las cosas, Rajoy saldrá adelante entre broncas y agitación callejera. La gente se conforma con poca cosa. Basta que haya un gobierno y que aguante un poco para que Rajoy salga reforzado. Imagínense, queridos lectores, si con un Gobierno plano España sale adelante, qué podría pasar con un Gobierno de personas excelentes dispuestas a pactar con el PSOE y Ciudadanos la defensa de la Unidad de España con un compromiso mayor en la Unión Europea. No pidamos utopía. Agotemos el campo de lo posible. Una España caótica tiene una insólita esperanza: se llama Rajoy. El colmo.

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