El jugador del Valencia podría debutar el 1 de septiembre ante Mali.
Durante su mandato como seleccionar español, Vicente Del Bosque hizo debutar con la elástica nacional a 68 futbolistas, todo un récord. Esta marca, espectacular, está caracterizada como una particular excepción si se atiende al episodio con perspectiva. Porque el entrenador no modificó la estructura básica de la plantilla que heredó de Luis Aragonés -con ella, Piqué, Busquets y Pedro se ganaron los títulos más importantes de la historia del balompié patrio-. Ni mucho menos. Es por ello, y por su poco práctico respeto desmesurado a los mitos (una directriz que se le reviraría, con el desenlace vivido con Casillas como fotografía), que no deja de ser curiosa tal estadística.
Nombres como Héctor Bellerín, Marco Asensio, Denis Suárez, Diego Llorente, Mikel Oyarzábal, Iñaki Williams y Pablo Fornals, su últimos novatos, obedecerían al cambio generacional que nunca se atrevió a acometer. Otros, como Iraola, Capel, Pablo Hernández, Álvaro Negredo, Manu del Moral, Iker Muniain, Álvaro Domínguez, Beñat, Adrián López, Javi García, Markel Susaeta, Cristian Tello, Michu o Ignacio Camacho corresponden a guiños sin trascendencial que inflan la cifra. Y otro paquete, el conformado por Bojan Krkic (debutó el 10 de septiembre de 2008 en un España 4 Armenia 0) y por Munir el Haddadi (se estrenó con la absoluta el 8 de septiembre de 2014 en el España 5 Macedonia 1) vienen definidos por la pertenencia de ambos al Barcelona glorioso, el aroma a gloria de su cantera en aquellos años bajo el paraguas de Guaridola y porque los dos podrían jugar con otras selecciones.
Es por ello que Del Bosque les introdujo en el camarín nacional, aunque su recorrido en los clubes posteriores al azulgrana les han ido alejando, cada vez más, de la élite. Sea como fuere, con el técnico salmantino en el retiro dorado, ahora Munir quiere competir bajo la bandera marroquí. El Haddadi, actualmente en el Valencia, tiene decidido competir con el país que vio nacer a su padre ya que en permenece muy alejado del radar de Julen Lopetegui, a pesar de la ausencia de delanteros de jerarquía en las últimas convocatorias del seleccionador de origen vasco.
Munir, que brilló en la Sub-21 española y fue titular en el Barcelona, fue convocado por Del Bosque en medio de una presión mediática a la que el entrenador mencionado fue permeable. Había que reclutarle cuando antes. Pero el delantero irregular no aportaría mucho más que aquella tarde de clasificación para la Eurocopa de Francia. De hecho no volvería a ser llamado. Ahora, ha solicitado a la FIFA el permiso para revocar su participación española y estrenar la marroquí.
El diario de Marruecos Le Matin ha publicado este jueves que la FIFA ya le ha dado el permiso para realizar lso trámites administrativos pertinentes. Según la información publicada, el organismo tomó la decisión el 7 de junio. La noticia, celebrada por el país vecino como una inyección de moral ante las horas bajas que atraviesa -durante demasiado- el combinado de los leones del Atlas, podría permitirle competir el 1 de septiembre ante Mali, en un enfrentamiento encuadrado en las eliminatorias para el Mundial de 2018.
El jugador, nacido en San Lorenzo de El Escorial y que disputó 12 minutos con la selección española -sustituyendo a Koke- está en condiciones de efectuarel cambio de nacionalidad deportiva. La Federación de Fútbol de Marruecos sólo necesita el adecuado pasaporte deportivo de Munir para convertirle en un jugador seleccionable. La FIFA ya ha dado el beneplácito, por lo que el retrato de aquella política de debuts está cerca de completarse. Bojan Krkic, que también sólo jugó los minutos de su debut con España, no volvió a ser llamado, navega rebotando por el Viejo Continente sin una estabilidad acorde con la calidad que se le presuponía -ya ha pasado por los vestuarios de Roma, Milan, Ajax, Stoke y Mainz-.