El dramaturgo y escritor Germán Ubillos se dispone a estrenar 'El Reinado de los lobos' en el Teatro Victoria de Madrid. EL IMPARCIAL ha charlado con el autor, que cuenta con el Premio Nacional de Teatro.
Nació en Madrid y es Premio Nacional de Teatro. Premio Guipúzcoa de Teatro, Premio Provincia de Valladolid de Teatro, Premio Julio Camba de Periodismo, Premio “Correo Español – Pueblo Vasco” de Periodismo, Premio Ciudad de Zamora de Periodismo, Finalista Premio Nadal de Novela, Guionista de Televisión Española Espacios Dramáticos.
Es autor de varias novelas entre ellas: “Largo Retorno” (Con filme de Pedro Lazaga y música de Antón García Abril) “Proyecto Amenazante”, “Cambio Climático”. “Cambio Climático – Los Supervivientes”, “Cambio Climático – El Retorno” (Trilogía), El viajero de sí mismo”, “Malín”, “La Peste Negra – Vida más allá de las estrellas”, “La calle de los Amores” (biografía), “El hielo de la Luna”, “Los desiertos de Marte”, “La calle de los amores “(Memorias).- Ed. Belgeuse, “ Más allá del Purgatorio (Novela), Ed Belgeuse , “La Infancia Mágica “ (Biografía).- Ed. Belgeuse Es autor teatral y algunas de sus obras son: “La Tienda” (Ed. Escélicer)- Premio Nacional de Teatro, “El llanto de Ulises” (Ed. Escélicer)- Premio Guipúzcoa, “El Cometa Azul”, “Gente de Quirófano” (Ed. La Avispa) Premio Provincia de Valladolid, “Los globos de Abril” (Ed. Escélicer)
Ha colaborado y colabora en los Diarios Nacionales como “ABC”, “YA”, “La Razón”, “Pueblo”, Agencia “PYRESA”, “El Imparcial”, es Abogado y Licenciado en Dirección de Empresas.
- Háblenos de su obra 'El Reinado de los lobos'.
‘El reinado de los lobos’ es una obra ambiciosa que escribí como consecuencia de la beca Juan March, que se me otorgó hace ya mucho tiempo, en el año 74. El jurado lo presidía Antonio Buero Vallejo, de modo que prácticamente me dio la beca Antonio Buero Vallejo. Me la protagonizó María Mahor y José Moreno. María Mahor acababa de rodar ‘Las chicas de la Cruz Roja’, con Concha Velasco. Yo la llevé de gira muy joven. Después se hizo en ‘Estudio 1’ de Televisión Española, donde fui guionista. Se rodó a las órdenes de Pedro Pérez Oliva, con Manuel Gallardo y Maite Blasco. Sin embargo, todavía no se ha visto sobre un escenario en Madrid. Y ahora, una compañía privada me la va a poner por fin en la capital, para que la vea todo el mundo, bastantes años después, pero con un vigor y una vigencia muy grande.
- Y, ¿cuáles son esos elementos de actualidad que pueden apreciarse en la obra?
Gran parte de mi obra literaria es una obra trascendente y muy profunda. Manejo temas eternos como son el amor, la muerte y el paso del tiempo. Las tres cosas que me han obsesionado y que son los pilares de la literatura clásica. ‘El reinado de los lobos’ trata de una fábrica que es ambicionada por muchas personas y, a lo largo de los años, la van heredando dos generaciones diferentes y hay una serie de crímenes y de asesinatos como consecuencia de la ambición. Vengo a manifestar que la vida es cíclica, que, lamentablemente, a menudo se repiten fatalmente los ciclos familiares e históricos. Hay ciclos familiares e históricos: de padres ricos, hijos pobres, porque no dan ni clavo. De los pobres, los hijos se esfuerzan y son ricos. Y lo mismo ocurre con los países. Fatalmente con España. Tiene una actualidad absoluta.
-Ha vuelto a trabajar con Ángel Borge, que ya dirigió su anterior estreno, 'Evelinne y John'. ¿Cómo es su relación?
‘Evelinne y John’ la escribí el verano pasado en trece días en El Espinar, Segovia, pero la pensé durante 20 años. Es una obra nueva, que me alegró mucho, porque hacía mucho que no hacía teatro.
Ángel Borge es un hombre polifacético, de muchísima valía, es un gran director y un gran actor, amigo mío de hace tiempo. Yo estoy convencido de que Velazquez, Goya, Kant, Beethoven, Stravinski, han tenido todos a su lado un hombre o una mujer que les ha movido el producto y que han conseguido que sean Mahler, Beethoven, Goya, Velázquez, etc. Sin esa persona no serían nada. Bueno, pues eso es Borge para mí. He descubierto al final de mi vida que un director es básico para un autor. Un autor sin un director no es nada. Aunque sea genial -yo no lo soy- no es nada sin los actores y sin el director, que es el que mueve sus productos y toda la tramoya.
Hicimos hace años ‘El cometa azul’, en la red de la Comunidad de Madrid, el verano pasado me puso ‘Evelinne’, y ahora vamos a hacer ‘El Reinado de los lobos’ en el Teatro Victoria.
- ¿Cuándo podrá verse?
Nos han dado unas fechas muy buenas, en noviembre, un mes de estrenos teatrales y de arranque. La vamos a hacer los cuatro sábados de noviembre en el Teatro Victoria. Y después veremos el cuerpo y la continuidad que toma todo esto.
- Ha comentado que estuvo un tiempo sin escribir teatro. ¿A qué se debe ese paréntesis en su carrera como autor teatral?
Es más difícil estrenar en Madrid que escribir una gran obra de teatro. Los teatros están muy copados. Yo he tenido la suerte de estrenar inmediatamente porque di dos conferencias en el Teatro Victoria y me gustó mucho.
En cuanto a la pregunta, yo arranqué con una fuerza tremenda, porque fui premio nacional de teatro, y tengo casi todos premios más importantes de España. Pero en el año 1975 se me desencadenó una depresión endógena gigantesca que me tuvo apartado de la literatura durante dieciocho años. Hasta que nació mi hija Marta que ahora está en París y tiene 22 años. El día de su nacimiento me resucitó para el teatro. He perdido 18 años centrales de mi vida sin los cuales yo no viviría en Madrid, porque mi carrera había cobrado tal velocidad que yo viviría en Londres, en Nueva York o en Los Ángeles. Eso se paró durante todo ese tiempo y estuve sin escribir teatro cerca de 20 años. Pero el teatro es ‘mi casa’. Como dice E.T., “vuelvo a mi casa”, que es el teatro.
- ¿En qué anda últimamente? ¿Está escribiendo nuevo material?
El paréntesis abarcó desde el 21 de marzo de 1975 -Esto no lo he dicho casi nunca- hasta el año ochenta y tantos. Estuve sin escribir y me dediqué a viajar. Visité muchos países con mi hermana. Me dediqué también a tocar el piano. A partir del año ochenta y tantos Germán Ubillos volvió a aparecer. Desde entonces no paro de escribir. Escribo muchísimo, escribo artículos periodísticos y una serie de novelas. ‘El cuerpo humano’ es mi último libro, un ensayo escrito en compañía de Aurora Viloria que es geriatra y oncóloga del clínico. Todos los años procuro sacar una novela o una obra de teatro.
Ahora estoy iniciando un libro de los momentos más curiosos o vistosos de mi propia vida. Por ejemplo, cuando la Unión Soviética me invitó al Kremlin, a vivir allí, porque publiqué en el ABC de los Luca de Tena un artículo titulado ‘Noches de Moscú’, y lo leyeron en el Kremlin y me invitaron. Es un libro vistoso, más bien tipo revista ‘Hola’, de memorias de aquella época, relacionadas con las cosas que me han ocurrido en la vida.